miércoles 2 de diciembre de 2009

Tres Hermanitos y Casquerazo en Gredos


Como siempre quedamos prontito en Hoyo del Espino, en un coche hasta la Plataforma a sus 1780 metros y por el infumable camino de piedras, hacia arriba. Los hitos y la senda hasta el Morezón están perfectamente señalizados, no ofrece lugar a perdida, con el desvío a la izquierda en la senda que conduce hacia la Laguna Grande pocos metros después de pasar la desviación que, hacia la derecha, nos llevaría al Refugio Reguerro Llano.

Cerca de una hora y cuarto después ya estamos en el Morezón 2393 metros, en el camino fotos del Risco del Fraile y al fondo la comarca de la Vera, el embalse del Rosarito, que bonitas vistas, desde la cumbre del Morezón vemos lo que nos queda, todo el crestal hasta el Casquerazo, alguna foto y a continuar que el día es largo aún.

Empiezan los trepes y destrepes, hasta llegar al collado base del Risco de Hoyuelas por la parte inicial de la cresta que compone el Circo de Gredos por el S.E., sin abandonar el cordal con el camino perfectamente marcado, alguna mano a las piedras y ojito, mucho verglas en esta época, aún no ha nevado bien y hace frío.Debajo de nosotros, a nuestra derecha divisamos perfectamente el Refugio Elola, la Laguna Grande y el camino, así pasamos por debajo, dejándolos a nuestra izquierda de Campana, el Enano, el Perro que Fuma, pasamos por la sorprendente imagen de una piedra entre dos farallones que conforman el Risco Ventana, alcanzamos la base del primer Hermanito y el collado de separación entre el primero y el segundo, subiendo unos metros desde el camino, volvemos a bajar viendo las fantasmagóricas imágenes que nos dejan los picos rodeados de nubes bajas que no sólo amenazan con nieve, es que nos van acompañando con una muy débil nevadita todo el camino.

Subimos hacia el segundo Hermanito y entramos en un túnel natural fantástico que atraviesa el segundo Hermanito de una vertiente a otra y que viene muy bien para protegerse de una tormenta en la montaña, fotos, un tentempie y a seguir. Llegamos al collado de acceso al tercer Hermanito y duda, con el tiempo que hace ¿lo trepamos?, venga hacia arriba, es un IV, yo creo que algún paso es de IV+, pero además con botas y en muchas piedras el temido verglas, gasto los guantes bajeros en la trepada ya que usar las manos directamente es congelarse, desde la cumbre, que lástima las nubes bajas, pero podemos ver los otros dos Hermanitos, el Casquerazo, la Portilla de los Machos, bueno vertical rapel de 28 metros justos, o sea que hay que llevar una cuerda de 60 arriba hay una reunión.

Continuamos directamente a la Portilla de los Machos, pegados a su flanco izquierdo hacia nuestra final para hoy, el Casquerazo, no es complicado, unos trozos de laderas, y patios bien profundos, pero llegamos a la cumbre a 2437 metros donde arrecia algo la nevadita, hace viento y frío, en su base, al estar sólos en todo el Circo de Gredos, no vemos a nadie más, dejamos las mochilas en la base para trepar con menos peso. Esta subida desde la Portilla de los Machos a la cima del Casquerazo conviene hacerla encordados en ensamble, casi al final es un paso bastante aéreo, con una fácil y bonita cresta hasta llegar a un pequeño espolón.

La bajada, con mucho cuidado, dado el estado del suelo, por la Portilla de los Machos, sendero bien marcado con hitos, aunque el Refugio Elola se ve perfectamente desde cualquier punto hasta llegar a la Laguna Esmeralda, es viernes, son las cuatro y media de la tarde, Oscar aún no ha llegado para abrir el Refugio, lo vemos cerrado, nos paramos en la Laguna a tomar algo de fruta, llegamos al refugio y no hay nadie aún, nos metemos en la zona de vivac hasta que, ya hacia las siete de la tarde llegan los dos guardianes, entramos en el Congelador de Gredos (Refugio Elola), casi no le da nunca el sol, estamos sólos los cuatro y decidimos cenar en la cocina todos juntos, de repente sorpresa, cerca de las nueve de la noche dos granadinos que bajan del Almanzor, habían empezado tarde y han bajado con muchos problemas, que poco se planifican a veces las actividades de montaña.

domingo 29 de noviembre de 2009

Ameal de Pablo


¡Pero donde vais con la que va a caer¡, bueno ya veremos, estoy un poco harto de las negras previsiones del tiempo, así que mucho caso no lo hacemos, eso sí, en lugar de irnos sábado y domingo nos vamos viernes y sábado que para eso estoy ya jubilado. Y el sábado la previsión es hacer la cresta de Cerro de los Huertos, Risco Moreno y Ameal de Pablo, pero bueno aunque el amanecer es precioso en el Congelador de Gredos (Refugio Elola) el frío es de aúpa, resultado nos hacemos sólo el Amael de Pablo y nos bajamos. Además al subir tropiezo con un hito y tiro parte de él y ya se sabe tirar un hito es mala suerte, con lo supersticioso que soy estuve todo el día acoj ...

Hago aquí el comentario y lo haré siempre que vaya a Gredos acerca del "caminito o senda" que las "mentes pensantes funcionariales" de la Junta de Castilla y León han hecho con el acceso desde la Plataforma hasta el Refugio Elola, vamos a ver, vale que en algunos tramos lo simplificaran un poquito a pesar de que tampoco era necesario, pero lo que no vale es el pedregal que han hecho en la senda, piedras incomodísimas para andar ¿han consultado con algún médico que les diga el daño que esas piedras producen en las rodillas?, no, me temo que no, ¿han pensado que en las heladas se forma verglas encima de esas piedras con el enorme riesgo que eso significa?, no, me temo que no, ¿han pensado que al encauzar el terreno, en lluvias todo el agua se va al camino provocando un barrizal escurridizo tremendo? no, me temo que no, eso si, si que han visto que junto al camino se ha formado un sendero y ¿han pensado en porqué la gente desprecia ese maravilloso camino en que se han gastado el dinero de los contribuyentes y que no sirva para nada?, no, lo que si han pensado es que no les obedecemos ooohhh y, entonces qué, pues esas maravillosas "mentes pensantes funcionariales" se han gastado más dinero y han llenado de piedras y cortes el sendero paralelo que la gente ha hecho, es decir en su falta de humildad y exceso de soberbia lo que piensan es en seguir prohibiendo en lugar de analizar el porqué la gente desprecia esa obra y se va por el lateral. Bien, bien, así nos va.

En suma dando caña, hora y media larga hasta el Elola, estamos sólos con los del refugio, cenamos en la cocina con ellos y a dormir, nubes y no muy buenas previsiones para mañana, pero eso si a dormir solito en una habitación para mi "sin ronquidos que maravilla". Amanece un día perfecto, frío pero soleado, a por ello.

Salimos por la senda que se inicia por detrás del Refugio con la indicación de La Galana, con mucho cuidado hasta que lleguemos al sol, a donde llegamos cuando ya vamos a iniciar la trepada al Ameal. Antes subimos por el canal de los Geógrafos con alguna patinadita a pesar del cuidado que llevamos y algún rodeo al pasar por zonas de río helado, la subida es empinadilla y en menos de hora y media llegamos a la zona de las primeras trepaditas hacia el collado que separa el Risco Moreno del Ameal de Pablo, siempre incluso en esta zona con bastantes hitos en el camino. En ocasiones hay que echar mano a la roca para superar algunos de los pasos.Unos metros antes de llegar al collado, hacia nuestra izquierda comenzamos la trepada, también muy señalizada con hitos. La secuencia de hitos, casi siempre en nuestra mano derecha, nos van remontando para poco a poco llevarnos hacia casi la cumbre. Antes de la trepada final, aproximadamente a unos quince metros del collado, dejamos detrás un patio hacia el collado entre Ameal y Risco Moreno y aparecemos de nuevo en la vertiente del Gargantón y de la Galana, seguimos estos pequeños metros ascendiendo hacia la antecima del Ameal, allí, a la derecha nos encontraremos con un bloque bastante liso pero con una par de grietecillas suficientes para poder encaramarnos hasta la cima. Arriba y ¡¡cima!!.

Un viento fuerte y la vista del mar de nubes que se divisa detrás del Circo de Gredos nos hace pensar como en un ejercito preparado para el asalto, es decir las tormentas están ahí, vienen ya, fotos a un lado Almanzor, Cuchillar de Ballesteros, mas a lo lejos en una primera fila Morezón, Ventana, Hermanitos, Casquerazo, etc... detrás y después del primer mar de nubes sobresalen La Mira y Galayos y mas atrás vemos el Pico Casillas, detrás La Galana, la Portilla del Rey y el Pluviómetro y a nuestro lado la cresta de bajada del Ameal, Risco Moreno y Cerro de los Huertos, ¿que más se puede pedir?, venga, abajo, que viene la nevada.
La vuelta se hace por el mismo sitio, prestando especial cuidado a la primera parte de la bajada por la piedra suelta que nos encontramos que además, donde no le ha dado el sol sigue con hielo.
Parada en el Elola y vuelta por los Barrerones, además de la obrita de marras siempre, al volver, se me hacen pesadísimos ¿será además por la carga que ya llevamos en las piernas?.

viernes 20 de noviembre de 2009

Peña de Chilla en el espaldar del Circo de Gredos


Iniciamos la subida desde el Santuario de la Virgen de Chilla a donde se accede desde el centro de Candeleda por una carretera pintoresca (las indicaciones hacia el Santuario son constantes desde Candeleda), el sitio es bellísimo, fuentes con buena agua, exuberante vegetación, aparcamiento y buen acceso. Desde sus 680 metros de altitud iniciamos la subida hacia la Peña de Chilla a sus 2009 metros de altura, buen desnivel a subir, así fue qué, como además en la bajada nos desviamos por otro camino en nuestro afán de descubrir nuevos sitios, terminamos bajando a trocha por entre helechos durante mas de hora y media, por tanto de las siete horas iniciales previstas tardamos ocho y media, con el temor, a pesar de que llevamos frontales, de que se nos hiciese de noche.

Salimos del Santuario por una pista forestal que deja a la derecha la fuente de los cuatro caños y a la izquierda el Santuario, según empezamos a subir dejamos a nuestra izquierda unas preciosas gradas de piedra, la pista tiene muy a su principio, una desviación de buen cemento hacia su derecha que no debemos tomar, unos diez minutos mas adelante la pista se bifurca en dos y, en buena lógica, el famoso Murphy , elegimos la que no era, es decir la de la derecha que nos llevó hasta su finalización, y tuvimos que subir una loma a trocha y sin camino, simplemente por mera intuición. Si hubiésemos seguido la pista de la izquierda, mas o menos a los treinta minutos de la salida desde el Santuario hubieramos encontrado un sendero con buenos hitos a nuestra derecha que es con el que enlazamos nosotros después.

Seguimos en dirección norte entre helechos en dirección Norte y divisando desde un principio el espaldar del Circo de Gredos adentrándonos en la Garganta del Río Chilla entre robles y enebros poco a poco más escasos, pero entre un verdadero mar de helechos, pero con la vista al fondo de la Portilla de los Machos, el Casquerazo, el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, la Portilla Bermeja.
El camino es suave, algunos descensos y ascensiones suaves atravesando la llamada Vega de la Zarza entre las casetas de pastores unas ya convertidas en restos y otros en perfecto uso. Seguimos siempre por la margen izquierda (de bajada) del río hasta que, es evidente que tenemos que cruzarle, y así lo hacemos.

Comienza entonces una fuerte pendiente bien señalada con hitos y vemos muy evidente a nuestra izquierda el Collado del Sillao de la Peña de Chilla, nos olvidamos de los hitos, que nos llevarían hacia el Almanzor y nos dirigimos por las rampas hacia el collado desde el que vemos la Peña Asperón, la Garganta Tejea, etc.

Una vez en el collado vemos a nuestra derecha el Almanzor (norte) y a nuestra izquierda la subida a la Peña, cuando llegamos a lo que pensábamos que era la cumbre vemos que es la antecima, alguna foto en dirección al Almanzor y hacia las impresionantes laderas del otro lado de la Peña.

Cumbre, fotos y para abajo que las nubes llegan muy espesas.

El descenso lo intentamos hacer por la cuerda del pico de Descargaderos, pero, o nos pasamos o no llegamos, el caso es que viendo que se nos puede caer la noche, anochece muy pronto ya, a las seis, decidimos tirar por la vía de enmedio y bajar entre helechos en unos momentos, piornales en otros, pero sin camino hacia el río Chilla, cruzarlo y volver al camino inicial de subida.

Resultado, en lugar de siete horas de actividad, cerca de ocho y media, pero han merecido la pena y si no veamos las fotos que nos dan una idea del excelente paisaje recorrido.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Montgó, buen paseo cerca de la playa


El parque del Montgó, situado en la comarca de la Marina Alta, en Alicante, fue declarado como Parque Natural en el año 1987 y ocupa una superficie de 2500 Ha, entre los términos de Jávea y Dénia, es paralelo a la costa y tiene una altura máxima de 753 metros y puedo decir que las vistas hacia la costa (Dénia, Jáve, Cabo de San Antonio, Puig Campana y si el día está despejado podemos divisar Ibiza) o hacia el interior desde la cumbre son majestuosas.

Desde que vendí la casa de Dénia tenía la intención de recorrer el macizo del Montgó, nunca lo hice en mi estancia en Dénia, pero al final, este mes de Abril del 2009 decidí hacerlo.

Un día de paseitos por las bonitas calas de la Granadella y de Moraig y al siguiente al Montgó.
Tenía una habitación en un hotelito cercano al puerto de Dénia y arranqué desde allí andando hacia la avenida del Montgó y hacia las colonias, me perdí un par de veces por las callejuelas finales, pero al final conseguí dar con la Ermita del franciscano Pare Pere, construida hacia los 80 y donde se retiraba a rezar en el siglo XVII, merece la pena pararse a ver en cerámica su historia.

Un sendero, bien balizado, me lleva en sus primeros pasos por una pista que rodea el Montgó por la base de la montaña en dirección al mar, voy hacia la derecha, donde poco después se convierte en sendero ascendente, con zig-zags para facilitar la subida. A media altura (unos 330 metros sobre el nivel del mar) encuentro el desvío a la Cueva del Agua, lo sigo durante un rato pero al final encuentro un cartel de las autoridades del Parque Natural del Montgó, en el que no permite el paso por peligro, ¿a que?, bueno, al fin y al cabo una prohibición más, ¿que se puede hacer?.

Resultado, vuelvo unos metros sobre mis pasos a la búsqueda del camino que me lleva hasta la meseta a unos 500 metros de altitud, desde allí un sendero entre los matorrales me lleva, pasando junto a una pequeña ascensión culminada con una cruz, con posibilidad de subir a ella hasta el punto mas alto del parque, la cima del Montgó.

Bocadillito junto al punto geodésico. Poca gente, he subido muy pronto y decido comenzar la bajada por la vertiente sur-este, hacia Jávea, mirando al mar y, menos mal que he decidido bajar, ¡que cantidad de gente subiendo!.

Un pequeño destrepe que me deja en un sendero de innumerables zig-zags a cuyo final aparece la cueva del Camell, donde tomo el camino que rodea parte de la base del Montgó. A partir de aquí un largo camino por una fácil pìsta hasta llegar de nuevo a la ermita del Pare Pere y bajar hasta el puerto, paellita, paellita ...

domingo 1 de noviembre de 2009

Bisaurín y valle de Hecho


El Bisaurín no es un monte técnico, eso sí, es una pateada de subida impresionante, desde el refugio (magnífico, buenas habitaciones, servicio todo el año, amabilidad, buena comida, muy bien, muy bien) de Lizara a 1540 metros de altura hasta la cumbre a 2669, te metes un desnivel de 1150 metros para el cuerpo de mucho cuidado, pero pocas veces te encuentras con unos paisajes así, y para postre, el descenso por el valle hasta Jasa, es espectacular ahora en otoño, aunque en el refugio me decían que es tan espectacular o más en invierno. Bueno habrá que hacerlo en invierno, seguro que merecerá la pena.

El acceso, de lo mejor, por una pista forestal pero que está bien asfaltada hasta el pie del refugio, esto ya te da un plus de no tener que hacer una ascensión cargado con un mochilón, subes con lo justo que necesites y el resto lo dejas en el coche.

La subida se inicia desde el mismo refugio, tomando una pista de tierra que deja el refugio a su derecha y, en pocos minutos se llega a un collado desde el que se divisa el refugio, allí nace un sendero hacía la derecha que no hay que tomar, seguimos claramente por la pista forestal que, al igual que el resto del camino está señalizado con las franjas roja y blanca de GR y, al tiempo con las blanca y verde de PR, nos encontramos con un abrevadero, más adelante con un muro que proteje la pista y más adelante aún con otro abrevadero. Hemos dejado a nuestra izquierda el barranco de la Cueva y ahora ya vemos, frente a nosotros el collado del Foratón al que, por un camino que hace grandes zetas para facilitar la subida, llegaremos a sus 2030 metros de altura uniéndose con el camino que viene desde Gabardito, más o menos habremos tardado hasta aquí, sin paradas uno hora y media.

Divisamos la pared sur del Bisaurín y la pendiente que hay que subir, pendiente que, en su tramo medio y final se lleva a cabo por una pedrera muy gastada e incomoda, aunque puede hacerse varios tramos bordeándola, siempre y cuando que no perdamos de vista los hitos.

Llegamos, después de algo más de una hora de subida a un colladín, desde donde se ve la espectacular pared norte del Bisuarín y desde donde contemplamos el Castillo de Acher, imprescindible una foto aquí.

La subida a la cumbre por la cresta cimera, sin problemas, aunque se nos advierte que, con nieve no nos arrimemos mucho a la arista, ni tampoco en la cumbre, ya que pueden romperse las típicas aristas que caracterizan esta montaña con el consiguiente peligro de caída.

En la cumbre, quizá la de las vistas mas espectaculares, en un día como hoy, Aspe, Aguerri, hacia otro lado Anayet, Midi, hacía el Norte Castillo de Acher, Aguas Tortas y, sorprendente, ¡¡¡ hasta el Moncayo !!!, bajada al refugio, saludos y despedida y ¿se acabó el día?, no, no, increíble, cuando llegué ayer lo hice de noche, no pude, por tanto, admirar el bosque, desde el refugio hasta llegar a Jasa, pasando por Aragües del Puerto me paré más de diez veces cámara en mano, no paraba de hacer fotos de un lado a otro, que maravilla de valle. Insisto, volveré en invierno, no quiero perdermelo.

domingo 18 de octubre de 2009

El Morezón en Gredos


No solo es una subida a una montaña suave pero emblemática en Gredos, es todo un camino lleno de historias, desde la Plataforma de Gredos, donde iniciamos la caminata, con sus 1760 metros de altitud, por la senda que se dirige hacia la Laguna Grande de Gredos, pero al poco tiempo, justo en el cruce que nos llevaría al refugio de Reguero Llano, nos desviamos a la izquierda en dirección sur por un camino que, aunque poco pisado en algunos tramos se hace inconfundible, primero nos encontramos un pluviómetro y a continuación una tablilla que nos indica la dirección hacia el Puerto de Candeleda, por una senda muy suave que nos lleva paralelamente al río Prao Puerto, este tramo, hasta el Puerto de Candeleda, fue históricamente, durante siglos, usado para el paso de mercancías y para la transhumancia.

Pasamos un muy bien indicado repecho hasta, pasando los 2080 metros de altura llegar al Puerto de Candeleda, se trata de la línea divisoria de la sierra, con bellas vistas hacia Candeleda y el valle del Tietar y, hacia el norte, a nuestra mano derecha, ya divisamos el histórico Refugio del Rey construido en 1914 y que fue la base de caza del rey Alfonso XIII, además desde este refugio parte el famoso camino denominado la Trocha Real que, pasando por la parte baja de la Laguna Grande sube hasta la Portilla del Rey como paso a la zona de las Cinco Lagunas. Lamentablemente el refugio se encuentra en ruinas.

Junto al Refugio del Rey, una buena fuente y un camino mas plano que girando a través del mogote donde está la fuente y circulando en algunos tramos por la Trocha Real, hacia el Oeste nos lleva a una hondonada anterior, Navasomera donde nace el Río Pozas, y desde donde ya, tras una suave bajada, divisamos perfectamente el Morezón.

Un buen repecho, bien marcado de hitos nos lleva, en otros 150 metros de desnivel nos lleva hasta la cima del Morezón con sus 2390 metros de altura.

Increíble, desde la cruz blanca que cumbrea el Morezón, da igual en la dirección que mires te sorprendes, a un lado La Mira, Galayos, El Raso ..., a otro el Circo de Gredos, que decir de ello, Los Hermanitos, El Casquerazo, El Cuchillar de las Navajas, El Almanzor, el Cuchillar de Ballesteros, el collado del Venteadero, La Galana ..., mas allá La Portilla del Rey, la del Pluviómetro, hacia abajo como si desde un balcón te asomases la Laguna Grande, el Refugio Elola.

Bueno, hay que bajar, por donde, en principio pensamos en bajar por la Cuerda del Cuento hacia la Fuente de los Cavadores en los Barrerones pero, al final deshacemos parte del camino andado y volviendo a la Trocha Real, vemos evidente el camino q1ue baja hacia Prao Pozas y por allí nos vamos hacia la Plataforma.

Cinco horas con paradas y buenas, buenísimas fotos.

jueves 15 de octubre de 2009

La integral de Gredos


Buena pateada, preciosa, eso sí, acabé hecho unos zorros y menos mal que el día fue fantástico. El Refugio Elola ya estaba cerrado, así que al no llevar saco me paré a dormir en un hostal de Hoyos del Espino y a las seis de la mañana arranqué el coche hacia La Plataforma. Increíble dos coches más y el mio, bueno, mochila al hombro y hacia el refugio.

Por lo que se ve arranqué con fuerza y con el frontal puesto, nocturna hora y media larga hasta el refugio, descanso y partimos desde el Elola en dirección a la Portilla de los Machos pasando por la bellísima Laguna Esmeralda, y siguiendo por la ancha canal, fácil de encontrar y bien señalada al este del refugio. Seguimos los hitos y en los últimos metros nos ladeamos hacia la pared del Casquerazo y subimos pegados a ella, al final hay que tirar un poco de manos.

Desde la Portilla, fenomenales vistas del circo de Gredos y de la zona de Arenas de San Pedro al otro lado. Aquí hay dos opciones, hacer el Cuchillar de Las Navajas por la pedrera baja o subir pico a pico todo el Cuchillar, la primera opción buena, la segunda espectacular, pero eso si, hay que tirar de cuerda en su recorrido y hay algunos pasos muy aéreos.

Y al llegar al punto base del Cuchillar, El Sagrao, trepada y bajada por donde subimos en lugar de por la continuación, mas que nada porqué quería conocer el aéreo paso de la vertiente norte.

El siguiente paso es la Portilla Bermeja, viendo en su camino la Pala del Diablo, y por su izquierda, continuando por las Canales Oscuras, donde hay que tirar de manos en algunos pasos, y siguiendo los hitos llegamos a la base del Pico del Crampón, desde luego le subimos y sus vistas a ambos lados del circo de Gredos son espectaculares, bajamos y ¿porqué no? vamos a por el Cuerno del Almanzor, escalada y desde la cumbre del Cuerno del Almanzor, genial, vistas del Almanzor, del Collado del Crampón y del Pico del Crampón, al bajar decidimos que no subimos el Almanzor, ya lo conocemos y se nos hace tarde, lo bordeamos por su izquierda y llegamos a la Portilla de Los Cobardes, también queremos bajarla, no la conocíamos, aérea pero factible y, en lugar de seguir el camino de hitos que nos llevaría al Collado del Venteadero, decidimos volver a subir hacia el Cuchillar de Ballesteros, nos perdemos su primera cumbre desde el Almanzor y tiramos trepando pico a pico hasta llegar, por la izquierda del último, al collado del Venteadero, reponemos fuerzas, o sea a comer algo, fotos de La Galana y del Ameal de Pablo a un lado y, enfrente el Cuchillar de las Navajas y el Almanzor.

Bajada por la canal de los Geógrafos hacia el Elola, un descansito, y lo más pesado, otra vez los Barrerones hasta la Plataforma, que bien se hace por la mañana y que pesado se hace al volver, ya cansado de todo el día en Gredos, bueno, es el precio.

viernes 9 de octubre de 2009

En bici ...


Con Félix siempre me pasaba lo mismo, - Ángel ¿nos damos un paseo en bici? te va a gustar. - Que no Félix, que no, que la bici que yo tengo no me sirve. ¡Excusas!, - que ya soy mayor y si me caigo… ¡más excusas!, que además debería aprender, que no se moverme bien por la montaña ¡siguen las excusas! y podría poner más y más argumentos, no sirven, da igual, - Ángel toma mi bici de montaña que yo me he comprado otra y además con su reloj y todo.

Pues Félix me has hecho polvo, ya no tengo excusas, ale con la bici nueva, la otra la dejo para ir a comprar el pan por Pozuelo, que es en realidad para lo que vale, no para más.

Comienzo con la bici nueva. ¡Joder!, entre cambios de plato y de piñones me vuelvo loco, - Félix ya me lo explicarás mejor.

He quitado las ruedas y ahora ¡¡¡no consigo ponerlas!!!, ¡qué desastre!. Vale, no hay problema, voy a ver como funciona el reloj de marras y su pulsómetro, - pero bueno Félix ¿esto qué es? un manual más grande que el Quijote ¡¡¡y además en inglés!!!, pero que yo sólo hablo español y algo de espanglish.

No hay problema, no hay problema me voy a Decathlón a comprarme un casco ¿por qué no me sirve el de escalada?, no, ese no, que no es el adecuado por el look, ale a gastar más dinero y en Decathlón me vuelvo loco, hay guantes para bici, ropa especial para bici, luces para la bici, grasas para la bici, sillines de recambio para la bici, cuadros de herramientas para la bici, ...... para la bici.

Al final he claudicado y me he sacada la tarjeta de comprador compulsivo de Decathlón.

Ahh, y como siempre, ¿nos vamos hoy a la Casa de Campo a practicar?, vale y ¿qué ha ocurrido?, lo de siempre últimamente conmigo ¡¡¡¡ lluvia a mares !!!!

Bien, bien, esto promete.

miércoles 7 de octubre de 2009

Un paseo por Uruguay


Lunes final de septiembre, ya estoy en Montevideo (por cierto el nombre procede de la definición de el Monte Sexto de Este a Oeste, más en detalle Monte VI de E.O.), lluvia a mares, últimamente allá donde voy me llevo la lluvia, hace dos semanas a Gredos, la semana pasada al Midi D´Ossau, ahora aquí, me van a terminar pagando para que vaya allí donde haya sequía, bueno a lo que vamos, vuelo perfecto, he venido en Bussines ya que, aunque tenia vuelo en turista, al haber overbooking y tener la tarjeta Iberia Plus, a algunos nos han pasado a Bussines para dejar hueco en turista, genial.

Montevideo, aeropuerto bastante pequeño, cercano a la ciudad, aun así, los taxis una pasada de caros, cerca de treinta euros, y me consta que no ha dado vueltas, porque iba siguiendo el plano que llevo, llego al hotel NH y la primera discusión, bueno esta ya es frecuente, al entrar, déjenos una tarjeta de crédito, pues mire no, no en absoluto, lo que gaste lo pagare al final, no es que las normas del hotel son estas, bien, me da igual, tengo un documento con la reserva confirmada y o me dan la habitación o tenemos problemas, venga adelante.

He salido a conocer Montevideo, y coincide que hoy es el día del Patrimonio, esto quiere decir que a todos los edificios públicos se puede entrar sin pagar nada y además acceder a sitios que en días normales no puede hacerse, fantástico.

Varios paseos por Montevideo, Centro, La Ciudad Vieja, la Avenida 18 de Julio, el Barrio Sur, sensación, abandono del centro, muchos edificios en ruinas, o simplemente abandonados, mucho indigente durmiendo en las calles, mas de lo que yo me esperaba y además, elecciones políticas, por tanto mítines, manifestaciones, en fin, toda la parafernalia que acompaña a estos temas.
Al final me fui a comer al. Mercado del Puerto, precioso, lleno de restaurantes, todos con su parrilla y ¿cual elegir?, de repente lo veo "Cabaña Verónica", no me lo puedo creer, acabo de venir de Asturias, bueno pues son cántabros, de Potes, entablo charla con los dueños, amabilísimos, la carne fenomenal, en suma, un sitio recomendable.

La tarde, la tarde en la Rambla del Parque Rodo, por supuesto a cubierto a tomar un mate con churros (rellenos de dulce de leche) y después quiero cenar una parrillada de marisco, cuando vuelva voy a tener que hacer un par de maratones seguidas para quitarme el sobrepeso, pero merece la pena.

Y así como el primer día el resto, no voy a detallarlos pero he recorrido toda la zona sureste de Uruguay desde Montevideo hasta Chuy, frontera con Brasil, adonde he pasado unas horas y desde luego todas las ciudades, Aiguá, San Carlos, Rocha, La Paloma, La Pedrera, Chuy, están bastante más limpias y cuidadas que Montevideo.

He visitado los campos agrarios, que era mi verdadero objetivo del viaje, pero las zonas de playa son increíbles, cuidadas, limpias, ordenadas, sin aglomeración de construcciones, relajantes en suma, Piriápolis, Punta del Este, La Paloma, etc.., son preciosas, no muy caras, y sorprendente las casas no tienen ni verjas ni rejas, libres, tránquilidad absoluta.

Las lagunas limpias, cuidadas, bonitas Los Sauces, Los Castillos, Rocha, etc...

domingo 20 de septiembre de 2009

Tour del Midi D´Ossau


Nuestro objetivo era, y no está abandonado en absoluto, hacer el Midi d´Ossau y el Petit Pic, para ello, planificación y salida hacia Pirineos, Félix, Miguel Angel y yo, Fer nos abandona, no puede venir esta vez.

Hacía tiempo que lo estábamos planificando, y a pesar de las poco buenas previsiones meteorológicas tiramos para adelante.

Jueves llegamos al Portalet, aparcamos el coche en el parking de Anéou y andando, en una hora y cuarto al refugio de Pombie, a 2032 metros de altura, el camino desde el aparcamiento comienza por una pequeña bajada al barranco de Brousset hasta cruzar un puente, pasando junto a la cabaña Sénescau, refugio de pastores, en ese momento seguimos la senda dirección norte, muy visible y con la pendiente bastante más pronunciada hasta llegar al collado del Soum de Pombie a 2130 metros de altura, ya en la subida todo nublado y empieza a llover, llegamos tarde al refugio, y primera sorpresa, en septiembre sólo otras cinco personas hospedadas, además de los guardas, por supuesto, entre ellos Karina y su preciosa y simpatiquísima hija Balú, con su añito y dos semanas es encantadora y nos alegra las tediosas horas en el refugio, además la amabilidad y magníficos guisos de su madre nos hacen terminar llenos en cada cena.

Viernes y primera decepción, nos levantamos y vemos el tiempo, horrible, cielo totalmente encapotado, nubes bajas que impiden la visibilidad y lluvia, lluvia constante y abundante. Decisión, no se puede subir al Midi, vámonos a hacer el trekking del tour del Midi D´Ossau, dicho y a por ello, que maravilla, no me arrepiento, salimos después de desayunar del Pombie siguiendo el camino que nos lleva, al principio por una pedrera y después por buen camino hasta el collado de Suzón a 2127 metros, desde allí, a la izquierda se intuye el Midi, no se ve nada en absoluto, hacía abajo el camino para seguir el Tour es evidente, incomodo por el barrizal que la lluvia está haciendo y no sólo incomodo, mas de una escurrida nos depara.

Bajamos hacia el Col Long de Magnabaitg, sin bajar al refugio de Gabas, que queda a nuestra derecha, la bajada por el bosque de Bious-Artigues es increíble, llegamos hasta los 1422 metros del lago de Bious-Artigues, donde consultamos los mapas y comenzamos el recorrido por el GR-10, una subida que sigue el curso ascendente de la Gave de Bious y que nos lleva hasta el puente Bious, donde dejamos el GR-10 y nos adentramos por una pradera que nos lleva por la pista del mismo nombre hasta el cruce cercano a la cabaña de Cap de Po donde empieza la dura subida al Peyreget atravesando primero el bosque de los Arazures y después un tupido hayedo, a los 1.940 metros el camino se suaviza en dirección al lago de Peygeret donde nos desviamos hacia la derecha, hacia el Col de L´Iou, mas seguro que seguir por la cresta del Peyreget debido a la lluvia y a las nubes bajas que nos impiden la visibilidad, que lastima, las vistas desde el Col de L´Iou, con sus 2194 metros, del Balaitous, el Anayet y el macizo del Aspe deben ser espectaculares, pero nos conformamos, que no es poco, con lo que la cercanía nos ofrece en cada momento.

Desde el Col de L´Iou, continuación hasta el soum del Pombie y bajada al refugio, cinco horas de caminata sin parar, y en el refugio después de unas partiditas, otra vez una fenomenal cena.

Sábado, el tiempo sigue igual, no, peor, hasta nos nieva, desistimos de hacer el Midi d´Ossau, para otra ocasión, la montaña siempre sigue ahí.

sábado 12 de septiembre de 2009

Portillas del Rey y del Pluviómetro


Esta visto que no consigo hacer la Portilla del Rey, primera vez en Febrero del 2008, con Félix y algunos más de Haciendo Camino, ya nos vale, fuimos directamente desde La Plataforma y antes de llegar a la Laguna Grande nos desviamos hacia la Majada del Gargatón, zona donde se une este camino con el que, en la segunda intentona viene desde el refugio Elola, y allí que si risas que si gaitas, resultado nos dimos la vuelta y nos fuimos al refugio, mas que un día de montaña fue un día de pasarlo bien.

Segunda vez, más seriamente lo intentamos y llegamos a la cumbre ¡¡¡ noooo !!!, al final nos dimos cuenta de que nos habíamos equivocado y subimos a la Portilla del Pluviómetro a 2320 metros, o sea 58 metros menos que la Portilla del Rey, pero lo constatamos al volver y ver las fotos.

Este camino lo hicimos llendo el día anterior al refugio Elola y saliendo por la mañana desde la parte trasera del mismo, dirigiéndonos hacia el llamado Cerro de Los huertos por la parte norte de la Laguna hasta llegar a la Majada del Gargatón. A partir de aquí, "el camino no tiene pérdida", es decir, seguir el camino principal hacia el Arroyo del Gargatón que tiene el agua de La Galana y del Risco Moreno y subir por la ladera sur del Mogote del Cervunal, pues bien nosotros nos equivocamos, y como ya dije antes, terminamos en el la Portilla del Pluviómetro.

Y hoy he vuelto a intentarlo, mi idea era llegar a Elola y vivaquear fuera del refugio, las tormentas antes de llegar, ya en el coche, han sido como hacía años que no las veía y en Hoyos del Espino la previsión es que mañana será igual o peor, pues venga media vuelta y a Madrid.Antes paso por Arenas de San Pedro a buscar a mi amigo Ricardo y cenar con él, nada, no es mi día de suerte, además de haberme dejado el teléfono en mi casa, Ricardo no está en la suya, vuelta a Madrid a través de la tormenta.

Espero que a la cuarta vaya la vencida y el intento pueda culminarlo bordeando el Mogote del Cervunal para bajar a Cinco Lagunas y pernoctar allí.

miércoles 2 de septiembre de 2009

Elbrus en el Cáucaso una gran experiencia


Hay una relación de cumbres denominadas los siete continentes, es decir la cumbre mas alta de cada uno de los siete continentes definidos en montañismo, el Aconcagua en América del Sur, MacKinley en América del Norte, Vinson en la Antartida, Pirámide de Carstenz en Oceanía, Kilimanjaro en Africa, Everest en Asia y Elbrus en Europa, este, con sus 5642 metros de altitud, puede parecer el menos exigente.

Pero la región del Elbrus es una de las más atractivas entre todas las del Caucaso. Del valle principal, por el cual fluye el río Baksán, salen numerosos valles laterales, los cuales llevan hasta los más famosos picos del Caucaso. Donguz-Orun 4492 metros, Shkhelda 4300 metros, Tchatyn 4368 metros con su cara norte vertical de unos 500 metros, la legendaria Ushba 4710 metros, y claro, el Elbrus, el punto más alto del Cáucaso y de Europa, que supera el orgullo de Los Alpes, el Mont Blanc, en más de 800 metros. En suma, la bellísima región rusa de Kabardino Balkaria y su frontera con Georgia.

El gigante helado de dos cabezas corona el panorma del Cáucaso Central, siendo unos 1000 metros más alto que sus vecinos. Sus dos crateres del antiguo volcán cubiertos de hielo y nieve, tienen en sus cimas unas mesetas de unos 300 metros de diámetro. El Pico Oriental es un poco más bajo que su hermano occidental , 5621 metros y 5642 metros. Todo el macizo está cubierto con un gigantesco casco de hielo.

Su ascensión, a pesar de no requerir excesivos conocimientos técnicos, es bellísima, salvo en el tema del refugio base. El "Bochki" en ruso, su tradución es "Barricas", presenta una docena de grandes cilindros metálicos instalados horizontalemente, cada uno puede alojar seis personas, pero están en un total y absoluto abandono, así como sus elementos adicionales tales como comedor y baños, mi opinión, mientras no construyan el nuevo refugio, es que merece la pena subir con tiendas de campaña. Además esta el tema de la ubicación, desde el refugio hasta la cumbre hay unos dos mil metros de desnivel, a una altura inicial de 3650 metros hacen que la acometida del día final de cumbre sea larguísima por lo que mucha gente opta por subir los primeros ochocientos metros, apróximadamente, en las orugas de la estación, máxime cuando además esos ochocientos metros hasta cerca de las Rocas Pasukhova se han hecho en los días anteriores para aclimatar.

Antes existía en la pendiente del sur del Elbrus el refugio "Priyut 11" (la palabra rusa "priyut" significa "refugio"), los rusos dicen que posiblemente el más elevado hotel de montaña en el mundo (no estoy de acuerdo Cabaña Margarita en el Monte Rosa de Alpes está mas alto), construido justo antes de la II Guerra Mundial a la altura de 4020 m. Este edifício de forma aerodinámica podía simultaneamente dar asilo a unos 150 montañeros y esquiadores. A veces su comedor parecía un repleto Club de Montaña Internacional. Pero un incendio el 16 de agosto del 1998 lo destruyó.

Bueno, dos días previos en Terskol para la aclimatación previa, haciendo el Cheget con sus 3600 metros y a por el objetivo.

El teleférico nos sube desde la Pradora de Azau a 2250 metros, cerca de Terskol hasta la estación de "El Glaciar de Garabashi" a 3720 metros. Las dos primeras cadenas del teleférico están equipadas con cabinas y la última con unos penosos y antiquísimos telesillas que le dan un cierto tono nostálgico.

Dos días y sus dos noches de aclimatación, la primera jornada subiendo hasta el lugar del antiguo Priyut y la segunda hasta las Rocas Pasukhova a 4500 metros nos permiten una aclimatación un poco básica, pero bueno, vale, el tercer día no podemos acometer la cumbre por las previsiones del tiempo y nos quedamos a descansar haciendo alguna actividad mas suave, y al cuarto día arrriba.

La subida es larga y penosa, por el desnivel, por la altura, por la persistencia, no hay ninguna zona de descanso, hasta llegar al collado existente entre los dos Elbrus a unos 5300 metros de altura apróximadamente, donde reponemos fuerzas y desde donde acometemos la subida final, mas pendiente aún, mas aérea en sus primeros ciento cincuenta o doscientos metros y donde a algunos compañeros les pasa factura por el mal de altura la falta de una correcta y mas larga aclimatación, pero, a base de mucho merito y esfuerzo, al tiempo que de más riesgo del necesario según mi opinión, conseguimos llegar a la cumbre, fotos, increibles e inmensos los paisajes que se nos presentan del Cáucaso, tanto del área rusa como del área georgiana.

Bajamos rápido para que los que tienen los síntomas del mal de altura se recuperen, pero la bajada es penosa, larguísima dos mil metros de desnivel agotan todos los cuadriceps. Doce horas de actividad sin casi pausas pasan mella, y al llegar al refugio, buena comida y una cerveza para cada uno, nos las hemos ganado.

lunes 17 de agosto de 2009

Una ruta de seis cuatromiles por los Alpes


He estado varias veces en Alpes, y siempre con base en Chamonix y muy centrado en el macizo del Mont Blanc, bueno es el objetivo principal y no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho, todo lo contrario me siento orgulloso de ello y no descarto volver a repetirlo, pero las sensaciones de este último recorrido han sido diferentes, desde la no masificación, salvo en el primer Breithorn, pasando por el tipo de montañeros que te encuentras, siguiendo por los espectaculares paisajes, todo ello te proporciona un retorno a tu país con una tremenda satisfacción montañera.
El primer día vuelo, llegada a Zermatt, tan atractivo como Chamonix pero diferente desde el momento en que es una ciudad peatonal, eso sí al igual que a Chamonix le domina la impresionante imagen del Mont Blanc, la del Cervino no lo es menos con Zermatt, y el albergue Tanenhof, fenomenal por sus atenciones, por su limpieza y por su buen trato.

El segundo día iniciamos la actividad subiendo desde Zermatt en telecabina hasta los 3883 metros de Klein Matterhorn, viendo la maravillosa estampa del Cervino y su arista Horni a tu derecha pero aaagggg, viendo zonas llenas de remontes, de telesillas, de ..., en fin, ruptura del paisaje en muchos puntos, arriba iniciamos la actividad, crampones, güetres y a andar hacia el Breithorn Occidental, mucha, muchísima gente en esta primera parte y en la subida a su cumbre a 4165 metros, fácil y con unas vistas impresionantes, el Pollus, el Liskamm, el Castor, te encuentras con los que vas adelantando en las rampas de subida como con los que bajan, pequeña arista de acceso a la cumbre que ya algunos no hacen y desde la cumbre ves la impresionante y larga arista que recorre los Breithorn, arista que ya casi nadie intenta, bajamos sólos por esa arista hasta llegar al collado que une el Breithorn Occidental con el Central y al volver la vista atrás y ves la arista de bajada, enorme, subida, de nuevo en arista hasta el Breithorn Central con 4159 metros y después de las fotos de rigor bajada directa hasta el Breithorn Pass a través del collado de los Breithorn, seguimos por la ladera del Roccianera viendo su refugio vivac Cesare e Giorgio a 4075 metros y llegamos hasta la base del Pollus dando un fenomenal rodeo para evitar las grietas de la bajada directa al refugio de Ayas a 3394 metros, que buena la cerveza en estos refugios, cara si, pero buena, cena y a dormir prontito.

El tercer día nos levantamos, como todos los días a partir de aquí a las 04:30 para así poder andar por nieve mas dura evitando la nieve blanda el mayor tiempo posible. Retroceso de parte del camino andado el día anterior hasta llegar a la base del Pollus que tiene 4084 metros de altura ¡¡que trepada!!, fácil hasta la última parte con grado IV y con botas rígidas a a 4000 metros de altura, eso si con una maroma de ayuda, pero muy ancha, luego te sirve como ayuda a las manos pero no para autoasegurarte, perdí un mosquetón, ale para abajo, se hizo añicos, fotos con la Madonna arista mas fácil que la del Breithorn y ves la panza del Castor ¿y ahora eso?, bueno pues vamos para allá, desacer lo andado, bajada en destrepe y el trozo mas complicado en descuelgue (manual) por la maroma y hasta el collado que une Pollus con Castor, el Paso di Verra, de nuevo los crampones y vamos a intentarlo. La subida al Castor se hace interminable, un cuestón en zig zag que cada vez que miras es mas duro y en el que no puedes hacer muchas paradas, es muy vertical, antes de llegar a la arista de acceso, un grietón con un paso muy delicado, nos aseguramos y a pasarlo a ver si alguno cae, ojito que las caídas en una grieta como esa tienen que ser jodidas para sacar a alguien, menos mal que había mas cordadas por allí y en caso de necesidad nos ayudaríamos, pero bueno pasamos, después un paso horizontal que me recordaba al famoso Paso Horizontal de Peña Telera, ale a clavar el crampón en las paredes para sujetarte y llegada a la arista de acceso a la cima, también impresionante, llegada a la cumbre ¡¡se ven todos los Alpes, desde el Mont Blanc hasta el Grand Paradiso!! ¡increíble! y ahora ves la arista de bajada ¡pero bueno!, dos kilómetros de arista ¡pero esto que es!, bueno pues despacito y a por ella, bajas y al final hay una subida al Felek de 4176 metros y seguimos bajando, duro día, hasta llegar al refugio Quintino Sella, ya en Italia, como siempre las cervezas (eso si, sólo una) fenomenales.

El cuarto día intentamos hacer el Paso Naso, pero al llegar dos grietazas imposibles de pasar, intentamos hacerlo desde mas abajo evitando las grietas pero entonces la pared de subida es demasiado grande, con hielo y no tenemos material para equipar la vía, sólo dos tornillos de hielo por seguridad, media vuelta y de nuevo palizón de retroceso hasta el Quintino Sella, meditación y decisión, para abajo, hacia Italia, hacia Cervinia, la arista de salida del refugio impresionante, algunos puntos con maromas de ayuda y hasta con un puentecito de madera para evitar un paso delicado, llegamos hasta la parte cercana al glaciar del Breithorn hacia Italia, a los telesillas (otros 31€), dos enlaces de bajada y dos telecabinas de subida hasta los 2930 metros y a subir hasta el refugio Gnifetti a 3585 metros, primero pedrera (con botas rígidas) y luego laderas por los glaciares y al final, sorpresa, clavijas y ferratas para acceder al refugio (fenomenal refugio, buena cena, eso sí las habitaciones con literas de tres alturas, para llegar a la última por la noche descalzo, casi grado IV), eso sí en todos los refugios seguimos sin encontrar una maldita ducha, el edor (que no olor) empieza a ser insoportable y los precios, ¡como se pasan, 6€ te piden por una cerveza!, ¡¡¡1000 pesetas!!!!, han llegado a pedirnos 7€ por una botella de agua.

El quinto día salimos del Gnifetti y nos vamos a la Pirámide Vincent a 4245 metros, fácil en la subida y en la bajada, y para mí, las mejores vistas de todo el recorrido a un lado y a otro, fotos, bajada hacia el collado y en el camino hacia la próxima subida otro cuatro mil, El Fraile a 4165 metros, con su caseta vivac y la estatua del fraile, unos diez metros de clavijas fáciles, yo no lo subo, ya lo veo y no me apetece quitarme los crampones, llevo los nuevos semiatomáticos de aluminio y el aluminio se puede romper en las piedras. Un poco de bajada y subida hacia el Ludwig Schaeghe con 4285 metros dejando a un lado el Corno Nero y las vistas ¡únicas! del macizo del Monte Rosa, el ParrotSpize el Dufour Spice y el refugio de Cabaña Margarita, el mas alto de los Alpes, teníamos plazas reservadas, pero es imposible, por el tiempo de mañana para bajar así que bajamos hasta el collado de Lis y tomamos el glaciar del Monte Rosa hasta llegar al refugio de Monte Rosa ya a 2700 metros y no me arrepiento, el glaciar es impresionante, todas las fotos son de auténtica postal a la izquierda las partes traseras del Liskamm, del Castor, del Pollus, de los Breithorn, a la derecha todo el macizo del Monte Rosa y de fondo el Cervino, eso sin contar con la belleza en sí del glaciar, en el refugio del Monte Rosa, una cena de TRES PLATOS impresionante, eso sí, sin servilletas ni pan, cada refugio es un mundo.

El sexto día bajada a Zermatt tomando en su última parte el cremallera, ducha en el albergue ¡que gente mas encantadora! tren y avión hasta Madrid.

Seis cuatromiles en cuatro días de actividad y la sensación de haber hecho un precioso recorrido.

Ver las fotos de la actividad

viernes 31 de julio de 2009

El Naranjo de Bulnes


Fer describió su primera (digo primera porque estoy seguro de que haremos más por otras vías) ascensión al Naranjo como LA MAS BESTIA y sí, es cierto, subir la cumbre del Naranjo es bestial, para mí también ha sido la primera vez y las sensaciones que te produce es de un paso adelante en montañismo, es un deseo culminado, es un sueño conseguido, es un hito. En fin, espero volver más veces, repetir la vía Sur, la Directa de Los Martínez y hacer otras vías. Otras webs la describen como una variante de la vía Víctor, el padre de los guías de picos Alfonso y Tomás Martínez, quién realizó la tercera ascensión al Picu, posteriormente a las de Pidal-Cainejo (que espero sea nuestro próximo intento) y Schulze, se le conoce como el primer guía del Naranjo de Bulnes.

Es una preciosa vía, con buenos agarres en una pared que además es muy adherente y el trazado hace honor a su nombre, es muy directo, tan es así que si en la subida usamos cinco reuniones, en la bajada hicimos tres rápeles, saltándonos dos reuniones, la tercera y la primera.

El acceso desde el refugio de Urriellu es de, más o menos, una hora por la canal Celada. Nos encontramos ¡¡a finales de julio!! con un par de neveros que atravesamos con cuidadín, no llevábamos ni tan siquiera bastones para evitar peso, ya que empezamos a caminar muy pronto y fuimos abriendo vía, a eso sumarle que salimos con niebla y orbayando (hay que hablar un poco en asturianín).

Hay buenas reuniones y además, buen detalle, en cada una de ellas hay la posibilidad de meter rápidamente un reenvío.

El quinto tramo ya es más fácil y en el anfiteatro, hasta la pequeña arista cimera, las vistas son espectaculares pero nada comparado con la cumbre desde donde divisas todo el circo de Picos y, hasta el Curavacas. Me dijeron que podías ver el mar desde la cima pero no pudimos por las nubes, hacía fresquete en la cumbre y algo de viento, pero daba igual, habría estado horas contemplando los alrededores y sintiendo el placer de haber culminado un sueño.

Después de la bajada rapelando, otra hora casi hasta el refugio, recoger el resto de cosas y, a Pandebano, Sotres y vuelta, con una sensación de relax, de haber alcanzado algo mas que una cima.

Pensaba poner una descripción de la subida, pero hay muchas en la web, prefiero poner sólo estos sentimientos y dejar como la mejor descripción la que hace Fer en su blog.

martes 28 de julio de 2009

Tesorero por la cara sur


Pues, la verdad, no, no era nuestra principal intención subir al Tesorero esta vez, si por Félix que no lo había subido aún, el objetivo principal era el Torre Cerredo, pero, como siempre las planificaciones se cambian por si mismas.

El primer problema lo representó el teleférico de Fuente De, en pleno verano, con la afición montañera con ganas de hacer cosas y el teleférico que no empieza hasta las nueve de la mañana ¿por qué tan tarde?, ¿por qué?, bueno, la cafetería, abajo, también está cerrada hasta las nueve, sorprendente que no la abran un poco antes para poder tomar un cafetito o comprar un bocadillo, pero bueno, la subida en el teleférico, como siempre espectacular por los paisajes que divisas en todo el circo de Fuente De, La Canal de la Jenjuda, El Butrón, el Pico de Valdecoro, y al llegar arriba, también la cafetería esta sin servicio, no hay café aún, no hay pan del día para hacer bocadillos, en fin olvidémonos del tema de las cafeterías y empecemos el día pensando en alimentarnos con barritas energéticas.

El camino hasta Cabaña Verónica, muy transitado, sobre todo al principio, fácil, y antes de llegar allí dejamos a nuestra derecha la Colladina, las Peñas del Hachero, Peña Olvidada, Peña Vieja, la Aguja Bustamante y al final el collado de Horcados Rojos, desde donde se toma el camino tradicional a la cumbre del Tesorero, pero nuestro objetivo era hablar con Quique en Cabaña Verónica para que nos explicase bien el camino hacia el Torre Cerredo (el pico mas alto de los Picos de Europa con sus 2648 metros) desde el Tesorero, no lo hay, hay que bajar desde el Tesorero hasta un poco antes del collado de Horcados Rojos y desde allí por los Urrielles, la collada Labrada, bordeando el Pico Arenizas, la Horcada de Caín, el Pico del Oso y la Horcada de Don Carlos, dejando a un lado Torre Bermeja.

Bien pues decidimos seguir con el plan y subir primero el Tesorero, pero ya que estamos allí lo intentamos por la cara sur, para ello nos vamos previamente por Hoyos Sengros hasta la collada Blanca, el camino que lleva a Torre Blanca y Llambrión y allí, en la collada, nos desviamos hacía la cumbre del Tesorero, sorpresa, subida mas lenta de lo que esperábamos pero espectacular, una constante trepada de algo mas de doscientos metros hasta llegar a la cumbre del Tesorero, a sus 2568 metros, los que han llegado a la cumbre por la cara tradicional nos miran sorprendidos ¿por donde venís?, bueno, agua, barrita energética y a bajar por la senda tradicional, empinada pero fácil, hasta el collado de Horcados Rojos.

Comenzamos el camino antes indicado hacia el Torre Cerredo, pero antes de llegar vemos que es imposible, no tenemos tiempo de hacer cumbre y bajar hasta el refugio del Urriellu a tiempo, así que al llegar a la Horcada de Don Carlos, bajamos por el Jou Sin Tierre al refugio, cena, dormir y el domingo desde el refugio hasta el teleférico por los Boches, ascendiendo ayudados por el cable hasta el collado de Horcados Rojos.

No hicimos el objetivo principal pero nos hemos divertido bastante, otra vez será.


jueves 16 de julio de 2009

Las Forquetas


Precioso fin de semana en Pirineos, después de hacernos la Tuca del Forau de la Neu y el Pavots, duda ¿que hacemos?, el Posets, no ya lo hemos hecho dos veces cada uno ¿Las Forquetas?, pues vale, a por ello.

Dicho y a por ello, desde nuestro lugar de acampada junto al Ibón de Llardaneta a algo mas de 2600 metros, tomamos el, bien marcado, GR-11.2 hacia el collado de Eriste y, la sorpresa del día, un pequeño perrillo que creíamos podría ser de dos chavales que acamparon al lado nuestro, nos sigue, en momento alguno se acerca a nosotros mas allá de un par de metros, no se da la vuelta por mucho que lo intentamos, parece como si nos indicase el camino ¡¡¡ y llega hasta la cumbre con nosotros !!!, baja delante hasta devolvernos a nuestro punto de acampada y nos abandona, fue como si hubiese querido señalarnos el camino.

Bueno, el camino por el GR-11.2 se endurece en la subida al collado de Eriste con 2820 metros, pero sobre todo es una pedrera con arenilla insufrible ya al subir, pero muy fastidiosa y resbaladiza al volver.

En el collado dejamos las mochilas y se nos une un grupete de gente muy amable que venían haciendo el GR-11 en sentido contrario, en la subida hay algunos hitos que indican la vía más sencilla para ir subiendo, los hitos nos separan un poco de la arista y nos acaban dejando en la arista-cresta que hay entre los dos cimas de las Forquetas. Entre las dos Forquetas hay una cresta con una par de pasos complicadillos y algo expuestos. Son, desde el collado de Eriste cerca de doscientos metros de desnivel con trepaditas, destrepes y aristas muy bonitas hasta la cumbre, desde donde hay unas vistas de nuestra tienda que dejamos en el Ibón de Llardaneta y los que creíamos propietarios del perrillo que nos acompaña, no están, luego no era suyo y el perro ¡¡¡ en la cumbre !!!, genial.

martes 14 de julio de 2009

Pavots y Tuca del Forau de la Neu



Desde Eriste en coche hasta el aparcamiento de la Espigantosa y allí, bien, no hay donde aparcar, vale vamos a bajar las mochilas y a prepararlas para luego bajar el coche a aparcarlo donde se pueda, eso nos dio un margen de buena suerte, justo donde estábamos aparecen los propietarios de un coche aparcado que van a bajar un poco mas tarde, muy amables arrancan su coche y nos dejan su plaza, gracias, gracias.

Mochilas bien cargadas y comenzamos la subida, menos mal que el bosque en la subida, es bastante tupido y se hace bastante trecho a la sombra, porque el sol es de justicia. Llega un momento en que la subida se suaviza. Durante unos maravillosos minutos disfrutamos de un relajado paseo por un camino por el que no se gana casi altura para poco después empezar una durilla subida en zig-zag que nos lleva hasta el refugio Ángel Orús a 2100 metros, paradita en su terraza y a seguir hacia el valle de la Llardaneta por el conocido sendero que asciende hacia el Posets, a su derecha se accede a la canal Fonda para llegar al Posets y a la izquierda, un poco antes de la base del Diente, subida hacia el Ibón de Llardaneta, a 2650 metros después de mojarnos un poco al cruzar el torrente del Llardaneta que baja con mucho caudal y allí a pasar las dos noches siguientes.

Desde el Ibón de Llardaneta, unas vistas fastuosas, sobre todo al fondo las imagenes de las Forquetas, estamos casi solos en un sábado de pleno julio, sólo dos tiendas más y eso que estamos junto al GR-11.2, que bien.

Al día siguiente, bien temprano, preparamos el desayuno y comenzamos la subida hacia Pavots, subida sin problemas aunque al principio nos equivocamos, pero enseguida vemos un grupito que está cerca de la cumbre por lo que nos hacemos una idea de por donde va el camino y, enseguida lo encontramos, bien señalizado con hitos.

En el collado que separa el Pavots de la arista que va de Pavots a Posets, el viento pega muy fuerte,asi que no perdemos tiempo y seguimos avanzando hacia la cima del Pavots, de la cual solo nos separan algo mas de veinte metros de desnivel.

En la cima viento, pero las vistas de Bachimala, del valle de Ordesa, Forquetas y sobre todo de la arista hacia Espadas y Posets es grandiosa y, sorpresa, una grata vista del Aneto.

Tal y como teníamos pensado, decidimos seguir a la Tuca de la Forau de la Neu, para ello bajamos al collado y después otra bajada de unos cien metros hasta la base de la Tuca, desde abajo nos parece una mole redonda pero para llegar a la cima hay que tirar un poquito de manos lo que nos hace gratamente sorprendente la subida.

Hacemos una primera pala por la nieve hacia la izquierda y, enseguida viramos a la derecha y subimos por otra pala, que nos deja al pie de la cresta cimera, más estrecha de lo que esperábamos. Buenas fotos del Diente de la Llardana, del Pavots y otra visión diferente de la arista Pavots Posets.

Bajada hacia unirnos con la ruta de subida al Pavots para llegar a la acampada junto al Ibón de Llardaneta, y después nos hicimos Las Forquetas, pero eso se merece otra explicación aparte.

miércoles 8 de julio de 2009

Escalando en La Maliciosa


La Maliciosa con sus 2227 metros de altura, una de las cumbres más alpinas de nuestra Sierra de Guadarrama, cuantas subidas por todas sus vertientes, desde la Bola, desde La Pedriza, por el collado del Piornal por su lado sur y hoy, por las paredes de escalada.

Salimos desde el aparcamiento de la Barranca por el camino que hay nada mas cruzar la primera presa, subida muy bien señalizada con hitos, en algunos casos parece que hay bifurcaciones, pero no, son sólo pequeñas variantes del principal que, enseguida vuelven al camino original.

Toda la zona de escalada es en clásica, luego hay que llevar empotradores, fisureros, cintas, en suma toda la parafernalia de chatarra necesaria.

Al no conocer la zona, hicimos la primera, la Nico, vía fácil y que te ayuda a conocer bien el área, el próximo día haremos otras. Desde luego es una zona que a Félix y a mí nos entusiasmó y nos hemos prometido nuevas subidas este verano. Para nosotros con su hora y media larga de aproximación nos conlleva por un lado darnos una pateada con su correspondiente sudada y luego disfrutar de unas paredes a nuestro nivel.

Para la bajada hay varias opciones, pero después de la escalada, lo fácil es volverse por el collado del Piornal hasta alcanzar el camino por donde hemos subido.

lunes 6 de julio de 2009

Un recorrido por La Vallée Blanche en Alpes.


Estoy preparando para este agosto de 2009 una semanita en Alpes con varios proyectos tanto en la zona de Saas Fee como en Chamonix y viendo las fotos de las actividades anteriores (por cierto ya llevo unas cuantas, Grand Paradiso llegando hasta la misma Madonna, Mont Blanc por Gouter, el Petit Verte, La Mer de Glace, varios trekkings por los alrededores, etc...) se me ha ocurrido hacer este pequeño resumen de un muy bonito recorrido que hice el año 2007 entre L´Aiguille de Midi y el Helbronner, ya en la zona italiana.

Un recorrido muy aconsejable y que te ayuda a conocer mejor el macizo de los Alpes.

Todo comienza en la subida en el telecabina desde Chamonix hasta el Col de L´Aiguille de Midi a 3842 metros, cuando sales de los túneles de hielo y ves la arista de bajada ya te planteas muchas cosas, pero bueno lo bajas, ya lo hice dos veces y, la primera es acoj ..., pero bueno, cuando llegas abajo y miras hacia atrás y ves lo que has hecho tu planteamiento se traduce en como subirlo al volver.

El recorrido está muy bien marcado y transitado sobre todo en días buenos pero, eso sí, con un total y absoluto nivel de atención a las grietas que te encuentras o que no ves, ¡estamos en un glaciar!, a un lado vas dejando el Mont Blanc de Tacul, la Pyramide del Tacul, el Grand Capucin, el Tour Ronde y al otro el Dent du Geant, L´Aiguille Marbrées, así hasta llegar al Helbronner desde donde ves Cournayeur, es decir el Chamonix italiano ¿o es al revés?.

domingo 28 de junio de 2009

Carriata Cilindro de Marboré


Preciosa actividad que nos llevó a admirar más aún, si cabe, el maravilloso valle de Ordesa.

Noche del viernes a sábado, después de la paliza en coche desde Madrid a Torla, cena y reparador sueño en el albergue, al día siguiente no era necesario madrugar, así que dedicamos parte de la mañana a la compra de comidas y algún que otro material o ropa que nos faltaba.
Automóviles hasta el aparcamiento en la pradera de Ordesa, preparación de mochilas, revisión del material y a andar, el objetivo fue subir por Carriata y sus famosas clavijas también llamadas de Salarons y hacer el recorrido superior hasta el refugio de Goritz, buena pateada hasta llegar a las clavijas por un frondosísimo bosque, que a veces se aclara y nos deja ver maravillas como el Tozal del Mallo con sus 2255 metros de altura que parece la proa de un barco, mucha, muchísima lluvia en la subida y arriba, mucha, muchísima nieve, por debajo y por encima, llegamos al refugio de Goritz a 2200 metros de altura después de no sé cuantas horas de pateada, empapados. Sin problemas, fotos, cambio de ropa, cena, y a dormir en el refugio.

Domingo en la mañana temprano, desayuno, dejamos cosas en el refugio de Goritz y arriba, hacia el Cilindro y sus 3325 metros de altura, preciosa subida con sus trepaditas por la chimenea del cilindro, que al principio y hasta el lago helado, unos ochocientos metros de desnivel, se hace por el mismo camino que nos lleva hasta el Monte Perdido.

Bajada al refugio de Goritz, agua, un pequeño descanso, tomar el material que habiamos dejado en la mañana y bajada por las clavijas de Soaso hasta la cola de Caballo, un descansito y bajada hasta la pradera de Ordesa a través del valle, contemplándo las maravillosas vistas que el circo de Soaso y después la bajada ofrecen.

Y como siempre, en la vuelta a Madrid, parada para tomarnos esos reparadores huevos fritos con chorizo.

viernes 26 de junio de 2009

Pico del Nevero y Via de las Terrazas


El Pico del Nevero, con sus 2200 metros de altura, es una de las montañas clásicas y más emblemáticas de la Sierra de Guadarrama, desde cuya cima podremos admirar impresionantes vistas del Valle del Río Lozoya y el Pico de Peñalara. Pero, sobre todo, atravesaremos uno de los pinares mejor conservados de la sierra.

Félix y yo, en una de esas salidas que nos hacemos entre semana, ventajas de estar jubilados, dejamos el coche en lo alto del Puerto de Navafría, al comenzar la bajada yendo desde Lozoya, a 1.775 metros, junto al gran refugio que se ve perfectamente a la izquierda de la carretera.

Junto al refugio parte una pista, ancha y de grava. En el principio del recorrido la pista es muy horizontal, inclusive tiene algunos desniveles de bajada. En apenas algo más de kilómetro y medio desde el inicio de la ruta, vimos a nuestra derecha el gran mirador de Navalcollado, desde el que nos nos hicimos buena idea de la extensión del pinar de Navafría. Continuamos por la pista y un poco más adelante, vimos, hacia nuestra izquierda un amplio y evidente camino de tierra y piedrecillas, que tomamos abandonando la pista. A poco de tomar el nuevo camino, este se bifurca en una Y griega, tomamos la desviación a la izquierda que, además vemos que es la de subida. En este camino el ascenso se endurece un poco.

Una hora mas tarde, aproximadamente, salimos del bosque después de hacer la parte mas dura del recorrido. Nos adentramos en un terreno muy despejado de vegetación. Ignoramos los caminos que parten hacia nuestra izquierda, y llegamos al collado del Alto del Puerto. Vimos dos pequeñas cumbres a nuestra derecha que ignoramos y seguimos rectos, en un terreno de escasa pendiente.

Poco más allá, tomamos una pista a la derecha, con débiles marcas de vehículos todo terreno, que, dejando a nuestra izquierda las ruinas de las trincheras de la guerra, nos llevan directamente a una meseta que es la fácil cumbre del Pico del Nevero. Cumbre que no presenta gran relieve y que se encuentra muy definida por las ruinas de un corral de piedra y, al lado, se encuentra el vértice geodésico del pico, resultado, dos horas y cuarto en subir y hora y cuarto en bajar, mas las paradas que hagamos.

Acercándonos al borde este, podremos disfrutar de excelentes vistas del valle de Lozoya, con el embalse de Pinilla abajo, y unas bonitas lagunas de montaña que en verano pueden estar secas.

Y es justo esta pared desde las lagunas, a las que se accede desde el collado del Alto del Puerto, hacia su izquierda por una valla de piedras, donde nosotros le pusimos la chispa de la subida, una bonita escalada que comienza en grado IV+ y que, aunque baja la graduación en algún momento, no hay que fiarse ya que es piedra muy degradada, conviene meter buenos seguros, la hicimos en dos largos a pesar de que en el esquema adjunto figuran más. Hay que llevar friends y demás material ya que es una vía totalmente desequipada.

En suma un muy bonito día.

lunes 22 de junio de 2009

San Pedro de Atacama ¿Desierto o paraíso para la vista?


¿Que decir?, vengo atónito de lo que he visto en el desierto de Atacama ¿que puedo destacar? ¿Las Lagunas Cejar? ¿las vistas de los Andes antes de empezar las nevadas en las cumbres del Licáncabur, del Sairecabur, del Láscar, del ...?, ¿hablo de los pueblecitos como Machuca, como Toconao, como Socaire, como el propio San Pedro?, ¿o de los valles como la Cordillera de la Sal, como el valle de la Muerte, como el valle de la Luna?, ¿o de las lagunas Cejar o Miscanti o Miñiques?, ¿quizá de los salares?, ¿de los flamencos?.

Han sido unos días increíbles, eso sí, que nadie espere comodidades, frío, frío intenso en las noches y calor mucho calor en los días, polvo en las calles, restaurantes básicos y sitios para dormir con lo indispensable (por ponerlos bien). Se trata de un entorno mochilero y no turístico, aunque, a veces los indígenas se disparan con los precios a niveles de turismo de maletas de marca, pero bueno, debe ser que a veces no controlan los límites. Pero a mí me ha merecido la pena, pensaba hacer alguna ascensión por la zona, y al final no tuve ni tiempo.

jueves 4 de junio de 2009

Besiberri Norte y cresta de los Besiberris


Quedamos David y yo en Pont de Suert, donde dejamos uno de los coches, y en el otro subimos hasta la archiconocida presa de Cavallers a 1790 metros, aparcamos, mochilas al hombro, ¡¡¡pufff, como pesan!!! y ladeamos la presa de Cavallers hasta llegar a la pradera del Riumalo a 1840 metros, donde cruzamos los tres puentecitos de madera y comenzamos la pesada subida hacia el Besiberri Norte. Con lo que ha nevado, el deshielo es importante y nos damos dos, no deseadas, duchas pasando inevitablemente por debajo de las cascadas del deshielo por el erosionado torrente de Malavesina, barranco muy agreste aunque muy bien marcado con hitos, siempre viendo a nuestras espaldas la famosa Laguna Negra, a los pies del refugio Ventosa y Calvell.

Así subimos hasta 2575 metros donde encontramos un magnífico lugar para hacer el vivac, podríamos haber subido algo más, pero se anuncian tormentas de evolución y preferimos acampar aquí, buen sitio, las nubes amenazan, preparamos el vivac viendo el precioso, aunque aún helado, embalse de Malavesina, cenamos y a dormir, a medianoche las nubes se han despejado y ver las estrellas desde el vivac es relajante.

Por la mañana, con los primeros rayos de sol de un despejadísimo día, café, unos bollitos que hemos subido desde Pont de Suert, dejamos los artilugios del vivac bien escondidos para no llevar tanto peso y comenzamos la subida.

Mucha, mucha nieve, pero afortunadamente esta durita, los crampones cumplen su función, llegamos hasta la piedra donde hace diez días me encaminé hacia el Besiberri Sur, nos acoplamos hacia las paredes de piedra que suben a nuestra derecha, la llamada brecha de Peyta a una altura de 2765 metros. Los hitos nos indican ascender por su izquierda hasta la base de la enorme mole que configura la torre del Besiberri Norte con sus últimos cien metros largos de desnivel.
Ascendemos por la cresta hasta su base. Paredes escarpadas y angostas y verticales chimeneas nos esperan. Estamos sobre los 2.900 metros de altitud.

Iniciamos la escalada por la primera chimenea, la que se encuentra un poco a la izquierda de la ascendente cresta del lado este del Besiberri. La roca es buena.En algunos lugares el itinerario no esta, a pesar de los hitos, bien definido lo que hace que puedas meterte en líos. Cerca de los tres mil metros una pequeña brecha en la cresta nos muestra, a nuestros pies, el Lago de Mar con su bonita isla llamada Unhola, en medio, todo ello a unos 800 metros más abajo. Las escaladas de IIIº ya llegan a su final con la última chimenea, que nos deja en la angosta y afilada cima del Besiberri Norte a sus 3014 metros de altitud, cumbre formada por una serie de bloques con una pequeñita plataforma de arena, un buzón de recuerdos herrumbroso y una placa que recuerda algún triste episodio. La vista es magnífica, podemos admirar las Maladetas, el Punta Alta, los accesos al túnel de Viella, etc.

Fotos rápidas y típicas de la cumbre y de sus vistas. Dos horas y media de ascensión y vamos a comenzar el recorrido por la arista, hacia el Besiberri Centro.

Comenzamos el descenso por la cresta de bloques, mediante flanqueos a tramos por senderitos y otros colgados del abismo, pero bueno, vamos llegando a la brecha Jaime Oliveras a 2.935 metros. En todo momento hay seguridad ya que hay buenos agarres para las manos y el granito es magnífico, después de destrepar pasos delicados y bastante expuestos llegamos a la brecha, y enfrente vemos un muro vertical de unos veinte metros que David abre con maestría, sin olvidarnos de que llevamos botas de treking y no pies de gato. Después cruzamos la brecha por el canto de una piedra afilada, apoyada en otra, con unos patios acojonantes, nos metemos en una placa con una fisura ciega pero con suficientes agarres y pocos apoyos para los pies de IV grado, hay una clavija para asegurar, dando un paso expuesto hacia la izquierda llegamos a una canal vertical pero con muy buenos agarres IIº hasta la cumbre.

Vamos cresteando por bloques, a ratos por la izquierda y a ratos por el filo de la cresta, destrepamos y se llega al primero de los rápeles, se trata de una corta canal de unos diez metros largos montado con dos cintajos en un bloque, bajamos, cruzamos un poco, pero ojo, allí es hielo puro, pero bueno, seguimos.

La bajada es complicadilla, palas muy verticales de nieve, pero poco a poco llegamos hasta donde dejamos los trastos de vivac, cargamos las mochilas a tope y, en lugar de bajar por el sendero marcado decidimos hacerlo por el nevero que recorre una muy buena parte de la bajada, así es más rápido, algún susto al pisar nieve que está por encima del río y que al hundirme tengo la gran suerte de pisar en roca, sino me voy p´abajo, que suele decirse.

Cervezas, siempre digo lo mismo, que bien saben después de hacerte una montaña como esta, llegada a Pont de Suert, coches y regreso.

Que dos fantásticos días, vivac, subidas, crestas, nieve, magnífico.

domingo 31 de mayo de 2009

El Tesorero en Picos


Es el limite entre las provincias de Cantabria, León y Asturias, lo que si es cierto es que una de las mas bonitas subidas de Picos, el lugar de confluencia de los principales cordales del Macizo Central y uno de sus mejores y más frecuentados miradores.

Para hacer la subida salimos de Potes a Fuente Dé a 1078 metros, donde dormimos y, por la mañana, tempranito nos fuimos al teleférico, bien, bien, cerrado aún, hay que esperar casi una hora ¿que hacemos? subimos andando o esperamos, al final, dado que no sabíamos como sería de duro el día decidimos esperar y subir en el teleférico hasta la estación de El Cable a 1850 metros de altura, impresionante, eso sí, quién tenga vértigo que no mire hacia abajo durante la subida. En otra ocasión intentaré la subida andando desde Fuente Dé, he leído que es una hora y tres cuartos partiendo por una senda bien marcada, que ví, junto a la estación del teleférico y que parece ser que tiene fuertes pendientes y algún trepe, pasa por la Vega de Liordes y la Canal Jenduda y debe tener unas muy buenas vistas sobre el Coriscao y los Altos de Valdeón.

En cualquier caso, una vez llegados hasta El Cable nos dirigimos por una pista a la Horcadina de Cobarrobres que en un cuarto de hora nos deja en la bifurcación hacia el refugio de Aliva la cual no tomamos, si por la dirección N.O. a través de las pedreras de los paredones de la vertiente occidental de Peña Olvidada, llegamos a una cerrada curva llamada la Vueltona a 1980 metros, hasta aquí algo mas de media hora, y ya divisamos sarrios por primera vez, siempre me ilusiona verlos, desde aquí tomamos una pista mas estrecha, pero bien marcada, en dirección Norte dejando a nuestra derecha las pedreras de Peña Vieja y, paso a paso, sin ser excesivamente pendiente, llegaremos en hora y media total a la altura de la aguja Bustamante a 2275 metros de altura.

Y, nueva bifurcación de caminos, hacia la derecha se dirige hacia el Collado de la Canalona y el de la izquierda nos llevará en otra media hora hasta Horcados Rojos desde donde se ve el sorprendente refugio vivac de Cabaña Verónica que a 2325 metros con capacidad para seis o siete personas, que no tiene fuentes ni agua corriente pero que suele tener de todo, literas, gas para cocinar, emisora de radio de emergencia y desde 1961 en que fue construido con la cúpula de una batería antiaérea de un portaaviones americano, increíble.

Nos paramos en el Collado de Horcados Rojos desde hay unas excelentes fotos del siempre mítico Naranho de Bulnes.

Giramos a nuestra izquierda y recomendable que antes de ascender al Pico Tesorero hagamos una cómoda subida, que incluye alguna trepadita, a los Urrieles, a 2500 metros, con un sorprendente agujero natural. Y, en unos metros, siguiendo su arista, y realizando algunas trepadas por bloques llegaremos a la cumbre del Tesorero a 2570 metros en dos horas y tres cuartos, sin contar paradas.

La bajada por el camino que nos lleva a Horcados Rojos siguiendo los hitos que se ven mejor al bajar desde la cumbre.

Bonito día, si señor.


sábado 30 de mayo de 2009

La Mira en Gredos


Subida hecha en dos ocasiones, la primera directamente desde Guisando y la segunda por la ruta marcada en el libro de Senderísmo para Masoquistas (el título lo dice todo).

La primera opción comienza en el aparcamiento del Nogal del Barranco a 1085 metros de altitud, cerca de Guisando, para ascender por la garganta de los Galayos, pasar y descansar un ratito en el refugio Victory propiedad del Club Peñalara de Madrid a 1950 metros de altura, y llegar al pico de la Mira a 2341 metros, después de subir una buena pedrera para acceder al collado de Los Pelaos. El descenso lo hicimos por el mismo camino. Recorrimos en total cerca de 12 kilómetros con una subida acumulada de cerca de 1700 metros en cerca de 9 horas.

La segunda opción, mas pesada, además nos coincidió con un buen día pero con una nieve blandísima que nos obligó a ponernos y quitarnos las raquetas en repetidas ocasiones.

Pretendíamos hacer la ruta que parte desde el kilómetro 6 de la carretera entre Hoyos del Espino a la Plataforma, donde dejamos los coches, hasta el Puerto del Peón, desde allí subida a La Mira, continuar al Puerto de Candeleda, el Morezón, Los Barrerones, La Plataforma y vuelta a donde dejamos los vehículos, no hicimos el Morezón debido a la gran paliza con las raquetas por la nieve blanda y además, al bajar, lo hicimos por la ladera contraria al arroyo paralelo a la Plataforma, el cual con un gran caudal por el deshielo, tuvimos que cruzarlo encordados y mojándonos hasta las orejas, bueno una aventura mas.

viernes 29 de mayo de 2009

Posets, mi primer tres mil


Fue la primera vez que ascendí un tres mil en Pirineos, es por ello que le tengo un cariño especial, después he vuelto a subirlo alguna vez y no, no es lo mismo, ya no me produce la misma sensación, es todo como ver una muy buena película, pero verla otra vez, ya sabes el final y mientras que otras ascensiones me piden volver a repetirlas, esta, una vez superada, ya no me lo pide mas ¿porqué?, no lo sé, ya que es cierto que es una montaña preciosa, pero esos son mis sentimientos.

Siempre desde Eriste, un precioso y tranquilo pueblo de 173 habitantes censados y con un casco urbano digno de ver, con el precioso embalse de Linsóles a su lado, con una altitud de 1118 metros, antes de Benasque, y tan poco antes, que a veces, a Benasque voy andando, cerca si, pero de manera incomoda por la carretera hasta que descubrí hacerlo por Anciles.

La ascensión al Posets (o pico de Llardana) con sus 3375 metros de altura, el segundo pico mas alto de Pirineos después del Aneto, supone una subida con un desnivel de 1100 metros desde el refugio y otros más de 1000 desde Eriste, de las dos veces que lo he ascendido la primera lo hice directamente desde Eriste y la segunda lo hice subiendo el primer día al refugio de Forcau (Angel Orús) y al día siguiente haciendo la ascensión y bajando después hasta Eriste. En cualquier caso, desde el refugio, situado a 2295 metros la ascensión puede llevarnos unas cuatro horas y otras tres de bajada y la distancia de Eriste al refugio puede ser de unas dos horas largas al subir y mas de una hora al bajar hasta Eriste, aunque puede hacerse parte en coche, siempre y cuando que el aprecio que le tengamos a la suspensión y sus bajos no sea excesivo.

En cualquier caso, la subida hasta el refugio desde Eriste, sale al final del pueblo, en dirección a Benasque y tras pasar una inmediata central eléctrica, un cartel señala hacia la izquierda el desvío al Ángel Orús, a partir del aparcamiento se señala como PR-11, un camino que parte a la derecha del aparcamiento y que no tiene pérdida, está bien marcado y habitualmente bien transitado hasta el refugio. Poco después de empezar a caminar se pasa junto a la cascada de la Espigantosa, obligatorio, si o si las fotos de rigor.

El refugio Angel Orús tiene lo mejorcito del Pirineo, muy bien montado, muy cómodo, buenos baños y duchas, casi un lujo en montaña y lo peorcito, pocas veces hn sido tan extrictos en los horarios de cena, que pienso debe ser así, pero siempre con un mínimo de flexibilidad, pero bueno.

Desde el refugio, comienza una senda en dirección NO que se eleva por pastizales y escarpes de granito y cuando se lleva una hora caminando por ella se atraviesa el torrente de Llardana, media hora más tarde, tras seguir ganando altura, llegamos a la desembocadura de la Canal Fonda, cuyo abrupto corredor hemos de atravesar. Se ve claramente el sendero que asciende por las pendientes de rocas y los neveros.

Este tramo del recorrido también se conoce como Ruta Real. A su término, tras tres horas de marcha, encontramos la fantástica aguja del Diente de Llardana.

Seguiremos a nuestra derecha, al NE, por el sendero entre canchales que nos lleva a la cresta de la Espalda del Posets y de ahí a la cumbre, que tal vez pueda considerarse el mejor mirador natural del Pirineo aragonés, dada su más que respetable altura y que en sus proximidades ninguna montaña llega a sus cotas.

Es, en suma, una montaña en la que hay que tener cuidado con los neveros y los rápidos cambios de tiempo, en suma una montaña fácil, pero para montañeros y senderistas experimentados y bien equipados.

jueves 28 de mayo de 2009

Peñalara, siempre a mano


Ese maravilloso parque donde tantas caminatas hemos hecho, el circuito típico de Cotos, cumbre de Peñalara, Claveles, Risco de Los Pajaros, Laguna de Los Pajaros, Laguna grande y vuelta a Cotos, subidas con distintos amigos pero, sobre todo con Fernándo, cuantas veces hemos subido a Peñalara y que bien la hemos disfrutado.

En verano en esos días tan fantásticos, buscándo mi rincón preferido de la sierra madrileña, el valle de Pedro Hernándo, en invierno tirando de piolets y crampones en las palas detrás de la Laguna Grande o escalando esos pequeños riscos de hielo en la pared negra.

¿Que tiene que envidiar Peñalara en invierno? nada, grietas, balcones a punte de derrumbarse, aludes, nieve, hielo, buenas pendientes, todo, tiene de todo.

Subiendo a celebrar el fin de año con los amigos de V+ con nuestras botellitas de sidra y nuestros dulces, ¡que bonita tradición! ...

Escalando en las paredes del Zabala, en la placa Teresa, tanto en deportiva como en clásica.

En suma un disfrute para el deporte, para el descanso, para las practicas, para las buenas relaciones con amigos.

sábado 23 de mayo de 2009

Chamonix


Cuando crees estar acercándote a Chamonix, aún en la autopista, de repente, frente a ti, la silueta del Mont Blanc y enseguida un área de descanso, la primera vez que vas a Chamonix te paras sí o sí a contemplar esa enormidad de montaña. Y es ahí donde ya empiezas a respirar ambiente montañero, la llegada a Chamonix no hace sino confirmar las primeras expectativas, la ciudad no es que esté rodeada de montañas y glaciares a ambos lados es que todo en ella induce a pensar en montaña.

Era mi meta ascender el Mont Blanc, pero antes tenía que entrenar y conocerlo y claro mi primera idea fue la de ir al glaciar de Mer de Glace, opción que procuro repetir cada vez que voy y siempre lo hago subiendo andando hasta Montenvers, una buena caminata, en algunos casos muy paralela al tren que hace el mismo recorrido, pero siempre lo preferiré andando, viendo enfrente toda la zona de Le Brévent y de la Flégère, viendo cada vez mas abajo Chamonix, y todo ello por un camino frondoso, espectacular, con muchas variantes como la que te conduce a Plan de L´Aiguille, llegar a donde los turistas lo hacen con el tren y, enseguida desaparecer de ellos cuando bajas las verticalísimas escaleras que te conducen hasta el glaciar, caminar por encima de él tanto con crampones como sin ellos, practicar en sus grietas, en suma disfrutar del hielo.

O subir en el telecabina que nos deja en la Aiguille de Midi a sus 3842 metros (ojo la subida en veinte minutos desde 1000 metros hasta 3842 puede provocar mal de altura), y asomarte por primera vez a la arista que conduce hasta el refugio de los Cósmicos y pensar, yo por ahí no, no y no, pero al final bajas, la primera vez temblando y las siguientes con toda la precaución del mundo.

Caminar por la nieve y el hielo desde la Aiguille de Midi hasta el Helbronner en la zona italiana recorriendo sus glaciares y dejando a un lado el Mont Blanc de Tacul, el Mont Maudit y sus innumerables y grandiosas grietas, la Brenva y al otro lado el Dent del Géant y su glaciar, en fin disfrutar del encanto de los Alpes, no sólo subiendo el Mont Blanc.


miércoles 13 de mayo de 2009

Ocejón, un agradable paseo


Salimos desde Valverde de los Arroyos, un bonito, aunque excesivamente turístico pueblo, que merece la pena conocer, dejamos el automóvil en el aparcamiento que tienen habilitado, bueno tienen dos, uno para residentes y otro para visitantes que está arriba de una cuesta, mira que me fastidia cuando vas a ciudades o pueblos que tienen unos buenos ingresos procedentes del turismo, y sin embargo, tienen gestos en los que demuestran que aquel que les proporciona ingresos les molesta, en fin ...

Bueno, fotos en el pueblo un ejemplo de la llamada arquitectura negra de los pueblos de la sierra de Ayllón; casas de pizarra, pequeños balcones con macetas, marcos y barandillas de madera, calles adoquinadas y todo muy limpio eso sí.

Y a andar que a eso hemos venido, y nada mas salir del pueblo, pasando por delante del ayuntamiento en la plaza, con una bonita fuente, pasamos a través del campo de fútbol y se inicia una suave cuesta por la zona llamada de las Piquerinas, y por donde al igual que durante el resto de la jornada, el camino, rodeado de cerezos y castaños, está muy marcado y evidente, con atención a que a unos 500 metros apróximadamente el camino se bifurca en dos, el de la izquierda nos lleva directamente a las Chorreras de Despeñaelagua y el de la derecha es el que se dirije hacia el pico del Ocejón.

Paredes fáciles donde poder intentar alguna trepadita para quitar el mono y, enseguida la vista de la cascada de las Chorreras con una buena cantidad de agua. Bordeamos, por su derecha, el bosque de repoblación que se nos presenta detrás de las Chorreras y giramos hacia la izquierda, hacia la cumbre, justo donde nos encontramos con el camino alternativo que viene desde Majaelrayo.

Continúa la subida por la llamada Cuesta del Calvario, cuesta que no es dura en absoluto.
Llegamos al collado que hay antes de la cumbre donde aún quedan restos de algunos neveros y, hacia la izquierda las últimas cuestas que en algunos tramos tienen las típicas colocaciones que las convierten practicamente en escaleras, unos minutos más, y ya estamos en la cumbre con sus 2049 metros de altura donde hacemos las fotos de la espectacular panorámica de la Sierra Norte y de los campos de Guadalajara, Los Montes de Ayllón, la Reserva de Sonsaz, Majaelrayo, Valverde de los Arroyos, Cantalojas, el Pantano del Vado, la Campiña, el Alto Rey, un sinfín de sitios.

Hace un viento desagradable así que, en vez de tomarnos el tentempie en la cumbre, bajamos un poco y cuando se para el viento nos sentamos a tomar los buenísimos sandwichs de tortilla que trae Fernándo, seguimos la bajada hasta Valverde, total dos horas y poco en subir, a marcha tranquila y algo más de una hora en bajar.

martes 12 de mayo de 2009

Un dia en Cabezas de Hierro


En nuestra magnífica Sierra de Guadarrama, en esta primavera que nos ha llegado después de un invierno tan lluvioso y con tanta nieve que nos han dejado no sólo unos pantanos llenos sino que además nos ha puesto un maravilloso tapiz verde en todas las montañas.

Félix y yo quedamos en el Puerto de Cotos, al ser un día de trabajo casi estamos sólos, preparamos mochilas y eso sí, precavidos que somos, cargamos con piolets y crampones por lo que nos podamos encontrar, buen paseo les dimos pero sin mas uso, pisamos nieve pero no hizo falta usarlos.

Desde Cotos por la carretera que conduce a la estación de esquí de Valdesquí, unos diez minutos y encontramos un amplio camino que sale a nuestra izquierda y que tiene una barrera que impide el paso de vehículos, pasamos la barrera y enseguida llegamos a una pequeña explanada nos adentramos bien a la derecha y tomamos un sendero que, a través de un espeso pinar nos conduce hasta el refugio juvenil del Pingarrón.

Unos cinco o seis metros antes del refugio sale a nuestra derecha un camino que poco a poco va descendiendo en zig zags y que está señalado como RV1, ojo que la señalización es de vuelta.en otros diez o quince minutos de descenso vemos una pequeña pradera antes del arroyo de Guarramillas que se cruza por un puente de madera que está bien visible. Tomamos el sendero que sale hacia nuestra izquierda y en otros quince minutos estaremos en una planicie que nos permite ver a nuestra izquierda el macizo de Peñalara y a nuestra derecha los picos de Cabezas.

Siguiendo otros cinco minutos por el sendero, con las indicaciones de RV1 que nos seguimos encontrando, haciendo una bajada que nos lleva hasta el arroyo de Cerradillas con otro buen puente de madera, nada mas cruzarlo el sendero RV1 sigue hacia nuestra izquierda, pero nosotros seguimos de frente y hacia arriba, sin coger otro sendero, también evidente y subiendo hacia nuestra derecha, en dirección SE hacia Cabezas, nos internamos a través del bosque, con pocas indicaciones, pero sin mayor problema ya que a nuestra derecha seguimos viendo el arroyo Cerradillas hasta que salimos del bosque y enseguida veremos hitos que nos marcan la subida, en algunos momentos por pedreras, en otros momentos por piornales pero siempre encontrando los hitos y en alguna ocasión cruzando de nuevo el arroyo Cerradillas, y así llegamos hasta el collado, momento en el que, a nuestra derecha vemos el primero de los picos de Cabezas a 2383 metros, y mas a nuestra derecha el sendero que baja del primer pico para llevarnos al segundo, tomamos el camino a través de la pedrera, perdimos los hitos, pero daba igual, se veía perfectamente la cumbre a donde llegamos dos horas después de salir de Cotos.

Fotos de la Cuerda de La Pedriza, de la Bola, de Peñalara, del Montón de Trigo, del paisaje de Guadarrama en general, bajada del primer pico hacia el collado existente entre los dos picos de Cabezas, subida al segundo a 2374 metros, un tentempie y bajada hacia las ya abandonadas pistas de esquí, las cuales cruzamos a través de los piornales y las pedreras y poco después de nuevo por la carretera de Valdesquí hasta Cotos, bueno cinco horas de buen ritmo y un relajante día de montaña.
Pero no fué la primera vez, mas subidas con otros grupos, en solitario, en invierno, es otro de los clásicos de esta magnífica sierra que tenemos.

jueves 7 de mayo de 2009

Cresta del Dragón o del Malcalzado en Ayllón


Buen sábado con el grupo de HC, fantástico tiempo y una ruta con chispa, sin ser peligrosa ni pesada, simplemente bonita, subidas, crestas, trepadas, destrepes, etc ..., en suma una de las típicas crestas de lajas verticales de la sierra de Ayllón.

Dejamos los coches en el Puerto de la Quesera y anduvimos unos pocos metros hasta tomar un camino hacia la izquierda por el que iniciamos la ruta hacia la Peña de la Silla con 1935 metros de altura, que es el primer vértice geodésico que subimos.
Ascensión sin riesgo alguno, en la última parte una pequeña trepadita y el esfuerzo no es tan grande, mas o menos unos trescientos metros de desnivel.

Primeras fotos, unos pocos metros de bajada y a continuar por la cuerda sin grandes complicaciones (no olvidemos que además de poderse hacer la ruta por la cresta, a unos metros discurre una senda paralela, bien visible, pero, en cualquier caso esta primera parte no tiene complicación alguna. Ya después de coronar la Peña de la Tiñosa (1950 metros) la arista se estrecha algo más, con hielo la arista sería algo peligrosa y en mojado habría de tener algo más de cuidado, pero al estar completamente seca el único peligro podría presentarse al pisar alguna laja que se moviera (de hecho pisamos más de una).

Más subiditas, más bajaditas, trepaditas y destrepes divertidos que, eso sí, hay que hacerlos con el debido cuidadín, nos llevan hasta el pico Atalaya que, sin ser una gran cumbre tiene unas buenas vistas hacia toda la sierra de Ayllón, el Cerrón, el Tres Provincias, el Pico del Lobo y su circo, el Ocejón, el hayedo de Tejera Negra, el pico de la Buitrera, en fin, toda la sierra de Ayllón, sobre todo en un día tan despejado como el que tuvimos.

Comidita, foto del grupo y el regreso, algunos por la senda paralela y otros nos fuimos haciendo un poco el cabra por la cresta de vuelta, se ve que teníamos mono. Y claro, al final cervecita en Riaza y vuelta en los coches.

jueves 30 de abril de 2009

Integral de La Pedriza, clásica entre las clásicas


Es una exigente ruta de 25 kilómetros, con más de mil metros de desnivel y, por tanto, dura en cuanto al aspecto físico no en cuanto a aspectos técnicos, son casi diez horas de marcha, teniendo en cuenta algunas paradillas para reponer fuerzas y estómago.

Se trata de una dura ruta de senderismo circular señalizada como PR-C1 con marcas blancas y amarillas y puede iniciarse y terminarse tanto desde Canto Cochino como desde El Tranco, en ambas opciones pasaremos por el otro punto al que hayamos seleccionado, bien al inicio de la ruta o al final.

Es una dura ruta de senderismo que rodea toda La Pedriza por su parte más alta, con trepadas varias, destrepes, pasos por debajo de piedras y un largo etcétera. O sea una buena forma de disfrutar en el monte además de entrenar para cualquier otra ruta montañera.

Quedamos, el grupo de Haciendo Camino, en el aparcamiento de Canto Cochino y antes de las ocho y media ya estábamos andando. Cruzamos el río Manzanares sobre un puentecito de madera 1025 metros y tomamos una senda que se va alejando del río y nos lleva a el Collado del Cabrón 1303 metros.

Tomamos la senda PRM1, con marcas blancas y amarillas, hacia el Collado Miradero 1878 metros. Este tramo es de los mejores, pasando al pie del Pajarito y por el risco Tres Cestos.Desde el collado la senda sigue con menor pendiente hacia Las Torres 1990 metros, punto más alto de la ruta. Vemos varios grupos de cabras por los sitios más escarpados. Empieza la bajada por un laberinto rocoso, ¡qué formas tiene el granito!, guiados siempre por las marcas blancas y amarillas. (Hay que ignorar los hitos de piedra, que corresponden a otras rutas). Llegamos al Collado de la Ventana a 1784 metros, donde hacemos una paradita para el bocata. Luego seguimos en pronunciada bajada hacia el Collado de la Dehesilla a 1453 metros, pasando al pie de la archiconocida pared de Santillana. Desde aquí puede cortarse la ruta y hacer la denomina Media Integral, bajando ya hacia hacia la pradera de El Yelmo. Tras el collado viene la última subida, hacia la zona de El Acebo 1620 metros, desde donde se ve al fondo el embalse de Santillana, ahora lleno de agua.A continuación viene un tramo casi horizontal que nos lleva en suave paseo hasta la Pradera de El Yelmo 1587 metros, habiendo dejado a nuestra derecha el Rompeolas, zona de iniciación a la escalada. Tras admirar la paredota de El Yelmo, plagada de esforzados escaladores, iniciamos la bajada hacia la Gran Cañada. Y de ésta, por la senda de la Carbonera, hasta El Tranco, ya a 995 metros, punto más bajo de la circular. Vemos las obras que han hecho las excavadoras para la reforma de una pequeña presa, sin entender muy bien si todo esto era realmente necesario.

Seguimos el curso del río Manzanares hasta llegar tranquilamente a Canto Cochino, donde tenemos los coches.Estiramos los músculos de las piernas, especialmente gemelos y cuádriceps, y bajamos a Manzanares a tomarnos una cervecita. Ha sido una muy buena jornada, en uno de los entornos que más nos gustan, nuestra querida Pedri.

He reproducido la descripción de la ruta de la hecha por el grupo.

Mas fotos de las rutas.

domingo 26 de abril de 2009

Le Petite Verté


Una de las más bellas ascensiones de los Alpes, desde su cumbre, de 3515 metros, contemplamos la Aiguille Verte, los Drus, Chardonet, el Mont Blanc, varios glaciares como el de Argentiere.
Es un buen lugar de entrenamiento para después hacer cualquier actividad en Alpes, buena dificultad, quizá pueda catalogarse como AD ó ADSup.
La cumbre se encuentra con un desnivel de mas o menos 300 metros desde el teleferico de Grands Montets o de 1350 metros desde Argentiere a través del Couloir Chevalier, en el primer caso el tiempo de ascensión puede ser de unas dos horas, ahora bien lo normal es practicar todo tipo de actuaciones y probar el material por lo que el tiempo es más bien indicativo.
Nosotros hicimos el día con la primera opción desde el teleferico, desde el que nada mas salir, ya ves todas sus rampas, las primeras ya con un desnivel del cuarenta por ciento, usamos todo el equipo, piolet, crampones, etc... Lo primero que nos encontramos es un glaciar bastante agrietado y después de superar la rimaya hay que subir una pared con nieve/hielo de unos setenta grados para posteriormente ascender por una finísima arista de nieve/hielo/roca con una exposición espectacular y caida de algún centenar de metros, con su grietecita al fondo que nos engulliría si nos caemos. Además el incordio de estar mezclando hielo y roca con la molestia de tener que hacerlo con los crampones puestos.
Y el descenso se realiza por la cresta, aprovechando los diferentes cordinos para rapelar algunos gendarmes.
Bajada de nuevo por el teleferico y a disfrutar de Chamonix.

viernes 24 de abril de 2009

Cabezo del Cervunal


Poder hacer montañismo en diario es un placer, poder subir una cumbre gozando de la posibilidad de pasar un día de relax total en una montaña sin tránsito alguno es algo maravilloso y esto no significa que seas antisocial es simplemente poder disfrutar de la paz de la montaña como alternativa a otras ascensiones donde la relación social es otra posibilidad adicional.

Si a esto le unimos un día maravilloso con un sol esplendido, una temperatura de primavera (no pasamos de veintipocos grados en toda la ascensión), una vegetación en todo su esplendor de primavera y una cantidad de nieve increíble en esta época del año, estamos hablando de una experiencia genial.

A las nueve de la mañana estaba en Arenas de San Pedro para recojer a Ricardo y a su simpatiquísima perra Luna (cada día mas montañera, ya hasta tiene sus pequeñas alforjas para llevar su comida, aunque a Ricardo le da pena verla con ellas y prefiere hacer él de sherpa de la comida de su perra).

Cafetito y en la furgoneta de Ricardo acortamos la pateada llegando hasta la Torreta, usada para vigilancia de incendios, junto a la que se encuentra el refugio vivac de La Sillita, pasamos Guisando a 765 metros de altitud del que Camilo José Cela dijo que era "quizá el pueblecito con mas bellas vistas de España", y por una pista llamada del Portezuelo, que hay al pasar el centro de información, bien indicada, llegamos allí.

Dejamos el coche, cargamos con las mochilas y comenzamos la pateada por la pista llamada la Cuerda de La Sillita con zonas de pendiente pero divisando desde un principio los Galayos, la cara sur de La Mira (2344 metros), la subida por la Apretura y divisando el refugio Victory (1984 metros) hasta terminar la pista donde empieza una empinada senda con hitos, pero poco pateada, por lo que a veces te sales de ella, no hay problema, porqué la primera cumbre es evidente, y simplemente buscándola, vuelves a meterte en la senda.

Así llegamos hasta el pico de Arbillas a 1595 metros de altura, donde nace el rio Arbillas que desemboca en el pantano del Rosarito, pantano que desde la cumbre se ve perfectamente al igual que Guisando, que Arenas de San Pedro incluso Monfragüe, allí nos paramos un rato después de hacer su pequeña trepadita, fotos y a seguir.

Bajada a través de los piornales y de los neveros, en los que a veces te hundías hasta la rodilla, hasta el Collado del Cervunal y, de nuevo a subir a través de neveros, piornales y pequeñas y constantes trepaditas hasta una antecima de la cumbre, un pequeño falso llano y una nueva subidita hasta el Cabezo del Cervunal a 2095 metros del altura, en la cumbre un gran mojón en el que nos hicimos las fotos de rigor, pero es que esta cumbre es como un observatorio en el centro de la parte sur de Gredos, a un lado Almanzor, Galana, etc... a otro La Mira, Los Galayos, y así sin parar.

Nos sentamos en un balcón sobre la Canal Lóbrega a comer, media hora de relax, Luna disfrutando de su comida y trepando a todos los riscos para divisar el horizonte y bajada de nuevo a Arenas, cervecita y a Madrid. Además para terminar de cuadrar un día perfecto, ni un sólo atasco ni al salir de Madrid por la mañana ni al volver por la noche por la bonita carretera de los pantanos.

Resumen, veinte minutos de coche desde Arenas de San Pedro, cuatro horas y cuarto para subir desde el refugio vivac de La Sillita, media hora de relax y comida, tres horas y cuarto para bajar a por el coche.

domingo 19 de abril de 2009

Coriscao


El Coriscao es un pico situado al noroeste del puerto de San Glorio, en el municipio de Camaleño, Cantabria.
La altitud de su vértice geodésico es de 2.235 metros. Se accede desde Potes tomando la carretera que va al puerto de San Glorio que a sus 1609 metros de altitud separa Cantabria de León. Allí hay una pista a la derecha que lleva, pasado kilómetro y medio, al collado de Llesba. en el monumento al oso, donde se puede dejar el vehículo y comenzar la andadura, la cual nos llevará aproximadamente dos horas y media.

Al estar aislado de otros montes de mas renombre y el estar rodeado de profundos valles convierten al Coriscao en un balcón privilegiado de la Tierra de la Reina y del Valle de Liébana; en un mirador excepcional de las cadenas de montañas que le rodean: Cordillera Cantábrica, Peña Prieta, Sierra de Hijar y, sobre todo, de Picos de Europa. El Coriscao parece colgarse a 1200 metros por encima de Fuente De.

Mochila al hombro, comenzamos a subir, ladeando un poco hacia la izquierda, poco rato después, nos encontraremos en un pequeño collado, el Gustal a 1942 metros de altitud, desde el que se divisa la cumbre. Continuamos subiendo hacia las cimas del Cascajal 2.028 metros y Peña de los Calares 2.010 metros, descendemos, siempre en dirección oeste, por un collado herboso para posteriormente subir por una campera hacia la cima del Coriscao, hay un gran cortado que queda a la derecha y ya sólo nos queda el ultimo tramo, en el que, en invierno, se justifica haber subido con buenas botas y piolet , ya que es un repecho pequeño pero al que hay que darle el respeto que se merece.

En la cima se encuentra un cilindro de cemento de la sociedad Geológica, bocata, buena mañana, descenso y para mañana el ascenso al Tesorero.

sábado 18 de abril de 2009

Una nueva forma de recorrer el macizo de la Mujer Muerta


Ficha:
Distancia recorrida 19 Kms
Subida acumulada 1050 metros
Descenso total 1200 metros
Duración estimada 7 horas incluyendo descansos

Tenía ganas de recorrer el macizo de la Mujer Muerta haciendo un camino distinto del clásico desde el Puerto de la Fuenfría, pasando alrededor del Montón de Trigo y la opción que hice ayer me pareció de lo más interesante, desde el área recreativa de la Panera hasta el pueblo de Revenga.

Iniciamos el trayecto desde el aparcamiento que existe en el área recreativa de la Panera (a 1300 metros), una vez dejados atrás los múltiples merenderos que existen en la zona y a la que se accede desde El Espinar a través de unos maravillosos pinares, pinares que sigues recorriendo durante muy pocos metros, justo hasta donde se encuentra la barrera de vehículos, donde a su izquierda se inicia una durísima rampa (sobre todo porqué no has tenido mas camino para ir calentando un poco), muy amplia, es un gran cortafuegos que te lleva hasta el Alto del Caserón, donde ya se terminan los pinares y te dejan una amplia vista sobre toda la cuerda del valle de la Fuenfría desde su parte posterior, el Alto de la Peñota, la Peña del Águila, la Peña Bercial y, más adelante el Cerro Minguete y el Montón de Trigo se ven perfectamente pero desde donde no estamos acostumbrados a divisarlos.

Se suaviza un poco el camino y llegamos al Puerto del Pasapán desde donde una nueva subida por unos caminos perfectamente señalizados (casi todo el camino es el GR88) se accede al Pico del Pasapán (200º metros ). Una suave bajada y de nuevo una subida, esta vez algo más dura que la anterior nos llevan hasta el famoso Pico del Oso donde es obligada la fotografía con el osito de piedra situado en el hito.

Nueva bajada por una pedrera muy bien señalizada desde donde se ven perfectamente Riofrío y su castillo y Segovia y acometemos la subida a la Pinareja, 2194 metros, por unas fuerte rampa y desde su cumbre divisas perfectamente la Bola del Mundo, La Maliciosa, Peñalara, los pinares de Valsaín, impresionante.

Y ya acometes la última bajada hasta el Collado del río Peces por unas pedreras muy traicioneras ya que no puedes fiarte ni de las piedras más grandes, no están bien asentadas y se mueven muchísimo, después una pendiente de bajada bordeando el río Peces y, más adelante siguiendo una senda de madereros que nos llevan hasta el pueblo de Revenga, desde donde se ve perfectamente definida la silueta del Macizo de la Mujer Muerta y entiendes perfectamente el porqué de su nombre.

viernes 17 de abril de 2009

Montón de Trigo




Que agradable ascensión para ahora, cuando llega el buen tiempo ¿cuantas veces lo he subido?, varias, varias, sólo, con grupos, con amigos, lo he bajado por la vertiente segoviana con su inmensa pedrera, por la vertiente de Cerro Minguete y desde aquí por la Calzada Romana o por cualquiera de los caminos que, desde la carretera de la Republica llegan al aparcamiento de Majavilán junto al arroyo del mismo nombre, ¿conqué tiempo? dá igual, con nieve, con lluvia, con buen tiempo.

¿Por donde lo he subido?, desde el puerto de Navacerrada, por el bonito camino Schmidt o desde Cercedilla, andando desde la estación, o desde el aparcamiento de Majavilán donde hemos dejado los coches, bien pasando por la Calzada Romana y su Puente del Descalzo o siguiendo por la Carretera de La Republica parándome en el reloj solar de Cela o en la pradera de Navarrulaque o en el mirador de Vicente Aleixandre o en el de Luis Rosales.

Pero siempre me ha dejado un buen sabor de boca, un buen entrenamiento, una buena sudada, a veces controlo los tiempos, a veces no ¿que mas dá?.

Cuando llegas a su cima, si el tiempo está despejado, vistas de Peñalara, de la Bola del Mundo, de Segovia, del macizo de la Mujer Muerta, hasta de Madrid si hay un día claro.

¿Cuantas veces mas la subiré?, todas las que pueda, jamás me defrauda.

miércoles 8 de abril de 2009

Le Brévent un bonito trekking frente al Mont Blanc

Cuando pretendes hacer la subida al Mont Blanc puede ocurrir, en mas ocasiones de las que nos gustaría, que el buen tiempo predominante en el valle no lo sea en la cumbre, y que sea tan malo que haga inviable el intento de ascensión.

Entonces ¿que hacer en Chamonix?, bueno pues además de las numerosas actividades de Chamonix hay un bonito trekking que me propuse y que me sorprendió por las maravillosas vistas que de Chamonix y del macizo del Mont Blanc me planteó, además por supuesto, del bonito recorrido que llevé a cabo.

Ni mas ni menos que una caminata desde Le Brévent hasta la Flégère, recorrido algo duro en sí, pero al que además le aderecé haciendo la dura subida desde Chamonix (Les Plans) hasta Planprez a 2062 metros a pie, evitando el telecabina (también porqué lo ponen en marcha mas tarde de la hora en que inicié el camino), bueno llegué arriba a la misma hora que la primera cabina, pero así endurecí algo mas la jornada, con la suerte de ver debajo de mí un mar de nubes que cubría Chamonix en un día perfectamente despejado en altura.

Allí comencé unas rampas iniciales que me llevaron (perfectamente indicado) hasta el Col de Brévent a 2368 metros desde donde las vistas del Mont Blanc se hacen espectaculares con todas sus vías, que día mas despejado y bonito y que lastima el terrible viento que se anunciaba en las cumbres del Mont Blanc.

Bonito camino con fáciles y divertidas trepadas hasta el Col del Lac Cornu y desde allí hasta Aigle Pourrie contemplando el bonito Lac Cornu. Sigue la caminata con subidas y bajadas y fáciles trepadas y destrepadas hasta el Col des Lacs Noires con el Lac Noire a su izquierda continuando hasta el Col de L´Index, desde el que a través de una aérea rampa, eso sí con cadenas de aseguramiento, se comienza la bajada, al principio mas abrupta y poco a poco mas suave hacia el final del telecabina de La Flégère, allí, en lugar de comenzar ya la bajada, a pesar de las horas que ya llevaba de caminata decidí continuar hasta el Lac Blanc desde donde pude ver las Aiguilles de Belvedere a un lado y de frente el otro lado del Mont Blanc con los glaciares de La Mer de Glace y el de Argentiere.

Claro que, por supuesto, decidí no contaminar el maravilloso día tomando el telecabina de bajada y lo hice a pie, dura bajada que castiga los cuadriceps, y eso que no contaba con lo peor del día, desde la Flegère hasta Chamonix hay una buena caminata por los bordes de la carretera.

Llegué a Chamonix ya anocheciendo, ducha y a cenar, bien me lo había ganado.

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domingo 5 de abril de 2009

Pico del Lobo


Se trata de la cumbre más alta de la sierra de Ayllón donde está incluido, separa las provincias de Madrid, Segovia, y Guadalajara, y en esta sierra nacen ríos como el Duratón, y el Jarama, con sus 2.274 metros es la máxima altura de Castilla La Mancha. Bueno uno más de ese proyecto que tengo entre ceja y ceja y que poco a poco voy llevando a cabo de hacerme el pico más alto de cada comunidad de la península

Si hablamos de dificultades yo lo definiría como de una dificultad media, quizá media alta pero sólo por su larga duración y por lo empinado de alguna de sus cuestas, con un desnivel total de unos setecientos metros que puede hacerse en unas cuatro horas y media apróximadamente con una recomendación de época a subir de entre mayo y noviembre ya que en los meses de invierno presentaría necesidad de usar crampones debido a la nieve.

Una ruta sencilla en cuanto a su definición y de gran belleza. Muy interesante durante el invierno, con vistas de las pistas de la estación de esquí de la Pinilla así como de las planicies de Castilla. La estación de esquí de La Pinilla: Situada al este de la provincia de Segovia, cercana a la Autovía I de Burgos, se construyó en un periodo de abundancia de nieves; en esta zona dichos periodos se alternan con otros, cada vez mas largos, en los que no nieva casi nada, por eso son económicamente inviables estas instalaciones, y han llegado a estar abandonadas, pero la larga sequía de la década de los 80 no se ha vuelto a repetir, aunque hizo que se abandonaran del todo varios remontes, como el que culmina en el pico del Lobo.

Para comenzar esta ruta tendremos que llegar a la estación de la Pinilla a la cual llegamos desde el pueblo de Riaza, el cual esta unido a esta estación por una carretera que une los dos puntos.

Hay varias rutas de ascensión pero quizá la más recomendable puede ser la que se inicia en la estación de la Pinilla, desde donde una vez aparcado el coche nos dirigiremos a la zona de los apartamentos más altos de la estación, en los que podremos encontrar la pista que arranca en dirección sureste.

En primer lugar nos adentramos en un pinar realizando varias curvas en zigzag, por un paisaje realmente agradable y sin una pendiente excesiva, lo que nos hará disfrutar de este camino. Sin grandes dificultades conseguiremos llegar al cordal montañoso, justo al sur del monte llamado Aventadero a 2.005 metros de altitud y hacia el norte del cerro conocido como Las Peñuelas de 2.1954 metros de altura. Después y ya continuando por el cordal en dirección a Las Peñuelas, pero dejándolas a nuestra izquierda y sin llegar a subirla, continuaremos para asomarnos desde un pequeño collado a una depresión, la cual tendremos que salvar para comenzar la ascensión del último tramo al Pico del Lobo. Desde esta balconada podremos ver por primera vez el objetivo final de esta jornada, la cumbre, que localizaremos fácilmente ya que en ella hay unas antiguas ruinas de la construcción de la estación de esquí. Superada la corta bajada tendremos que acometer la pala final que nos da como premio la cumbre de Castilla La Mancha.

Llegando a sus 2.274 metros, nos demoraremos contemplando las vistas que desde esta atalaya se nos ofrecen; en días claros podremos divisar los Picos de Urbión, y un largo etc de montañas, que podremos identificar con ayuda de una brújula, para situarlos en la correcta posición en el mapa correspondiente.

Para el regreso basta con deshacer el camino.

sábado 4 de abril de 2009

Escalando ...


Ayer estuve con Fer en una pequeña zona de escalada que no conocía al pie de la presa de Navacerrada, vías cortas pero muy bonitas, desde grado Va sexto, muy bien, muy bien, y la semana pasada estuvimos con Felix en La Pedriza, en la Tortuga recordando un poco la adherencia.

O sea, que empieza la temporada en España, se levanta la veda, comienza la visión espectacular de la frustación ante retos
que superan los límites de cada uno (bueno los mios son fáciles de alcanzar), como siempre, a ver si este añito subo un grado más, pero eso sí, lo que no es frustante en absoluto es estar con tus amigos en las paredes que rodean Madrid (La Pedriza, Torrelodones, Patones, Telégrafo, el Vellón, Becerril, Abantos, esas vías pendientes en la Aguja Sin Nombre de La Cabrera, tantas y tantas ...), vivir en la naturaleza, hacer deporte, preparar nuevos proyectos, conocer nuevas gentes, superar los sust
os.

En deportiva, en clásica, en rocódromo, en diario, en fines de semana, en los alrededores de Madrid, en salidas mas preparadas.

Y algunas veces las tardes de escalada terminan con una buena celebración.

¡¡¡ Que sea un buen año amigos !!! ...


lunes 30 de marzo de 2009

Escalando en hielo


Hay quién me dice que por qué escalo, francamente, escalar bien es algo muy difícil, yo me considero un aprendiz básico y gracias, pero me encanta, disfruto escalando, en roca con cualquiera de sus opciones: bulder, rocódromo o clásica, y la otra opción hielo, me parece increíble poder trepar por una pared de hielo, pero al final lo haces, piolets, buenos crampones, golpes al hielo y aseguramiento con tornillos, genial, que fantástico día pasamos esta última fiesta de San José.

Nos fuimos a la Canal Roya, en el Valle de Tena, y por detrás de esa impresionante mole que es el Anayet, Jonás, Miguel y yo.

Estuvimos todo el día, dejamos el vehículo en el parking de la estación de esquí de Formigal, empezamos a subir por las pistas antes de que las abriesen y, a primera hora estábamos allí, un hielo fenomenal para escalar (según los que mas saben) y además casi estábamos solos en la pared, al llegar una pareja y antes de irnos llegaron dos miembros de la Guardia Civil de Montaña a practicar ¡que máquinas!, ¡como subían!, fijándote en ellos cuanto se aprende.

Bueno pues una primera subida de treinta metros, reunión, otros treinta de subida en un segundo tramo con lo que completamos la vía Opera Prima, bajada en rapel y vuelta a subir por otra vía, la Canal Roya Wall, justo al lado, nuevo rapel de bajada, fotos, a recoger los materiales y otra hora de vuelta hasta el coche.

Parece nada, pero me dolía todo, es un esfuerzo muy brusco pero imponente, descargas toda la adrenalina que lleves.

Pues eso a esperar mas hielo y volver a intentarlo.

domingo 29 de marzo de 2009

La Galana, el otro pico de Gredos


Es la segunda cumbre en altura (2565 metros, 20 menos que el Almanzor) de todo el Sistema Central, pero al tiempo, no es la más visitada, sigue siéndolo su cumbre vecina, el Almanzor (la próxima vez, con mas tiempo, haremos la subida a La Galana y la cresta hasta el Almanzor para bajar desde él), sin embargo, su ascensión es para mí, mucho mas atractiva. Tiene las mejores vistas de Gredos y su ascensión, además de pasar por lugares solitarios, tiene de todo, palas entretenidas, pedreras, praderas y hasta una divertidísima trepada final, sin olvidar un desnivel importante desde La Plataforma, de 1300 metros, con una dificultad típica de un recorrido alpino y una duración estimable, en total de ocho a nueve horas.

Aparcamos el coche a primerísima hora en La Plataforma y comenzamos la subida por la empedrada Trocha Real. Después el atravesar el Prado de las Pozas, da lugar a tomar el aliento antes de la subida definitiva a Los Barrerones. Desde este fantástico mirador sobre el Circo de Gredos, continuamos por el amplio y cómodo camino que se dirige a la laguna Grande, que una vez bordeada, te deja sin dificultad alguna, en el refugio Elola. Parada, saludos, un tentempie, información de la situación, y a comenzar la verdadera ascensión.

Tomamos una senda marcada con hitos que parece dirigirse hacia la Hoya Antón en diagonal ascendente pero que, tras pasar unas praderas abrigadas entre grandes bloques, gira bruscamente a la derecha para entrar en la Canal de los Geógrafos. A media subida, hay un estrechamiento que pasamos justo por la derecha del cauce, teniendo que trepar unos metros.

Desde ahí fuimos rodeando por la base del Ameal de Pablo hasta salir a una portilla desde donde vimos el Almanzor a la izquierda y la depresión del Venteadero delante. Tras rodearla por la derecha, flanqueando el Ameal de Pablo, llegamos a las lagunas y continuamos por la propia Portilla del Venteadero. Una vez en la cresta, nos dirigimos por lo alto de la misma hacia la derecha por una cuerda ancha y pedregosa hasta alcanzar el pie de la Galana. Unos hitos nos llevan hasta la pirámide de grandes bloques que rodeamos por la izquierda para salir a un rellano junto a la Muesca de la Galana. Para acceder a la misma, destrepamos unos metros nivel II+ por una placa muy fisurada.

Desde la horcada, bajamos unos pocos metros por la vertiente derecha hasta un giro que permite, por el otro lado y trepando por él, salir a la arista sur de la Galana, alcanzando la cumbre mediante una trepada aérea y entretenida de grado III por grandes bloques. Al final, por una impresionante cornisa estrecha e inclinada se llega a la cumbre, que no es más que un bloque sin apenas espacio para sentarse, pero con unas magníficas vistas sobre Cinco Lagunas y el cordal del Ameal de Pablo.

Y la bajada, por el mismo camino, eso sí, con una parada en el Venteadero (que bien saben los bocadillos y el queso que llevó Ricardo), con el susto que se llevó Felix cuando una piedra que se les escapó a unos escaladores en el Ameal de Pablo estuvo a punto de alcanzarle y con el fenomenal bañito en la laguna Esmeralda antes de llegar al Elola, nueva paradita y hasta la próxima, eso sí si todo el recorrido se hace en el día, que larga se hace la vuelta por Los Barrerones.

martes 24 de marzo de 2009

Peña Telera, un montañón


Que montañón, en la cara Norte de la sierra de la Partacua, 1500 metros de subida desde Piedrafita de Jaca, aunque los primeros 100 metros los hicimos en el coche al subir por una pista forestal hasta llegar al cercano parking junto al parque faunístico de la Cuniacha.

La ascensión la hicimos por el corredor de la Gran Diagonal, corredor que tiene una subida de 700 metros aproximádamente, con nos desniveles máximos del 60 al 65%, la media es del 45%, con algunos pasos de nivel IV a IV+ y catalogado desde luego como dificultad AD+.

El descenso lo llevamos a cano por el llamado Paso Horizontal al este hasta el collado que hay entre Peña Telera y Peña Cachivirizas y continuando la bajada hacia el este hasta llegar al paso.

Este es un flanqueo muy aéreo y muy expuesto, ya que en caso de que las condiciones de la nieve no sean perfectas es mejor ser evitado por su gran peligrosidad. Una vez pasado el paso se llega a un collado entre la Peña Cachivirizas y la Corona del Mallo desde el cual por rampas que no exceden los 45-50º nos lleva de nuevo hasta las inmediaciones del ibón de Piedrafita y de aquí a la pista forestal que nos deja en el aparcamiento. Hay otras opciones de bajada pero con rapeles aunque parece ser que están equipados. No bajamos por esas otras opciones así que sólo puedo dar la información recibida.

Los tiempos, bueno, en total once horas y media desde coche hasta coche, con una parada en la cumbre para un pequeño tentempie y las fotos de rigor, además de las paradas necesarias para quitarnos y ponernos crampones, arneses, encordarnos, etc..., en suma dos horas de aproximación a la subida, cuatro horas de subida por el corredor y el acceso a la cumbre, cinco horas de bajada y media hora de paradas.

La ruta en sí se inicia en Piedrafita de Jaca, en cuyo albergue hemos pasado todo el fenomenal puente de San José de este 2009, como antes dije tomamos el coche hasta el parking próximo, nos ahorramos así cuatro kilómetros de pateo y un pequeño desnivel, seguimos andando por la pista después de ponernos botas y polainas, pasamos cerca del refugio vivac de Peña Telera, cercano a un bonito arroyo. Bordeamos el ibón de Piedrafita y accedemos a un gran cono de nieve que precede el corredor

Remontamos el cono de nieve y continuamos progresando por el inicio del corredor ancho y de unos 40º de inclinación con los restos de un gran alud reciente. Llegamos a un punto a partir del cual el corredor se vuelve mucho más estrecho y empinado. Poca gente nos encontramos, sólo dos cordadas de dos personas cada una de ellas, esto indica que la dificultad que presenta, a pesar del maravilloso día que tenemos, lo haga tan selectivo. Sabemos que hay algunos puntos con pitones para montar reuniones, pero no se ven, están cubiertos por la gran cantidad de nieve caída este año.

Llegamos a un punto en que el corredor se divide en dos ramales. Subimos por el ramal de la derecha, grado III, antes de flanquear a la izquierda para retomar de nuevo el evidente corredor.
Después, dos resaltes importantes hasta el final del corredor. Y se llega a una zona espectacular del final del corredor, llamada el Mirador que se atraviesa en diagonal, con unas vistas y un patio increíble, encontraremos un corto y delicado resalte de unos 5 metros que puede resultar delicado, con grado IV+, antes de llegar al collado, desde el collado de salida del corredor puede subirse a la cima principal a 2765 metros buscando la línea evidente.
Y ya en la cumbre el Vignemale, el Midi, Collarada, Balaitous, Palas, etc.. Fotos, abrazos, un pequeño refrigerio, frío, a pesar del sol, mucho viento, así que, abajo por la opción del Paso Horizontal.

Descenderemos hacia el este por el collado que hay entre Peña Telera y Peña Cachivirizas y continuamos la bajada hacia el este hasta llegar al paso conocido como Paso Horizontal. Es muy aéreo y muy expuesto, en caso de caída no hay posibilidad de detención, pero bueno, despacio y clavando los piolets en la lateral llegamos a un collado entre la Peña Cachivirizas y la Corona del Mallo desde donde, por rampas de unos 45-50º bajamos de nuevo hasta las inmediaciones del ibón de Piedrafita y de aquí a la pista forestal.

martes 17 de marzo de 2009

Monte Perdido, el señor de Ordesa y Pineta


En mi primer intento, un 15 de agosto, desde Nerín tomamos el autobús 4X4 que nos llevó hasta la Brecha de Arazas, donde empezamos a caminar hasta Cuello Gordo en la mañana y ya cerca de la cumbre tuve que darme la vuelta, de repente, una de las mayores tormentas de granizo que recuerdo, tuvimos aguantar siete horas de descenso bajo una impresionante tormenta hasta llegar a Nerín.

La segunda vez, al año siguiente, si que conseguí hacer cumbre, eso si, con bastante niebla acompañándonos casi todo el camino.

Salimos de Torla a las cinco de la mañana, después de dormir en el refugio, en un 4X4 que nos llevó hasta Ciarracils a 2200 metros y, desde allí empezamos a caminar hasta el refugio de Goriz donde llegamos en una hora y media aproximadamente con unas espectaculares vistas del valle de Ordesa desde las alturas.

En Goriz un tentempié y a continuar, los primeros rayos de luz iluminan el Cilindro de Marboré, hace algo de frío lo que hace que subamos rápido para intentar así entrar en calor. Tenemos que superar un par de rampas con algo más de pendiente pasada la Ciudad de Piedra.Llegamos al lago helado, a su izquierda el Cilindro de Marboré, a su derecha el Perdido. Ahora únicamente queda afrontar la famosa y peligrosa rampa de La Escupidera, que con la fama y currículum que tiene da miedo sólo el oír su nombre. Inicialmente se sube una pala de nieve sin peligro, pero superada esta, avanzamos sobre una rampa totalmente inclinada sobre nuestro lado derecho, que en caso de resbalón nos llevaría a un precipicio de más de cien metros de caída. Así que prestamos la máxima atención y lo subimos poco a pocoAsí llegamos al hombro donde ya se gira a la derecha salvando los últimos metros de desnivel hasta la cima.Cumbre del Monte Perdido (3.355m), impresionantes vistas a pesar de la niebla que nos rodea, lo celebramos y comenzamos la bajada hacia el otro pico del día, el Pico Escaleras.

Descendemos desde la cumbre del Perdido por la llamada Vía de las Escaleras llegando rápidamente a la primera chimenea que hay que destrepar, la segunda mas adelante, aunque mas fácil en teoría, se nos complica algo mas al tener un saldo de agua, bueno tiramos de cuerda y nos mojamos un poco. La tercera no tiene problemas, una llano y una fácil subidita hasta Punta Escaleras donde tenemos una vista diferente de los Tres Sorores.

Nueva bajada hasta la Ciudad de Piedra y desde allí a Goriz, reponemos fuerzas y bajada a la pradera de Ordesa por las clavijas de Soaso junto a la Cola de Caballo y la larga, larguísima caminata hasta la pradera de Ordesa a tomar el autobús a Torla.

domingo 15 de marzo de 2009

Belesar, un buen fin de semana en Gredos

Gredos era y, bueno aún sigue siéndolo en alguna medida, esa gran desconocida para mí, pero en estos dos últimos años he llevado a cabo una buena cantidad de actividades y cada vez me gusta más, tiene de todo, cercania a mi casa, dificultades técnicas, montañas de buena dificultad, zonas de escalada en roca, en hielo, corredores, aristas, en fin todo lo que en montaña puede desearse.

La última actividad fue el pasado fin de semana de este Marzo del 2009 y fue excepcional, no hicimos lo que teníamos planeado, pero es igual, que gozada, pensábamos hacer desde Bohoyo hasta el refugio de Belesar el primer día y el segundo llegar al refugio Elola a través del collado del Venteadero y bajar a la plataforma y esto es lo que tuvimos que cambiar y volver a Bohoyo, no sin antes hacernos un par de cumbres.

Quedamos en Bohoyo con José María que es quien ya se conocía el camino y, por tanto, quién nos guiaría y así fue, arrancamos la subida con Jorge, Isabel (en plena forma), Periko (y sus rodillas), Edu, FJ, Paco y yo, dejamos los coches aparcados y arrancamos, cerca de 19 kilómetros de subida hasta el refugio de Belesar, al principio por caminos y, enseguida por nieve blanda que hacía muy dura la subida ya que constantemente nos hundíamos al andar, bueno dura para todos excepto para el máquina de José María, quien cada vez que le dejábamos abrir huella se nos iba, atrás se nos quedaban Periko y sus rodillas y FJ, llegamos al refugio ya casi de anochecida y ya había cuatro personas que habían retirado la nieve de la entrada ¡que cantidad de nieve!, el “refugio” si así se le puede llamar casi hundido, es una especia de choza donde, de mala manera pudimos pasar la noche los cuatro que ya habían llegado y nosotros, menos mal que el buen ambiente montañero predominó y nos hicimos hueco como pudimos.

La cena, espectacular, con el agua que obtuvimos en una cascadilla cercana (la fuente de los Serranos) José María llevó un cazo y un hornillo y preparó la sopa y la pasta, pobre, hasta tres veces los inútiles que estábamos a su alrededor dejamos derramar parte de nuestras sopas encima de él, paciencia tuvo de no terminar tirándonos el resto de las sopas a los demás. Charleta nocturna con los otros compañeros que nos indican que el Venteadero tiene malas cornisas de nieve con buen riesgo de aludes.

Después de la cena, a dormir, los cuatro que llegaron primero encima de dos repisas de madera y el resto apretados unos con otros en el suelo, pero aún así y todo, dormimos mejor de lo esperado, pocos ronquidos y la ausencia de otros ruidítos típicos facilitaron la labor.

A las seis y media de la mañana, diana y arriba, un precioso día soleado hizo que no necesitáramos los frontales al arrancar, la nieve esta muy bien, algo dura y nos ponemos los crampones. Llegamos al collado de Belesar, enfrente de la parte posterior de La Galana y vemos que la nieve forma peligrosas terrazas con el consiguiente riesgo de aludes, así que decidimos no cruzar hasta el Venteadero.

Por tanto Edu, Jorge y yo dejamos las mochilas antes del ascenso al Belesar, FJ se baja hacia el refugio y Periko e Isabel nos acompañan con sus mochilas hacia el pico del Belesar. Hacemos cumbre y mientras Periko e Isabel se van hacia el cercano Pico Meapoco, a donde ya han ido José María y Paco, nosotros nos bajamos a buscar a FJ a quién Jorge le ha indicado que nos espere dejándose ver, no le vemos y es que se ha bajado solo hasta el chozo del Belesar, bueno allí le vemos, nos juntamos con Periko e Isabel que ya bajan, comemos algo y empezamos la bajada. Enseguida vemos ya como José María y Paco llegan, los esperamos y bajamos.

Dura y larga bajada, en mi caso además, debido a la mala elección de botas que hice, creía que habría nieve desde mas abajo, me hacen unas buenas rozaduras , pero bueno son el pan nuestro de cada día, llegamos a los coches cada uno como puede, primero José María, lógico, después llego yo y, rápidamente, Isabel, después Jorge y Paco, como los últimos kilómetros de bajada discurren por una pista forestal, José María decide ir a buscarlos con el coche, en ese momento llega FJ y poco después José María baja con un destrozado Periko, Edu se niega a montar en el coche y baja con su mochila, si señor, así se hace.

Nos vamos hasta Hoyo del Espino con los coches y en el restaurante La Galana (¡que buen ambiente montañero!, allí nos encontramos con Jonás de TV+, con Raúl Lora, en fin hasta arriba), nos tomamos esa especie de mezcla de comida tardía, merienda y cena temprana y, claro consistente en los típicos huevos fritos con chorizo ¡viva el buen colesterol!.

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jueves 5 de marzo de 2009

Almanzor en Gredos


Como muchas otras veces, pisar una cumbre no se consigue en el primer intento y así me pasó también con el Almanzor, también llamado Plaza del Moro, Abi Amir Muhanmad (Almanzor) fue el primero en subirlo y por tanto, darle su nombre a este pico de leyenda.

La primera vez en invierno de 2008 lo intenté con mi amigo Ricardo que llevó a su perra Luna cuando aún era un poco cachorro, y después de subir el collado del Crampón y ya, cerca de la cumbre, en las últimas trepadas, la dejamos atada a una roca e intentamos la subida encordados, primero Ricardo que ya se conocía el camino y yo asegurando desde abajo, pero fue imposible, la perrita no dejaba de ladrar y temíamos que hasta pudiese ahogarse, por lo cual desistimos, bajada complicadilla por la pala de acceso al collado del Crampón por el estado de la nieve, al llevar yo mi cuerda de 60 metros. nos aseguramos en la primera parte de la bajada, es importante tener en cuenta que la bajada del collado del Crampón en verano es por una pedrera, pero en invierno es imprescindible el buen uso de crampones y piolets por su grado de desnivel.

La segunda, con algo de mejor tiempo, lo intenté en solitario y llegué a la cumbre.

Salí de casa a las cinco de la mañana con lo que a las siete estaba aparcando en la Plataforma a 1750 metros, mochila al hombro y caminata través de Los Barrerones a 2190 metros y después, bordeando la Laguna Grande (alguna vez anterior ya la atravesé pisando su superficie helada) hasta el refugio Elola a 1950 metros, donde ya no estaba Francis, saludos a Oscar, tentenpie y hacia arriba, hacia la cumbre a 2592 metros de altura, no sin antes admirar el magnífico Circo de Gredos.

Pocos, la verdad es que no subíamos muchos ese día, y coincidiendo conmigo sólo dos personas más, salimos del refugio y justo a su lado, en una pequeña esplanada, están unos indicadores de madera hacia el Almanzor, hacia La Galana, etc... Al principio la subida es cómoda por un camino bien señalizado con hitos, al frente tenemos el Cuchillar de las Navajas, a nuestra izquierda los Tres Hermanitos y la Portilla de los Machos. En poco mas de quince minutos estamos en otra esplanadita con varias charcas que se llenan con el agua de la Hoya del Ameal de Pablo. Dejamos a nuestra derecha el moro de la cuerda que separa la Hoya bdel Ameal y la Hoya Antón. Una enorme piedra aislada nos indicará que vamos por el buen camino. Enseguida los repechos que nos llevan hacia la Portilla Bermeja, a la que no llegaremos, no sólo son duros por el desnivel sino por la pedrera en que se convierten.

Llegamos al Nevero del Almanzor a 2270 metros de altura que antes permanecía todo el año, ahora sólo cuando en invierno nieva abundantemente. A su derecha sale la pala, aun más empinada y pedregosa que nos llevaría a la portilla del Crampón, dejando a nuestra izquierda la subida a la Portilla Bermeja.

Nosotros, sin embargo, subimos directos la pala izquierda hacia la Portilla Bermeja, pretendemos hacer en las zonas de cumbres una especie de ruta circular para contemplar mejor el Pico del Crampón y el Cuerno del Almanzor, en lugar de subir directos al collado del Crampón por su pala, vuelta por detrás, merece la pena, y llegada a la portilla del Crampón, trepada sencilla de grado II+ hasta la cima, fotos, buen día despejado, y como siempre asombrado por las vistas desde la cumbre, a un lado el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, el Casquerazo, Morezón etc. y al otro el Cuchillar de Ballesteros, La Galana, el Ameal de Pablo.

Destrepe y bajada por la pala de acceso directa a la portilla del Crampón, sin problemas llegada al refugio Elola, un caldito y de vuelta por el mismo camino.

Llegada a La Plataforma, que pesada se hace siempre la vuelta por los Barrerones, cambio de ropa en el coche y hacia Hoyos del Espino, me espera una suculenta cena con migas y huevos fritos con chorizo, me relamo imaginándolo, ha sido un día duro, con un recorrido agreste de 20 Kilómetros, pero me merece la pena, Gredos nunca me defrauda.

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domingo 1 de marzo de 2009

Besiberri, costó conseguirlo


Llevo algún tiempo intentando escribir una crónica acerca del intento de subida al Besiberri en Septiembre del 2007 (una subida que me encantó a pesar de no hacer cumbre, pero que me ha dejado ese regustillo de querer volver a intentarlo) quiero redactarla y siempre que leo la crónica escrita en la web del grupo me doy cuenta de que es la mejor descripción de lo que nos pasó, así que me decido, venga va, copio lo allí escrito en la parte que corresponde al grupo que intento la cumbre sur, dejo sin copiar lo referente a la cumbre norte y pondré mas comentarios cuando la consiga subir, lo intentaré de nuevo, y si es posible, en este año 2009.

La subida al Besiberri ha sido la primera ruta que Haciendo Camino organiza al Pirineo ilerdense. Esta montañota de dimensiones colosales está dentro del Parque Nacional de Aigüestortes, en su zona más al oeste, casi al límite con Huesca. Las dos formas normales de ascenderla son por el valle Besiberri (por el oeste) y desde el embalse Cavallers (por el este).
Nosotros elegimos esta segunda opción.Para hacer la subida más ágil nos organizamos en dos grupos: uno que va a hacer el Besiberri Norte (3.015 m) y otro que va a hacer el Sur (3.024 m).
Y es que esta montaña tiene esas dos cumbres, separadas por una conocidísima arista de más de un kilómetro y algunos pasos de quitar el hipo. Ambas subidas son igual de exigentes en lo físico, pero en lo técnico la cumbre Norte es bastante más difícil.Vamos José María, Vincent, Carlos, Ángel F, Edu, Santi, Periko, Jorge, Isabel, Delfín, Miki y Fer.Nos hospedamos a pocos kilómetros del comienzo de la ruta, en el Hostal Pascual, en el Vall de Boí, Lérida, donde Ramón, Carmen y Sabina nos tratan de maravilla. Rápidamente nos enseñan nuestro nombre en catalán, como no podía ser menos: Fent Camí.
Sábado 30 de septiembre de 2006 desayunamos a las siete, algo tarde teniendo en cuenta la empresa que tenemos por delante.
Ramón ve en la tele la última previsión de tiempo para la zona y nos dice que el frente de nubes se desplaza hacia el oeste y el tiempo mejorará a lo largo del día. Ojalá acierte, porque la cosa no pinta demasiado bien.
Vamos en coche hasta el pie del embalse Cavallers y poco antes de las ocho empezamos a andar. Fent Camí. Estamos a 1.740 m, con un día encapotado.
Hemos venido bien preparados con ropa de abrigo y agua, cuerdas, arneses, anillos de cinta, mosquetones, algún freno para asegurar y rapelar, GPS, pilas de repuesto, casco, mapas plastificados, frontales... todo lo que solemos llevar a este tipo de rutas, por lo que pueda pasar, que en alta montaña nunca se sabe.
Recorremos de sur a norte el inmenso embalse, lleno de agua. Kilómetro y medio por la orilla este. Ya en la cola giramos a la izquierda, cruzamos dos ríos por sendos puentes de madera y comenzamos la subida por el barranco del Riumalo, angosto valle con un arroyo cargado de agua y una sendita por la margen izquierda. Empieza a llover, fuerte, y nos ponemos ropa impermeable.
Subida empinada que hacemos a buen ritmo. En la cota 2.100 m nos cruzamos con dos muchachotes que ya vienen de bajada. Nos dicen que pensaban hacer la arista, pero al haber tanta niebla sólo han llegado hasta el Estanyet de Malavesina y han preferido la retirada. Nos sorprende un poco, al ser tan temprano; será que más arriba se pone mucho peor. Nosotros seguimos avanzando como si tal cosa.
En la cota 2.250 m el Riumalo se junta con otro arroyo que viene del suroeste, y es el punto elegido para separarnos los norteños (los que van a la cumbre Norte, Josema, Carlos y Vincent) de los sureños (los de la cumbre sur, es decir, los otros nueve). Despedidas efusivas, consejos mutuos de cuidarnos y cada grupo por su lado. (Pensábamos haber llevado unos walkies para estar comunicados ambos grupos, pero los olvidamos en los coches. Fallo tonto).
El otro grupo nos dirigimos hacia la cumbre sur, siguiendo el curso del arroyo. Llueve durante un buen rato y la niebla está cerrada. El GPS, hitos de piedra y el arroyo hace que no perdamos el rumbo. Unos 400 m más adelante, en el momento de más lluvia, nos replanteamos la situación por si alguien quiere volverse a la vista de lo que estaba cayendo.
Jorge e Isabel no lo dudan. Delfín se apunta enseguida. Miki no sabe qué hacer pero al final se va con ellos también. El resto continuamos.
Pasito a pasito vamos subiendo y algo antes de las doce ya estamos a más de 2.700 m de altura. Hemos dejado a nuestra izquierda el arroyo y el tiempo mejora un poco. Lleva un rato sin llover y el viento mueve las nubes, de forma que a intervalos tenemos una visibilidad de doscientos o trescientos metros, y a ratos la visibilidad baja a cien metros. Nos fijamos como tiempo límite la una de la tarde para darnos la vuelta, estemos donde estemos.
Los hitos nos llevan cruzando una pedrera de bloques grandes que pasamos saltando de unos a otros. Avanzamos con lentitud. Llegamos a la cresta y en el GPS vemos que estamos justo encima del otro track, el que recorre la arista entre las cumbres. Es la una de la tarde pero al quedarnos únicamente doscientos metros en línea recta seguimos otro poco.
Llegamos a un nevero, con nieve muy blanda encima de piedras pequeñas, por lo que se avanza con dificultad al resbalar mucho. Ya por encima de los tres mil metros nos atascamos un poco en una trepada, y viendo que son la una y media, ya fuera del plazo previsto, decidimos dar media vuelta. Estamos a 3.006 m, a escasos veinte de la cumbre, pero no queremos que se nos eche la oscuridad encima.
Para evitar resbalones bajando la pala de nieve, sacamos la cuerda y nos ponemos los arneses. Montamos un anclaje con un anillo de cinta alrededor de una roca y bajamos asegurados. En la bajada vamos a seguir otro camino: no por la cresta sino por la vaguada del arroyo que nace del nevero.
Por debajo de los 2.800 m ya no hay nada de nieve y el curso del arroyo es nuestra mejor referencia para el descenso. Muchos tramos andamos sobre piedras escuchando el ruido del agua bajo nuestros pies. Llegamos a un punto donde la inclinación aumenta y nos parece algo arriesgado bajar al estar la piedra mojada, por lo que decidimos montar un rápel, de unos veinte metros. Anclaje con un anillo de cinta alrededor de una piedra grande. Bajamos sin dificultad, en parte pisando la corriente de agua y en parte por el borde del río. Como ya venimos mojados, no nos importa y hasta nos divierte. Primero baja Periko, luego Santi, Edu y Ángel F, y Fer cierra el grupo. Seguidamente montamos otro rápel, ya que el terreno sigue igual de resbaladizo e inclinado. Este segundo -de unos quince metros- lo hacemos de una manera muy ágil. En ambos casos abandonamos el anillo de cinta y el maillón usado para el anclaje.
Seguimos bajando, rodeamos un estany por su orilla norte y llegamos a otro desnivel pronunciado, de unos doce metros. Lo más fácil -seguimos con los arneses puestos- es montar otro rápel, con el mismo sistema. En esta tercera ocasión la alternativa habría sido dar un rodeo grande, pero el rápel es lo más sencillo y rápido. También abandonamos el material del anclaje.
Por terreno ya más fácil avanzamos y nos juntamos con el camino que habíamos hecho a la subida. El tiempo ha mejorado y hace varias horas que no llueve. Llegamos al Riumalo y ya del tirón hasta abajo. Llegamos al embalse, donde han ido a esperarnos los norteños, lo
recorremos de nuevo y llegamos a los coches cuando ya está oscureciendo.
De vuelta al hostal, llegamos cansados y contentos. Rica cena y larga charleta. Cada grupo cuenta al otro lo que ha hecho, las dificultades que ha tenido, por qué ninguno ha hecho cumbre, por qué los tres rápeles, lo que cada uno ha aprendido, y un montón de cosas más.
Ver mas fotos del primer intento en Septiembre del 2007
Y, al final, lo conseguí, una espinita menos
Viernes 15 de Mayo, fiesta de San Isidro en Madrid, a primera hora salimos hacia nuestro destino, el refugio Ventosa en la Alta Ribagorza a 2220 metros de altura, siete horas de conducir tranquilamente y en nuestra mente hacer el sábado el Pico Montardo de 2833 metros y el domingo el Punta Alta de 3014 metros, para ello llegamos a los pies del embalse de Cavallers a 1700 metros, después de pasar Caldas de Boi, aparcamos los coches, cargamos con los petates y hacia el refugio, dos horas largas de ascensión, bien señalizada, atravesando riachuelos y arroyos tremendamente cargados por la gran cantidad de nieve que había caído, refugio ubicado por encima de la bonita laguna Negra.

Pero bueno los planes están para cambiarse y Periko nos indica que quiere hacer el Besiberri Norte, a mi no me parece buena idea, pero como estamos en grupo, a por ello y así, el sábado decidimos llevar a cabo la ilusión de Periko y dejar las otras opciones para otra vez.

Así lo hacemos y a las seis y media de la mañana, diana, a desayunar y a las siete en marcha, otros grupos salen delante de nosotros hacia el Besiberri Sur, en lugar de bajar hasta la cola del embalse de Cavallers pasamos por delante de la laguna de Travessani, bordeando las lagunas de los Monges y la de Tumeneia, según vamos subiendo, a mí sigue sin gustarme demasiado la idea, veo que en las crestas finales del Besiberri Norte, hay bastante nieve y hielo, llevamos una cuerda de 30 metros nada más, ya que la mía de 60 metros la dejamos en el coche porqué no pensábamos en hacer el Besiberri Norte, en las zonas altas del refugio la cantidad de nieve existente es muy grande y, por tanto, la aproximación lenta, en un momento nos encontramos con un agradabilísimo grupo de cinco personas de Rutas que nos dicen que van hacia el Besiberri Sur, pero que la gran vuelta que están dando es para hacer todo el circo anterior de los Besiberris, hablo con Periko y yo no veo factible cumbrear el norte hoy, así que decidimos que yo me uno al otro grupo y me voy hacia el Besiberri Sur y ellos (Periko, Albert y Edu) intentan hacer el norte, suerte compañeros, cuidadín y nos veremos en el refugio a la noche, nos comunicamos durante el resto del día por los walkis y así sabemos los unos de los otros.

En el camino subida hacia el Besiberri Central, por una arista preciosa, lo dejamos a nuestra derecha y tomamos la arista que nos llevará a la base de la cumbre del Besiberri Sur, en plena arista nos detenemos porqué hay que hacer las fotos sí o sí, imprescindibles, que maravillas a un lado y a otro.

Llegando a la cumbre, veo, es una foto en mi mente, el punto exacto donde lo dejamos en septiembre del 2007, pensabamos en aquella ocasión que no nos quedaban mas de una veintena de metros, por favor, es así, no nos quedaba nada mas, unos pocos metros más y nos hubiéramos encontrado con una anilla y un maillón fijos para poder rapelar en la bajada y enseguida la cumbre, pero bastante hicimos para nuestra poca experiencia en aquella ocasión y la tremenda lluvia y niebla que nos rodeaban, que buena decisión tomó Fer aquel día.

Bueno llegada a la cumbre y, siempre se dice lo mismo que paisajes, no. en esta ocasión es diferente, las vistas, son, sencillamente impresionantes, pero hay que bajar que se nos acaba el tiempo, abrazos, emoción fotos y a descender.

En la bajada el güetre derecho se rompe y con la gran cantidad de nieve que hay y que ya está muy blanda me entra la nieve en la bota, siendo los pies casi al borde de la congelación, no paro de mover los dedos pero es una bajada interminable, nos salimos del camino tres veces, con lo que luego cuesta recuperarlo y la nieve está tan blanda que en una de las muchísimas veces que nos hundimos en ella, María José que se hunde hasta casi la cintura y el pie encajonado al fondo entre dos piedras, un buen rato para vaciar a su alrededor toda la nieve y poder liberarla.

Doce horas en total, con muy pocos descansos y llegada al refugio cuando ya ha empezado la cena, nos reciben con aplausos y una gran simpatía, mi pie derecho se recupera al quitar la bota empapada y los calcetines chorreantes.

Y el domingo, vuelta a Madrid, yo no puedo hacer nada sin güetres y sin crampones.

Que gozada, por fin conseguí el Besiberri Sur, era una espínita muy, pero que muy clavada.

jueves 26 de febrero de 2009

Mont Blanc, una cima obligada


Tres veces lo intenté, y al final lo conseguí, una montaña que siempre te guarda sorpresas con el tiempo. La primera vez, buen tiempo en Chamonix, imposible en la cumbre, quise subir por la ruta de los cuatromiles y no se podía seguir, solución, prácticas en la Mer de Glace.

Segunda intentona con HC y viento de más de cien kilómetros hora en la cumbre, nos vamos abajo y turismo por las ciudades de los alrededores, y es en la tercera intentona, en Agosto del 2008 con Africa y Luis cuando por fin lo conseguimos, aunque cambiando planes, como no podía ser de otra manera.

Fuimos en avión a Ginebra, alquilamos un vehículo y hacia Chamonix, nuestro centro de descanso en la Gite de la Tapia, muy bien. Aclimatación en Montenvers, en la Mer de Glace. Y en la plaza de Chamonix, en la información meteorológica, ¡no!, ¡otra vez no!, mala previsión de tiempo, no podremos subir el lunes, no por favor, no puede ser, tenemos reservadas plazas en el refugio de los Cósmicos la noche de domingo a lunes, queremos subir por los cuatromiles el lunes de madrugada, bueno, no hay problema, lo adelantamos y subimos el domingo, dormimos en Cósmicos la noche de sábado a domingo, pues tampoco, no puede ser, no hay plazas, no se puede subir, pues mira, da igual, subimos el sábado al refugio de Gouter, dormimos allí como podamos y hacemos la subida el domingo, ya, pero deberíamos aclimatar un poco más, no, no es posible, yo vengo bien desde Perú, así que lo intentamos como sea, ¿vale?.

Dicho y arriba, sábado por la mañana arrancamos desde el teleférico de Les Houches hacia el TMB del collado de Bellevue donde nos hacen la primera, venden tickets de más para el tren debido a la ingente cantidad de turistas que quieren subir hasta el Nido del Aguila a 2372 metros, y tenemos que esperar, casi una hora al siguiente, y cuando llega, subir apretados unos a otros con la consabida pelea para poder acceder y no quedarte esperando al próximo.

Bueno, subimos en el teleférico desde las Houches hasta Bellevue 1.790 metros, cargamos las mochilas, guetres y a patear por la pedrera hasta la antigua barraca forestal des Rognes a 2708 metros de altitud por una senda perfectamente marcada y hasta donde llegan algunos senderistas algo mas preparados, poco mas allá a su derecha sigue la subida hasta el refugio del Tete Rousse, a 3167 metros, con alguna pequeña y fácil trepadita, enfrente del refugio nos ponemos los crampones y seguimos por la arista Payot sin cruzar al refugio, no es necesario. Hasta llegar al Gran Corredor, también llamado La Bolera con su cable donde asegurarte y que hay que cruzar lo mas rápido posible por el peligro de desprendimiento de piedras, por eso se llama la bolera, los bolos son las personas, las piedras se oyen al caer, siempre y cuando que no esté el listillo de turno que no para de gritar y no deja atender bien a los sonidos de las piedras, además hay que dejarse paso uno a otros en ambas direcciones.

Y a partir de este momento, trepada tras trepada, algunas de grado II, en algunos momentos con cables para asegurarse, seguimos hasta el refugio del Gouter a 3817 metros. Lo peor de la ascensión, un refugio sucio, mal atendido, maloliente, atestado de gente (bueno, es el precio por saber que sea como sea, podrás pasar la noche), caro, mala cena y por turnos y el descanso, que no dormir, en el suelo debajo de las mesas, en los bancos, encima de las mesas. Bueno dormir, dormir, no hay forma de pegar ojo, pero al menos reposas hasta la hora del desayuno, allá como a la una de la madrugada, Dios mío, nunca vi nada igual, la gente en la ventanilla de los desayunos a empujón limpio, al final conseguimos los nuestros, bueno lo de desayuno es un decir, pero los comimos, nos preparamos para la subida, crampones, piolet, frontales, bien abrigados, nos encordamos y, a eso de la una y media hacia arriba los tres, primero Luis, en medio Afri y yo cerrando cuerda .

Lista de frontales, tranquilo Luis, despacio y llegaremos los primeros, algunos nos pasan, sobre todo en la engañosa bajadita que hay después de la primera rampa, muy bien, hasta luego, ya os esperaremos en la cumbre y así es, tan rápido como iban y poco a poco se van parando, a nuestro ritmo los vamos pasando.

Llegamos al Dome del Gouter a 4300 metros, donde empieza otra suave bajadita y vemos los frontales de los que suben por la ruta de los cuatromiles, pasamos el refugio Vallot y nos encaminamos hacia la arista de los Bosses, poca, muy poca gente tenemos ya delante, se han ido quedando atrás, siempre es así, hay que arrancar lento y llegarás rápido, y ya, llegamos a la arista final y, sin problemas, a la cumbre.

Esperaba mas de la cumbre en sí, pequeña y, casi un pasillito pero las vistas, que espectaculares, son únicas y máxime en un día despejado como el que nos vino en suerte, fotos, risas, objetivo cumplido y a andar el camino desandado, la bajada en las aristas presenta sus pequeñas dificultades ya que la gente que hemos adelantado está subiendo y, en montaña, la preferencia siempre es para el que sube, así que tienes que apartarte como puedas de la arista y dejar paso a los que suben, esto hay que hacerlo con mucho cuidado, las aristas del Mont Blanc no son excesivamente difíciles pero son pasos que no perdonan un sólo error, hay que tener mucho cuidado.

En la bajada llegamos de nuevo al Gouter, un pequeño descanso, unas barritas energéticas y a seguir bajando hasta llegar a Chamonix, ahí sí, en ese momento sí, objetivo cumplido y a celebrarlo con unas fenomenales hamburguesas.

Bueno, por fin lo conseguí, tres intentos pero merece la pena, claro que si.

Lo intentaré otra vez, pero por la ruta de los cuatromiles. Por cierto, una anecdota, la ruta normal por el lado italiano fue encontrada en el 1890 por Achille Ratti (Pio XI)

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miércoles 25 de febrero de 2009

algo de rocódromo


Es verdad que hemos ido a multitud de rocódromos en Madrid, al aire libre, cubiertos, hemos practicado escalada en sitios sorprendentes: la Cuesta de La Vega, el muro de Sanjenjo, ... hemos ido a zonas clásicas, Patones, Vellón, Telégrafo, ... pero un día dijimos de ir a un roco que no conocíamos en San Sebastián de los Reyes y allá que nos fuimos Fer, Periko y yo, y nos encantó, nos encontramos con mis amigos de TV+ que estaban preparando su viaje a Noruega a escalar en hielo.

Sábado por la mañana, y al llegar lo vimos, zona para hacer algo de bulder, zona de travesías, zona de vías con cuerda de grados bajos 4, 4- y 4+, zonas mas exigentes, 5, 5+, sextos, con fisuras, con diedros, con volados, zonas de paredes de granito también con todos los niveles y bien equipadas, todo en deportiva, pero que bien nos lo pasamos, bueno yo en la quinta vía sufrí un pequeño tirón en el tríceps y no quise seguir por precaución, pero Fer y Periko le dieron con ganas, sobre todo en el granito.

Que bien pasamos el sábado toda la mañana, nos dio tiempo a volver a comer en casa a cada uno de nosotros después de pegamos unos buenos tirones de antebrazos, además tiene buenas zonas para correr al lado del polideportivo.
Repetiremos

lunes 23 de febrero de 2009

Un día de esquí


El año pasado esquié un día y hacia, puff, ¿cuantos?, ¿veinte?, ¿dieciocho?, ¿quince años que no esquiaba?, un montón, pero bien me animé, mejor dicho, mis amigos de Haciendo Camino (que gran idea Periko) me animaron y allá que nos fuimos, bueno, yo con mis miedos ya que Periko según los correos, para mí y para mas gente estaba claro que lo único que habías encontrado en el albergue, (que gran labor haces con cada salida que organizas) era una habitación para las tres chicas, otra para Edu y su pareja y otra para nosotros tres, es decir Angelito Vámonos (así le llama Felix), tú y yo, pero además, la impresión que daba era que teníamos sólo una cama, bueno que le vamos a hacer, pero ya que tenía que irme a Pamplona y volvía antes, intenté buscar alguna anulación en algún hotel y encontré una en el Reno (buen precio y gente amable, para otra vez que vayamos, que espero que así sea), ergo me perdí mas de una juerguecita en el último piso del albergue, pero bueno así estábamos todos mas anchos.

Viernes noche, buena cena en el refugio y a dormir, y el sábado a levantarse pronto, subían en hordas ya a las ocho y cuarto de la mañana y por favor ¿porqué tienen que subir a las pistas con esa histeria? ¿no se puede ir mas relajado?, si se llega igual, parece que les va la vida. Bien, llegada al parking de Candanchú y a por los forfait del día y a empezar, como siempre me he perdido, no os veo a ninguno ¿donde estáis?, pues que bien, ya llegareis, empiezo a esquiar por las pistas verdes de la zona de la Pista Grande y de Debutantes y, poco a poco me voy familiarizando con la nieve, cada vez que bajo os busco y no os veo, hasta que, mas o menos pasadas las diez me encuentran Chus (que maravilla, que bien esquía) y Francis (como siempre, humillándo a los mortales, el tío lleva tres clases en Benasque y ya se tira por cualquier pista, pero bueno hay que acostumbrarse, así lo hace en escalada, en bici, en fin hijo a ver si te da por el mús, seguro que eres el mejor compañero posible). Al grano, ya con ellos seguí por algunas azules, como la Pista del Nido y alguna mas, hasta que aparecen los demás, Jorge va sobrado y estuvo los dos días dándome consejos y temas que debía corregir, gracias Jorge me han servido de mucho y lo noto, con ellos subimos Tortiellas (la zona azul) y la descendimos muy bien, Chus, Sonso y yo nos fuimos a otras azules (y alguna roja fácil) de la Pista Grande, hasta que bajamos a ver a Paco, el hombre allí en las zonas de Debutantes con gran voluntad, pero bueno aprende a la velocidad de los humanos, no como su hijo que no, no es humano, lo reitero, y en la otra pista de cinta estaban Periko, Edu, su novia y Marga, vamos a ver Periko se esquía de pie, no tumbado, es decir alguna vez levántate ya verás como es mejor, aparece Angel DD (que estilazo esquiando, parece que no hace nada) y con Chus, Sonso, Fran y Jorge (un poco después se nos une Isabel) nos vamos hasta el Tobazo, cruzamos hasta la Tuca Blanca, y por allí una bajada y otra y otra, hasta que en un momento que no los veo me digo ale a por la roja y me tiro por la roja de la Tuca Blanca, todo bien hasta que una vez mas, inconsciente de mí, me digo: y ahora una de fuera pista, dicho y hecho, según bajo veo abajo del todo a Francis y a Chus que me están esperando, grito a Francis que me ve y sigo bajando, ale, trozo de nieve dura en un pie y de blanda en el otro, demasiado para mí, caida y me dejo llevar mas de veinte metros hacia abajo, bueno de algo hay que reírse, me calzo esquís, unos chavales me bajan los bastones que se quedaron mas arriba y, a seguir (lo del fuera de pista lo dejo para mas adelante ¿vale?) y así todo el día, Angel DD corrigiendo a Francis, Jorge ayudándome a mí, Chus a Sonso, no paramos de subir y bajar hasta cerca de las cinco de la tarde (sólo el tiempo de un bocadillito), que gran día, un sol esplendido y una temperatura maravillosa.

Atasco para bajar a Villanúa, ducha y a cenar en Canfranc, que maravillosa sorpresa nos preparó Jorge, esas patatas a la aragonesa estaban que se salían y que fenomenal atención de sus amigos del restaurante y en medio de la cena Angel DD que recibe un SMS: el Madrid ganó 6 a 1 y el Barsa perdió, botellita, y a bajar, en pocos coches y todos/as apretaditos/as, a dormir que el domingo, de nuevo a las ocho arriba, y lo mismo, desde primera hora y hasta la una los de abajo, en la zona de Debutantes, Periko ya entendió que se esquía de pie (máxime cuando bajo Angel DD y se puso con ellos a ayudarles) y nosotros, de nuevo en la Tuca Blanca.

Viajecito fenomenal a Madrid, sin atascos y con un fenomenal bocata en el restaurante de carretera que hay en la gasolinera de subida a Monrepós.

Que fenomenales fines de semana cuando vas con un buen grupo de amigos.

Que estilo tengo esquiando

jueves 19 de febrero de 2009

Grand Paradiso, un clásico en los Alpes



Es una preciosa ascensión, algo devaluada a veces, al servir como preparación y aclimatación para el Mont Blanc.

El viaje desde Chamonix hasta el valle de Aosta ya es en sí diferente a todo, desde el paso por el gran túnel que atraviesa el Mont Blanc desde Chamonix hasta Italia, como el propio valle de Aosta, como la subida hasta Valsavarenche donde dejamos el coche y comimos, hay un aparcamiento bastante grande en la localidad de Pont, después de comer tomamos el material y, en marcha, salimos después de comer hacia el Refugio Vittorio Enmanuelle, con cerca de 750 metros de desnivel y algo mas de dos horas y media de ascensión , enfrente del aparcamiento hay un río con un pequeño puente y, al cruzarlo empieza una ancha pista, muy bien marcada y continuamos el curso contrario del río en la dirección de sus aguas durante unos veinte minutos, para después, tomar una senda que asciende hacia nuestra izquierda, la subida zigzaguea, se retuerce pero gana rápidamente altura, al cabo de otros cuarenta y cinco minutos la vegetación de hayedos y abetos empieza a desaparecer, llegamos a una cascada donde descansamos un rato para después remontar lo que nos queda de subida, llegamos a un rellano a 2300 metros, aquí el comino se hace menos tortuoso y aparecen las pedreras, ya tenemos delante nuestra el Puntal de la Tresenta y Cieroforomo, pero el Grand Paradiso queda oculto y no lo veremos hasta iniciar la subida al día siguiente, seguimos, llegamos a un lago y, hay delante tenemos ya el refugio, nos desprendemos de las mochilas, tomamos habitación, muy buenas, máximo seis literas, baños limpios, una de las fachadas sirve de entrenamiento, la atención en el refugio muy buena, te sientes bien, eso sí no es nada barato, pero está bastante bien una vez colocado todo el equipo nos relajamos y descansamos fuera del refugio disfrutando del paisaje, hasta la hora de la cena, cena fantástica para ser en un refugio, recuerdo esa piernecita de cordero a la toscana, que delicia, charla con unos españoles que hoy no han podido hacer cumbre por la niebla, pero mañana lo intentarán otra vez, a ver si hay suerte y, a dormir, mañana será un día duro.

Levantada a las cuatro de la mañana, preparación del equipo, como en todos los refugios todos a la vez después de un buen desayuno, frontales y crampones ya puestos, a pocos metro del refugio ya empieza la nieve, para que pararse después, nos los ponemos ya y poco después, aún de noche iniciamos la ascensión, con los frontales a pleno esfuerzo, no se ve nada, solo la típica fila de luces serpenteando delante y detrás, perfecto no hay perdida, donde van las luces es el camino, primero por una pedrera bastante incómoda, sobre todo por que llevamos ya los crampones y se mezcla nieve y piedras, desde luego todos los que vienen detrás de nosotros siguieron nuestra elección y vienen con los crampones, eso sí poco después vemos que hicimos una buena elección, empezamos a adelantar a los grupos que se paran a ponerse los crampones.

Poco después cruzamos el río y es en este punto donde empezamos a ascender y tomar una especie de montículo a nuestra derecho y seguir por el cerca de otra media hora, esta bien marcado con pisadas y algunos hitos que sobresalen de la nieve, la luz del amanecer empieza a iluminarnos y vemos como estamos llegando a un contrafuerte en frente nuestra, hay que ver un sendero que sale a nuestra izquierda y que asciende para salvar el contrafuerte, la subida es empinada pero se sube bien una vez arriba llegamos a un rellano donde, descansamos , comemos algo y sorpresa. al volver la vista atrás podemos admirar el Mont Blanc perfectamente iluminado por el sol de la amanecida, hoy tenemos suerte, no hay ni una nube, ni niebla, a ponerse crema solar que aquí pega, seguimos, alcanzamos una loma y vemos al frente la gran masa de hielo que cae como un río desde arriba, ya vemos el glaciar y el collado del Grand Paradiso, nuevo descanso, baritas energéticas por retomar fuerzas, nos encordamos en largo ya que aquí todo el recorrido es a través de hielo, es un glaciar, continuamos por el glaciar para remontarlo, con palas muy empinadas y grietas que impresionan, aunque el camino está bien marcado en el hielo y vemos gente delante y detrás, llegamos a los 3300 metros, salvamos varias palas para afrontar la parte baja del serac del Gran Paradiso, una pala mas empinada y, sin problemas llegamos al collado del Grand Paradiso a 3900 metros, sólo nos quedan otros 180 metros pero ya vamos despacio por la altura, muy despacio, para llevar bien la respiración.

Desde el collado, las vistas son inmensas y en frente vemos brillar la piedra de la Virgen del espolón final del Paradiso, admiramos el paisaje, nuevamente bebemos algo, comemos unas galletitas, hacemos unas fotos y seguimos penosamente hacia la cumbre, ahora subimos una pala de unos 120 metros, ya se hace dura, pero una vez salvada la misma aunque todavía queda un ratin para llegar, sólo hay que salvar otros 40 metros de desnivel, llegamos a la base de la cumbre, base por que la cumbre es esta, la Virgen está un poco más arriba, y dependiendo de la cantidad de gente, de las condiciones climatológicas, del estado de la nieve, etc.. puede ser peligroso subir, ya que la virgen se encuentra en un espolón rocoso, que hay que pasar y está muy expuesto y las caídas son mortales de necesidad, aunque la pared está equipada con anclajes para chapar con mosquetones y pasar la cuerda con seguridad, hacía buen tiempo pero había gente que decidió no pasar, una vez pasada la pared, dos metros de trepada y ya estás en la muy pequeña cumbre, fotos rápidas al lado de la Madonna y a bajar para dejar paso a otros que esperan y, en la base de la cumbre mas fotos de las limpias vistas de los Alpes en todas las direcciones.

La bajada por el mismo camino pero eso sí, con muchísimo cuidado y encordados y, al final que buenísimas cervecitas en el refugio Vittorio Enmanuelle, un pequeño descanso y, a por el coche donde llegamos casi anocheciendo, a conducir hasta Chamonix y una superhamburguesa de premio.



sábado 14 de febrero de 2009

Mulhacén demasiado transitado


Hablamos de la máxima cima de la península, por tanto es una cumbre obligada para cualquier montañero, en mi caso, así fue la primera vez que la subí, la segunda cumplía otra función que era la de aclimatar en altura una noche antes de hacer un intento en el Mont Blanc. Y el resultado, decepcionante, sí para mí decepcionante, una zona como es el macizo de Sierra Nevada que debería ser un área virgen para disfrute no sólo nuestro, sino de nuestros hijos y nietos, se ha convertido para mí en uno de los mayores ejemplos de desatinos, empezando por la fea carretera forestal que une Capilleira con el Veleta (al menos, actualmente cerrada al tráfico de vehículos) aunque eso sí con un autobús que sube desde Capilleira hasta el alto del Chorrillo, ¡que bien! ¡puedes subir a una montaña en autobús!, ¡buen deporte!, siguiendo por la construcción de la enorme estación de esquí al norte.

En mi segunda ascensión, ya que lo que pretendíamos era pasar la noche en altura para aclimatar, dejamos los coches en la Hoya del Portillo, que es un área recreativa situada a unos 2.100 metros de altitud en la pista que sube de Capileira a la sierra. Cuenta con aparcamiento y una barrera que impide el paso de vehículos más allá, subimos por la pista usando sus numerosos atajos para así evitar el polvo de los autobuses que llegan hasta el alto y disfrutar algo más entre pinos y a través de los amplios prados. Hicimos un desnivel en subida de 1350 metros, sin dificultad alguna por pistas y caminos y al pasar el alto del Chorrillo, a 2700 metros de altitud, desde donde se divisan unas inmejorables vistas de Trevélez, tomamos una desviación hacia su derecha por un camino, más modesto pero muy amplio y cómodo, que remonta hacia el norte por la Loma del Tanto. Gira a la derecha y se ensancha hacia la cota de los 3.100 metros, donde se denomina como la Loma del Mulhacén. Continuando por la misma, alcanzamos un vértice de cota 3.400, llamado Mulhacén II o Chico en algunos mapas. Durante el camino en mas de una ocasión nos encontramos con grupos de cabras montesas.
A partir de este punto, se acaba el camino pero la cumbre está ya muy cerca y la alcanzamos caminando por lo alto de la cresta, ancha y regular, formada por grandes bloques muy asentados.

Y en la cumbre, con su preciosa capillita, con sus inmejorables vistas, desde 3480 metros de altura estás viendo el nacimiento del Genil, el mar y, si el día es limpio hasta la cordillera del Atlas en Marruecos, eso sí la cumbre atestada de gente, bajamos por la pedrera que nos lleva hasta la Laguna de la Caldera para pasar la noche en el refugio vivac que existe a 3060 metros y, en la bajada las inmejorables vistas de la Alcazaba, de la cara norte del Mulhacen, etc..., como llegamos pronto pudimos elegir un poco de buena zona para dormir, y hacer una partidita de mus, pero a la noche el refugio estaba hasta la bandera de gente apretados unos contra otros.
Al día siguiente bajada rápida por la pista hasta los coches y un buen desayuno a media mañana en Capilleira antes de emprender el retorno a Madrid.

Que lástima, que maravilla y que poco cuidado.

viernes 6 de febrero de 2009

Perdiguero, nieve papa y bajada en helicóptero ...



Buenos y malos recuerdos de este Perdiguero, lo hicimos con el grupo de Haciendo Camino como preparación para ascender el Mont Blanc, en esa primavera tan peligrosa y sorprendente en Pirineos, sorprendente hasta el extremo de que cuando subíamos nos encontramos con dos que bajaban haciendo esquí de travesía, nos gritan ¡¡¡Donde vais !!!, ¡¡¡ al Perdiguero !!!, ¡¡¡ Cuidado con al nieve que esta muy blanduzca !!!, ¡¡¡ Si y vosotros también con los esquís!!!, ¡¡¡ No os preocupéis, bajamos por Remuñé !!! Y, de repente, me digo, esa voz la conozco, ¡¡¡ Oye, tú no serás Jonás!!!!, ¡¡¡ si, anda y tú eres Angel !!!, ¡¡¡ Si!!!, ¡¡¡ Que sorpresa, tened cuidado que la nieve está muy blanda !!! ...

Y dicho y hecho, hacemos cumbre y al bajar, metí la pierna entre dos piedras cubiertas por la nieve y averia, mis gritos se oian hasta en el ....., rápidamente Santi baja y me mira la pierna, me pone una rodillera, Periko se preocupa, intento bajar pero no puedo, cada paso es un grito, Periko saca su manta térmica y llama al 112 pidiendo un helicóptero, se quedan conmigo, no hay forma de que baje ninguno de los dos, que buenísimos compañeros, yo no soy capaz de seguir, hay otro accidente con un posible fallecido y nos dicen que tardaran, da igual, no puedo hacer nada, Periko y Santi conmigo, ya estamos nerviosos, al final vemos al helicóptero, pero ellos a nosotros no, vuelta a llamarles, están son nuestras coordenadas, ellos dicen dejaros de coordenadas, ¿donde estáis?, otra vez se lo decimos, enseguida vuelven, esta vez si nos ven, increíbles los chicos de la Guardia Civil, casi se tiran desde el helicóptero para ayudar, me toman en volandas, no,. tus compañeros no caben en el helicóptero, pues entonces no, yo no bajo, sin ellos no bajo, se está haciendo de noche, y ellos enseguida, no te preocupes, volvemos a por ellos, si, si en algún momento me he quejado por alguna multa en carretera, estos son diferentes, que gente mas encantadora, increíbles, me llevan a Benasque y si, claro que si, suben de inmediato a por mis compañeros y los bajan, enseguida están conmigo, bueno, una fisura en la cabeza del peroné un esguince de ligamentos y un desplazamiento del menisco, poco precio para la satisfacción de esa belleza de Pirineos y el conocer a gente tan encantadora como estos guardias civiles, mis felicitaciones, sois fantásticos.
Pero bueno, el relato, Periko, Santi, Albert, Kankis y yo partimos el día anterior hacia Pirineos, ya todo empezó de manera sorprendente el día anterior cuando practicando algo de rappel con Albert y Kankis nos dejamos el teléfono conectado y asustamos a Cristina con nuestras conversaciones, que si te dejas la cuerda atrás, que si te caes, etc..., simples conversaciones de prácticas pero que asustaron a la pobre Cristina al no saberlo.
Y al día siguiente, a las cinco de la mañana, arriba y hacia la cumbre.
El pico Perdiguero es una cumbre de los Pirineos, situada entre Aragón y el Alto Garona, como frontera divisoria entre España y Francia. Su cumbre fue alcanzada por primera vez en 1817 por Friedrich Parrot. Tiene una altitud de 3.221 metros sobre el nivel del mar y su situación debe indicarse desde Benasque con un desnivel de recorrido de 1640 metros.
Ubicamos el punto de partida desde el puente de Literola (1580 m) pasado el cruce hacia los baños de Benasque, esta excursión se realiza por un valle abierto y por senderos que nos llevan hasta collados superiores. En verano se encuentran pastores con grandes rebaños de ovejas.
Para llegar allí, desde Benasque tomamos la carretera en dirección norte, hacia los Llanos del Hospital, pero unos pocos kilómetros antes de llegar, encontramos la típica placa junto a la carretera que nos indica el puente de Literola. Es desde este punto desde donde comenzamos la ascensión con los crampones, desde las cinco de la mañana, después de pasar la noche en Benasque.
Cruzamos la carretera y tomamos el sendero que asciende muy rápidamente entre bosques de avellanos y abetos por la margen derecha del río, eso sí, con la oscuridad nos perdemos un par de veces pero, enseguida recuperamos el sendero.. En poco mas de treinta minutos salimos del bosque, donde encontramos un sesteadero de ganado hecho a piedra. Una vez bordeada por la derecha, la cuesta se nos va moderando y siempre por la misma margen alcanzamos un pequeño collado, a unos dos mil metros de altitud, son las ocho y media de la mañana y la nieve ya esta sopa. Ahora, el camino llanea sin ganar altura hasta un cruce de barrancos donde se asienta una pequeña cabaña y refugio llamada cabaña del Forcallo.
Después de observarla un rato giramos a la derecha (Norte) y ayudándonos de una serie de zig-zags entramos en el barranco de Literola, que hace como una especie de S, entonces paso junto al pico Perdigueret y rápidamente ganamos altura, hay que tirar de piolet en algunas palas.
Desde este punto empezamos a ver el pico Perdiguero, el objetivo de hoy, estaremos cerca de hacer la mitad del recorrido.
Un poco mas tarde el barranco se estrecha, donde muy pronto alcanzamos el ibonet de Literola a unos dos mil quinientos metros de altura aproximadamente, una pequeña llanura, especie de circo que atravesamos hasta el fondo, donde nos encontramos con Jonás y un acompañante que bajan haciendo esquí de fondo.. A partir de aquí el camino se vuelve a empinar bruscamente, por lo que tendremos que ascender por la derecha por las piedras, subiendo por una canal muy empinada hasta alcanzar el contrafuerte ya con crampones a pesar de que la nieve esta muy blanda, aquí Kanquis nos abandona, os espero abajo, bueno pues bien, la bajada es fácil así que no tenemos inconveniente en dejarle solo.
Una vez pasado este tramo, tomamos dirección hacia el collado Ubago, donde seguimos andando y llegamos al comienzo de una pedrera monstruosa cubierta de nieve , pero solo a medias. Esta parte final de la subida se nos hace un poco desesperante pues hemos de atravesarla por hasta dos falsas cumbres, además, de repente, como una exhalación nos pasa un, se vé que muy experto conocedor de la cima, que nos deja la moral un poco por los suelos.
Después de un rato llegamos a la parte final donde tenemos mucho cuidado, hay una delicada arista que atravesar y por ultimo, una última cuestecilla que nos llevará a la cumbre del Perdiguero. En la cima, abrazos y felicitaciones entre el grupo, además de conseguir llegar a la cumbre, hace un día estupendo para saborear de las vistas: Bardamina, Posstes, Bachimala, Perdido y su glaciar, Aneto, Madaleta, en fin, Pirineos aquí y allá.
Fotos, descanso, Albert que baja como una moto, detrás bajo yo, un poco mas atrás Santi y Periko, hacia abajo y cuando llevamos unos doscientos metros de bajada, ale, el accidente descrito y, después del rescate del helicóptero, desde aquí mi mas cordial felicitación y abrazo a la Guardia Civil de montaña, ojalá que podamos seguir contando con ellos muchos, muchos años.

martes 3 de febrero de 2009

ISLAND PEAK (ImjaTsé)




Pues como todo el mundo indica en sus reportajes y, por tanto yo también en el mio, en el año 1952, fue Eric Shipton quien, preparándose para intentar la ascensión al Everest, bautizó a esta montaña con el nombre de Island Peak, dicho e indicado, y es que, ciertamente, vista desde los alrededores de Dingboche parece realmente una isla entre un mar de hielos, pero además, cuando llegas a la cumbre, después de un gran esfuerzo te encuentras dentro de una isla en medio de los grandes colosos del Himalaya, Everest, Lhotse, Nuptse, Ama Dablan, etc...

Hicimos la aproximación, durante 12 días, desde Lukla a través del Valle del Khumbu y aclimatamos en el camino y con la bonita ascensión al KalaPatthar (5545 metros).

Llegamos al campo base de "nuestra objetivo", situada en la cara sur del Lhotse, una noche de pernocta al llegar, un día de descanso, aunque lo aprovechamos para hacer unas pequeñas subidas para mantener el tono muscular y mejorar la aclimatación.

La siguiente noche nos acostamos prontito en las tiendas, con un frío bastante especial.

A las dos de la mañana, Pasang, nuestro guía nepalí (cuatro cumbres en el Everest) nos despierta junto con nuestros queridos sherpas con un buen desayuno y nos toca salir del saco para ir hacia la cumbre.

Por delante nos queda una dura jornada con mas de 1000 metros de desnivel, 700 metros de pedrera de una morrena glaciar y otros algo mas de 300 metros de glaciar con una afilada arista al final.

Debido a la altura y al esfuerzo de los días anteriores, algunos del grupo deciden no intentarlo, además de nuestro amigo Oscar que ya se tuvo que dar la vuelta en Chukhung bajando hasta Namche Bazaar por el maldito mal de altura Algún otro no se encuentran con fuerza para levantarse y el mañico Paco decide a los pocos metros que se da la vuelta.

Los demás arrancamos, y antes de amanecer, algún otro se da la vuelta vencido por el frío. Cuando al primer paso de nieve dura, casi hielo, nos ponemos los crampones, cualquier esfuerzo, hasta el cramponarse es duro, la altura se deja notar y tenemos que parar constantemente para tomar aire.

Nos encordamos y llegamos hasta la tremenda y empinada, casi vertical, rampa lateral, nos preparamos para engancharnos con el puño jumar a la cuerda fija, pero cuando la veo me asusto, por Dios, si alguno se cae ¿aguantará esto?. Da igual, hay que seguir, para ello en la pared preparo los dos piolets y dejo el jumar sólo como un seguro más que voy arrastrando. La pared se hace interminable, me creo que nunca llegaré a la arista final, pero poco a poco, cada vez mas poco a poco, voy trepando, del grupo sólo quedamos tres, los últimos metros se me hacen eternos, pero al final llego a la arista, me aseguro y me tumbo en la nieve dura a descansar unos segundos y recuperar el resuello.


Miro desde la arista hacia abajo y veo las huellas de los aludes que se han producido anteriormente y, hacia arriba, la cumbre, allá, al final, casi otros ciento cincuenta metros de desnivel, pero al menos por la arista se va en pie, de los tramos de cuerda fija sigo sin fiarme un pelo de ella, aún así uso el jumar enganchado a través de la daisy a mi arnés.

Ultimo esfuerzo y, por fin en la cumbre, he llegado, 6189 metros de altura en el Himalaya y, de repente te das cuenta de lo que tienes a tu alrededor, colosos y mas colosos de mas de 8000 metros, da igual, hay que disfrutar del momento, las fotos de rigor y hacia abajo.

El tiempo se empieza a complicar y ahora nos toca concentrarnos para bajar con cuidado, despacio pero sin perder tiempo, como se dice siempre en la cumbre, las celebraciones abajo y el éxito es cuando levantas la cerveza de celebración.


Bajamos toda la zona de hielo. nieve y grietas, haciendo foto tras foto de unos paisajes brutalmente maravillosos hasta que llegamos a la zona de pedrera. Bajando la misma, casi al final nos encontramos con Paco el mañico que ha subido unos metros para recibirnos y felicitarnos.



Paco el Cho Oyu nos espera, tenemos que prepararnos bien.

Mi idea era intentar bajar a Chukhung, imposible estoy cansadísimo, llego al campamento, comida caliente y, al poco tiempo sorprendente y fenomenalmente recuperado, es increíble el cansancio que te provoca la altura, pero bueno dormimos en la tienda de campaña y al día siguiente directo hasta Namche parando en Tengboche a disfrutar una vez mas del Monasterio, unas horas más y a por la reparadora ducha en el Yeti hotel de Namche Bazaar.

lunes 2 de febrero de 2009

Un recorrido por el valle del Khumbu en Nepal

Este magnífico trekking lo realizamos para poder ascender al Island Peak (Imja Tsé) de 6189 metros en Nepal, en otro apartado detallaré la ascensión en sí, ya que por su belleza y espectacularidad merece un relato por sí mismo.

Ruta que coincide en parte de su recorrido con el trekking del Everest, ver el croquis

Pero el viaje comenzó en ruta hacia Katmandú. El vuelo se hace pesado, con escala en Doha, menos mal que la Qatar nos dio un magnífico servicio durante todo el viaje.

Ya, al aterrizar en la capital de Nepal es increíble: parece que retrocedes cien años. Katmandú es una ciudad que enamora, tanto por sus gentes como por los contrastes culturales que se ven. Es llegar al magnífico hotel Yak&Yeti donde nos dan un maravilloso recibimiento, ocupar sus inmejorables habitaciones y, al salir a dar un paseo encontrarte con las enormes diferencias tanto de limpieza, como culturales, como de nivel de vida, pero es lo que es , en las calles, continuamente es como si te sintieras observado por los ojos de Buda que están por todas partes.

Y después de unos días conociendo la ciudad, sus barrios comerciales como el de Thamel y sus alrededores, la plaza Darbar, los templos como los de Swayanbhunath, Pashupatinath, la Stupa de Bodhnath, etc. tomamos una avioneta que nos llevó a Lukla a 2866 metros, con su " gran aeropuerto": una pista de aterrizaje en subida, y de despegue hacia abajo, que acaba en una pared vertical, ciudad donde se contratan guías, porteadores, yaks, etc., allí nuestro guía, el buen amigo Pasang (4 coronaciones del Everest) se encargó de preparar toda la logística de la ascensión manejándose como pez en el agua en ese caos que se forma todas las mañanas.

Y aquí comenzamos el trekking que, en una primera etapa nos llevará, por un verde camino (pasando por debajo del primer templo de oración que nos encontramos, después nos encontraríamos uno a la salida de cada pueblecito o bien las típicas ruedas de oración que hay que pasar siempre dejándolas a tu derecha) hasta Phakding 2652 metros donde pasamos nuestra primera noche en un fantástico lodge de la misma cadena Yeti para, al día siguiente partir ya hacia Namche Bazaar a 3440 metros, la ciudad mas importante del valle del Khumbu, donde pasamos un día más visitando Thame, Namche con sus mercados, con sus tiendas de material de montaña, baratas pero no muy fiables en cuanto a la calidad final de los artículos que allí puedas adquirir y con su gran cantidad de montañeros, unos hacia el Gokyo otros hacia el Everest, otros hacia el Island Peak, otros de trekking, otros ....

En la siguiente etapa partimos hacia Khumjung desviándonos a conocer el monasterio de Khunde y algo mas allá tenemos nuestra primera vista del Everest y el Lhotse pero, sin embargo y a pesar de su altura y su fama me quedo, sin duda, con la que para mí es la montaña mas bonita y espectacular que he visto, el Ama Dablan, montaña que, en todo el viaje pude contemplar desde todos los ángulos y la viese desde donde la viese siempre me ha fascinado. Que belleza de montaña.

Nuestra etapa siguiente, corta, nos lleva hasta Tengboche 3800 metros, atravesando varias veces el río por puentes colgantes a cual mas espectacular y móvil, el lodge donde nos hospedamos es el peor de todo el trekking pero a cambio, que maravilla, el monasterio de Tengboche se nos ofrece espectacular, podemos entrar a visitarlo y coincidimos con los rezos de los monjes, las vistas desde Tengboche en cualquier dirección, a cualquier hora, amanecer el día, al anochecer, en la penumbra, en fin, en cualquier momento son espectaculares. No paro de hacer fotografías, voy a quemar la cámara.

De Tengboche a Pangboche nos ofrece las mismas sensaciones, además de empezar a ver las obras de Hillary en forma de colegios, hospitales, etc...

Continuamos hasta Pheriche siempre con la presencia majestuosa del Ama Dablan y sus glaciares desde todas sus vertientes, en Pheriche al tener un día de descanso aprovechamos para hacer la colada en sus ríos antes de tomar camino hacia Lobuche que, con sus 4930 metros de altura nos ofrece una maravillosa aclimatación.

Al día siguiente subida al KalaPatthar con sus 5545 metros pasando por los campamentos de Gorak Shep y desde cuya cumbre se tienen las mejores vistas del Everest, del Lhotse, del Nuptse, del Pumori, del glaciar del Khumbu y, abajo, junto a uno de los glaciares del Everest, su campamento base, día, por desgracia, de un tremendo ajetreo, la noche anterior un alud en altura acabó con tres alpinistas italianos y tres sherpas. Y además mi amigo Oscar sufre su primer ataque del mal de altura, bajamos rápido y se le pasa pero le ha dado bastante fuerte, se le veía muy mala cara.

Después de hacer cumbre y pasar una noche mas en Lobuche, en realidad una especie de locura de montañeros subiendo y bajando hacia el Everest, bajamos hacia Dingboche, abandonando durante unos días el valle del Khumbu para acercarnos al Island Peak, Dingboche con buenos lodges, los típicos tenderetes de conexión vía satélite con internet y hasta sus pequeños garitos con mesas de billar.

Arrancamos hacia el campo base del Island Peak, pasamos por Chukhung, donde simplemente nos detenemos a comer algo, pero, otra vez a Oscar le ataca el mal de altura y se baja hasta Dingboche a recuperarse y después se irá hasta Namche Bazaar. El resto, al llegar al campo base a 5180 metros establecemos las tiendas de campaña, para pasar las siguientes noches, los dos días siguientes en el campo base nos sirven el primero para descansar y el siguiente para hacer cumbre, fantástica cumbre, preciosa, la tercera noche nos sirve de descanso y, al día siguiente retorno en largas etapas, la primera hasta Dingboche, la segunda a Namche Bazaar y en la tercera hasta Lukla donde tomamos el avión hacia Kathmandu, donde nos esperaba lo mas deseado después de un trekking, una larga, relajante y maravillosa ducha.

Dedicamos los pocos siguientes días a conocer las maravillosas ciudades de los alrededores como Patán, Bhaktapur, etc...

sábado 31 de enero de 2009

La Mesa de los Tres Reyes


Dos veces lo intenté y a la segunda, con mi amigo Alfonso lo conseguimos, no es una subida de alta dificultad pero, la primera vez no lo culminamos y la segunda, para bajar tuvimos serias dificultades ya que nevó en días anteriores y después, el fuerte viento, dejo capas de hielo que nos obligaron a tirar de cordinos en mas de una ocasión en los aledaños de la cumbre.

La primera vez subí con mis amigos del grupo de Haciendo Camino y, cerca de la cumbre tuvimos un pequeño percance, Angel el navarrico se clavó la pala del piolet en el antebrazo haciéndose una herida espectacular y le llevamos a la clínica en Navarra, ya después y al ver que no representaba mas problema nos fuimos a esquiar a Candanchú, la segunda vez hicimos cumbre sin mayor problema.

La mesa de los Tres Reyes (2450 metros) es el techo de Navarra y el mas alto pico desde el Cantábrico, su dificultad puede definirse como media y, con niebla es muy difícil orientarse en medio de las grandes planicies que hay pasado el collado de Linza (donde se puede tomar la subida hacia otra montaña espectacular el Petrechema) y, en la pirámide cimera hay que tener cuidado con las placas de hielo que se quedan si después de una nevada sopla el habitual fuerte viento de lo zona, por lo demás presenta una pequeña trepada que no reviste una gran dificultad, el desnivel que se vence desde el refugio de Linza es de aproximadamente 11110 metros y la duración media total se aproxima a las seis horas.

La mejor época para hacer esta subida está entre junio y octubre

Para acceder a este itinerario demos tomar el desvío que, desde Jaca, sube hacia el Roncal e Isaba, llegaremos hasta el camping de Zurita, desde donde, siguiendo la pista, sin nieve puede irse perfectamente con cualquier vehículo, llegaremos hasta el refugio de Linza (19 kilómetros desde Isaba), con un perfecto aparcamiento y atendido perfectamente por unos amabilísimos refugieros.

Por la mañana temprano saldremos desde el refugio, por un camino perfectamente definido a su derecha que va cogiendo altura por la denomina loma del Sobrante hasta llegar al collado de Linza, a 1900 metros de altura, en más o menos una hora quince minutos, aquí el camino se bifurca con dos opciones, hacia nuestra derecha el Petrechema y, hacia la izquierda nuestro camino que nos llevará hasta la hoya de la Solana, bien señalizado, pero que enseguida nos llevará a unos contrafuertes rocosos hacia el nuevo collado en el que hay que prestar mucha atención a los hitos. Pasaremos sin problemas un caótico lapiaz y, enseguida nos aparecerá un pequeño valle que nos acerca a un collado (2300 metros) entre el Mouscaté 2230 metros) y el Budoguía (2367 metros), desde donde ya veremos la pirámide final de la Mesa de los Tres Reyes a la que subiremos, primero en diagonal hacia la izquierda (camino perfectamente señalizado) y donde veremos enseguida el corredor que desemboca en la cima.

En la cumbre dos sorpresas, un castillo en miniatura y una imagen (muchas veces caída por el viento) de San Francisco Javier y, desde la cumbre, el circo de Lescún, Larra, etc...

La subida puede haberse hecho en unas tres horas y media y, en la bajada, al final, si el suelo está húmedo atención con el desagradable barro que, en los tramos finales, se pega en las botas y que nos proporcionará mas de una culetada por los patinazos.

lunes 26 de enero de 2009

Lukla, aterriza como puedas, ¡o despega!

Lukla es la puerta de acceso a la gran montaña nepalí, allí, en un frenético trasiego de personas, mochilas y todo tipo de petates llegan todas las mañanas unas decenas de avionetas de las que se baja una docena de pasajeros y a las que antes de terminar se suben otros tantos, mezclándose las pertenencias de los que llegan con las de los que vuelven y sin que casi existan errores ¿milagroso?. Las pequeñas salas del aeropuerto sirven para contactar con guías, porteadores, etc...

La pista está inclinada desde la montaña hacia el barranco, para así facilitar el aterrizaje y el despegue, genial ...

Ver fotos

Desde el interior del ¿avión?, aterrizando ...

video

miércoles 7 de enero de 2009

Aconcagua: frío, viento, el desierto en la altura


Medio primero y segundo día, 24 horas de viaje, justas, desde mi casa en Pozuelo hasta el hotel en Mendoza. Qué cansancio. Pero bueno, es lo esperado.

He hecho los dos vuelos con Aerolíneas Argentinas. El vuelo desde Madrid a Buenos Aires, puntual, más los veinte minutos de rodadura por las pistas de Barajas, maldurmiendo en turista, qué mala cena y qué peor desayuno. Llegada a Buenos Aires en doce horas y media, media hora de espera a la bolsa y viaje a Aeroparque, el otro aeropuerto. Increíble: TRECE DÓLARES UN COLECTIVO; hace un año, el mismo TRES DOLARES Y PICO. Estos argentinos cuando se lanzan, se lanzan. Eso sí, me he parado en el centro de Buenos Aires a tomar un capuchino, es una ciudad única, maravillosa, cada día me gusta más, tiene una vida especial. Hora y media de vuelo a Mendoza con cuarenta minutos de retraso. Mendoza, espectacular, una ciudad tranquila, perfectamente habitable (1.500.000 de habitantes), con una particularidad: la increíble canalización de aguas por acequias en todas las calles, creadas por sus fundadores los indios huarpe, lo que le da una frondosidad de arboles en todo momento. Es más, no se puede cortar ni un árbol, antes se cambia la ubicación de un posible edificio que talar un árbol. Unos parques preciosos, ni un solo atasco y, a 900 metros de altura, una temperatura en verano (ahora) de 28 grados e inviernos nada fríos.

Para más, coincido con la llegada del Dakar a esta misma ciudad. He visitado el parque cerrado y mañana no los veré salir ya que parten a las cuatro de la mañana y quiero dormir algo.

Nos hemos reunido con el guía para repasar el material y planear la ascensión y he cenado un asado de tira, qué maravilla. Bueno, me voy a dormir, que mañana tengo que ir a pagar los permisos de ascensión.

Tercer día dedicado en su mañana a las últimas compras y, sobre todo, a pasar los complicados trámites de los permisos de ascensión por el Aconcagua. Una vamos a decir no mala noticia: al llegar nos informamos de que cuatro andinistas italianos y su guía habían muerto en una grieta. Al final, después de 48 horas han rescatado a tres, dentro de lo malo... Mañana partimos a Penitentes, allí estaremos un día.

4º día: Previsto para llegar a la estación de esquí de Penitentes desde Mendoza, en un pequeño colectivo de montaña, viejo como él solo.

Después de 2 horas de viaje llegamos a Uspallata, un pueblo que estuvo destinado al tren con Chile y ahora se dedica a la gente que accede a los Andes. Al salir de este pueblo vemos el último árbol que nos encontraremos en el resto del viaje, compramos agua y llegamos a la estación de esquí de Penitentes, donde dejo una bolsa con las cosas que no usaré en la ascensión. Comemos y, para aclimatar, subo por las pistas de esquí (ahora sin nieve) hasta los 3200 metros, me quedo un rato arriba y bajo a dormir. Nos llegan las noticias de que ha muerto un inglés de un infarto cerca de la cumbre del Aconcagua.

5º día: Salimos de la estación de esquí de Penitentes a 2950 metros en 4x4 hacia el control de entrada a la zona del Aconcagua, pasamos por el Puente del Inca, otra estación de esquí que, al igual que en Penitentes parece esos típicos sitios de las películas americanas en las que en pleno desierto ves una larga carretera transitada por enormes camiones y donde hay una gasolinera, un motel y poco más, además del viento. Después de registrarnos en el control de los rangers de Horcones comenzamos a andar hacia el campamento de Confluencia a 3400 metros, donde pasaremos nuestra primera noche en tienda de campaña. El primer puente por el que pasamos sirvió para el rodaje de parte de la película <7>.

Los horcones, que dan nombre a esta zona, son unos pequeños pajarillos con el pecho amarillo o rojizo que inclusive se posan por tu mano para comer las miguillas que les des, simpatiquísimos.

En Confluencia, después de una corta caminata, comemos y colocamos las tiendas. Necesito andar algo más y me doy una caminata de unas dos horas con Jarno, un jovencísimo y fuerte compañero de viaje que pocos días después cumpliría sus 23 años. Después a estirar.

6º día: Dentro de la aclimatación a la altura y de los días que estaremos en el Campamento de Confluencia nos iremos por la ruta alternativa hasta Plaza de Francia (4050 metros de altura), desde donde hay unas excelentes vistas de la pared sur del Aconcagua. Es inigualable, desértico (es la montaña más desértica que he conocido), pero de una grandeza excepcional. Todo es grande, todo es inmenso y destaco la coloración: es como un arcoiris de piedras, verdes, ocres, marrones, blancas... Después el glaciar sur del Aconcagua y, como todo, inmenso. Volvemos a Confluencia, no hay cobertura, sólo las típicas conexiones con Internet vía satélite, desde donde te quieren dar el gran palo, me niego. ¿Para cuándo pondrán unas antenas de telefonía móvil que no cuestan tanto y quitan a estos especuladores?

7º día: Dejamos Confluencia y la simpatiquísima Verónica, una chica encantadora que nos ha preparado unas cenas y comidas buenísimas y nos vamos a Plaza de Mulas a 4350 metros. Más de 7 horas hacia arriba pasando por lo que llaman Playa Ancha, que no es más que un tremendo pedregal producido por las aguas del deshielo de los glaciares del Aconcagua y donde el sol aplana a cualquiera. Pero sin embargo, tiene un encanto especial con el enorme arcoiris de colores de las piedras.

Llegamos a Cuesta Brava. Son doscientos metros de desnivel antes de llegar a Plaza de Mulas, donde se han despeñado algunas mulas y donde algunos argentinos la denominan la cuesta de la madre que... Pero bueno, llegamos, comemos y a descansar.

8º día: Aclimatación en Plaza de Mulas (Campo Base) y descanso, al tiempo de pasar el pertinente control médico: todo NO bien, es decir, tensión 128-75, pulsaciones 66, oxigenación en altura 89%, pero una imponente bronquitis con placas en la garganta hacen que me den fortísimos antibióticos (me destrozan, me agotan). Para mantener subo los primeros 200 metros del acceso a campo 1 y me voy a un refugio cercano al campamento, donde en el comedor encuentro la banderita de HC que dejó José María. Al lado de Xouxou pongo mis iniciales y hago la foto de rigor.

Las noches se empiezan a hacer interminables dentro de la tienda de campaña. Se cena muy pronto, hacia las ocho, y se desayuna muy tarde, mas allá de las ocho y media. A eso sumemos los cinco litros de agua que hay que beber al día (potabilizada del río cercano) y nos dará la cantidad de veces que hay que salir de la tienda en las noches.

9º día: Para aclimatar subimos al cercano Cerro Bonete, 5004 metros, que es una pedrera en toda su longitud. Salimos del campo base hacia el refugio y hacia su derecha sale un empinadísimo camino, muy resbaladizo, atravesamos varias zonas de penitentes (esa forma tan peculiar de producirse el deshielo en la zona andina) alcanzamos su cumbre en 3 horas largas. Eso sí, según subimos cada vez vemos mejores y más impresionantes detalles de la cara oeste del Aconcagua.

La última parte de la ascensión es algo mas expuesta y hay que tirar un poco de manos, pero siempre dentro de unos niveles de facilidad. Al llegar a la cumbre, el Aconcagua a un lado, a otro el Catedral, el Dedos, el Tolosa, innumerables...

Nos dividimos en grupos y en el primero, divertidísimo, bajamos deslizándonos por las pedreras y corriendo, en 1 hora y 10 minutos. A lavar la ropa y a prepararnos para mañana.

10º día: Para preparar la subida final subimos hacia el campo 1, cargados con la primera parte del material a instalar. Me sigue doliendo la garganta, la mucosidad es constante, he vuelto a ir al médico del Campo Base que me dice siga con los antibióticos, me da por pensar que no me van a dejar subir, pero bueno.

Cargamos las mochilas hasta arriba y comenzamos a andar. Subida dura al principio y al final y algo más suave en el intermedio. Llegamos, comemos, montamos los materiales y tiendas que llevamos y alguno propone llegar hasta la cota de los 5000 antes de bajar. Dicho y hecho. Delante de nosotros suben 3 miembros del ejército a unos 100-150 metros. De repente un grito brutal y una persona, solitaria, que se cae: una gran piedra desprendida le alcanza en el pecho. Pela, nuestro guía nos pide permiso para ir a ayudarle, cómo no, por supuesto; eso sí, llevamos un médico en el grupo que en momento alguno se ha ofrecido a ayudar a nadie y que aquí tampoco lo hace. Le ayudan a respirar, un soldado saca una camilla plegable y deciden bajarle, el Pela baja ayudando, alguno toma la mochila del herido y la baja, nosotros nos bajamos por otro camino también de piedras. A unos 100 metros del campo base el herido fallece. El médico ¿dónde está? El Pela me abraza al ver que estoy a punto de saltar. Las dos caras de la humanidad.

11º día: Sin olvidar el anterior, descanso y aclimatación en el campo base. Preparamos las mochilas para mañana, separando lo que necesitamos en altura y lo que dejamos aquí. Vuelvo al médico por la tarde y me dice que aún no estoy bien curado, pero que, si quiero, puedo intentar subir, pero que recuerde la cantidad de fuerzas perdidas con la bronquitis.

A la tarde y, como todos los días en el campo base, nos cae una copiosa nevada que deja un precioso paisaje pero un frío increíble. Al dormir dejo el reloj fuera del saco para ver la temperatura y alcanzamos los 7 negativos dentro de la tienda.

12º día en que empezamos la ascensión, ya desde campo base hasta campo 1 (Canadá) a 4950 metros, es decir 600 metros de desnivel, llegamos, instalamos el resto del equipaje, yo llevo mi tienda ya que es individual, 5 kilos y medio más y aquí ya cambia mas aún la forma de estar, no desayunamos hasta las nueve y media que sale el sol y cenamos hacia las seis de la tarde, el resto en la tienda, por falta de cuidado he dejado la bolsita de pilas de repuesto, al dormir, fuera de mi saco y se han descargado, o sea que no puedo usar el frontal para leer algo y tengo que conservarlo como pueda, hasta el final, que largas se hacen las noches.

13º día: Frío, frío intenso por la noche, el guía nos dice que más de lo normal. Desayunamos y vamos hacia el campo 2 a 5425 metros (Nido de Cóndores), con 16.5 kilos en la espalda. Mucho viento en la subida y cada vez cuesta más cualquier esfuerzo. Los pasito a pasito que vamos dando son agotadores.

Por cierto, una más y van... ¿qué pasa este año? Sigue sin aparecer el andinista francés que está desaparecido desde hace unos días, es desmoralizante.

Lavar los cacharros de la comida con nieve, hervir nieve para tener agua, instalar las tiendas sobre nieve y por las mañanas quitar la que las ha cubierto, en fin tareas habituales.

Una chica americana, Catherine, que se baja ya, nos regala un pequeño ajedrez de bolsillo que lleva y al que le falta un alfil de las blancas ¡qué maravilla!, César (el peruano) y yo nos frotamos las manos: podemos jugar con algo.

14º día: Subimos a campo 3 (Cólera, 5950 metros, hay otro al lado que se llama Berlín). Por radio nos anuncian que el tiempo arriba no será excesivamente ventoso pero que las temperaturas estarán 20 grados negativos y que las ventanas de tiempo despejado no serán superiores a unas pocas horas. Instalamos el campo 3 y a dormir horas y horas.

15º día: No se puede subir a cumbre, todo el día en campo 3 Cólera. Sigue nevando, mañana veremos.

16º día: A las 4 de la mañana Ulises nos dice que por radio le han indicado que hay una ventana de buen tiempo para subir. Está todo nevado pero podremos intentarlo. Me levanto con las placas de la garganta sangrando. El médico, ¡ohhh!, me mira, tengo algunas décimas de fiebre, pero voy. Subo bien pero hay un momento ya, en los 6600 metros, en que la mente me abandona, no me da más fuerzas, y si la mente no te empuja, el cuerpo no hace nada y me decido a no seguir. No sé, han pasado tantas cosas que la ilusión de hacer cumbre me ha abandonado, me da igual hacerla que no. ¿Necesito el ego de decir que he hecho cumbre? Pues no lo sé, pero ahora mismo quiero bajar. Los poquísimos que quedan en la subida me dicen que siga, que estoy fuerte, que puedo hacerlo, pero es que NO QUIERO SEGUIIIIR...

Me bajo hasta campo 3 y, a pesar de que los quedaron en campo 3 me lo desaconsejan, digo que me voy, que me bajo, que tengo cuatro objetivos: una ducha de media hora, un bife de chorizo con una botella de malbec, una terraza tranquila y unas sabanas limpias con un buen colchón. Algunos se juntan a mí y con toda la carga de siempre, mis famosos 16,5 kilos, tiro hacia abajo, hacia el campo base. En la bajada me encuentro con Óscar el californiano-mejicano. Llegamos bajo una copiosa nevada y nos instalamos. Él tampoco hizo cumbre se tuvo que bajar seguido por unos italianos que ya no sabían ni dónde estaban y qué estaban pensando en hacer una gruta y quedarse a dormir.

17º día: Óscar y yo tiramos hacia la civilización, recogemos el resto de nuestras pertenencias, nos enteramos de que un rumano con el que coincidimos pierde los diez dedos de los pies, congelados, bajamos la cuesta Brava, llegamos al campamento de Confluencia con la mejor sonrisa de Verónica que nos prepara bebida y unos sandwiches. Seguimos andando hasta el control de los rangers, donde nos espera un 4x4 que nos lleva hasta Mendoza, y a cumplir mis cuatro sueños.

¿Por qué no hice cumbre? Podía, duro, sin duda, pero podía, pero ¿estaba disfrutando?...

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Jbel Toubkal, una pedrera en el Atlas



El Jbel Toubkal, con sus 4.167 metros, es la cima más alta de África del Norte. Creo que es la cumbre más espectacular de Marruecos.

He sentido una enorme satisfacción al pisar la cumbre más alta del Atlas, espero repetirla en invierno o en primavera con, no hay que olvidar que es algo más de cuatro mil metros y se notan tanto en el mal de altura en montaña, como en la fatiga, en que las rampas y pedreras son bastante fuertes, o en el intenso frío que se siente al hacer cumbre. El viaje comenzó en Marrakech, ciudad capaz de sorprender a cualquiera de muy grata manera a pesar del caos circulatorio y de la impresionante diferencia de clases que sufre. Vivir un día y una noche la vida de esa increíble plaza de Jaimar El Fana es una experiencia única. El ambiente nocturno, la música de los timbales y yembés rodeándote y la alegría que te envuelve hace de la noche en esta ciudad un lugar irrepetible. La misma sensación te invade al pasar una noche en el famoso Hotel Ali, donde se respira un ambiente mochilero único y donde si no tienes mucha idea de cómo organizarte una expedición por el Atlas o hacia el Toubkal, puedes tener seguro que encontrarás la ayuda necesaria. Allí contacté con el guía con el que subí al Toubkal, y puedo decir que por 140 € no se puede pedir más: taxi desde Marrakech a Imlil, ida y vuelta (70 kilómetros), guía durante dos días, una mula y un mulero (que para ellos es fundamental por todo lo que llevan), el pago del refugio y la comida, agua, cenas, desayunos y té de los dos días. ¡Ojo!, se ofenden si intentas llevar tú algo, ellos se encargan de todo, no te dejan ni que les ayudes; a veces piensas que más que un guía llevas un mayordomo.

Comenzamos la subida a las seis de la mañana en un taxi desde Marrakech a Imlil por la carretera de Tahanaoute con parada en los mercados de Asni para comprar la comida que el guía necesitaba y que, por supuesto ya estaban incluidas en lo ya pagado. Llegamos a Imlil, pueblo dedicado casi íntegramente al Atlas. Si lo deseas, en lugar de contactar con los guías en Marrakech puedes hacerlo desde aquí directamente e inclusive se pueden contratar por Internet. Más sorpresas en Imlil, aldea sin nada de nada: hay dos cibercafés y todos los guías tienen su propio correo electrónico
Si se hace el viaje en coche propio hay que tener en cuenta que en estas carreteras no suelen caber dos, por lo que ambos se salen un poco de la carretera. Al llegar a Imlil se puede dejar el coche en la plaza (lo llaman 'parking'), donde hay un guarda que duerme en su coche y que te cobra unos pocos dirhams al día por cuidártelo. Y comenzamos la aproximación al refugio Louis Neltner desde Imlil (1.740 mts). El sendero al principio es una polvorienta pista por la que sube algún automóvil hasta el pueblecito de Amroud, a unos mil novecientos metros de altitud. La vista hacia el sur es magnífica, distinguiéndose las numerosas aldeas que se alzan en las cercanías de Imlil; al fondo, las montañas donde están las pistas de esquí de Oukaimeden. Fue en Amroud donde el guía me dio la primera sorpresa: me invitó a pasar a su casa donde me prepararon un té a la menta magnífico y una ración de farina, una mezcla de higos y todo tipo de dátiles en polvo. Fantástico, como admirable es la maravillosa cultura familiar que tienen, se entiende que asuman la falta de medios económicos que, desde luego, no echan en falta por la increíble unión familiar de todos ellos.

A partir de Amroud el camino desciende un poco hasta un muy amplio cauce de piedras de un río por el que baja un hilillo de agua en verano pero que debe ser impresionante en época de lluvias fuertes. Al pasar las últimas casas de Amroud comienza la subida a la izquierda por un camino muy bien marcado; no tiene pérdida porque a cien metros (lineales, no de altura) veremos un gran pozo de agua y sus canalizaciones. Ascenderemos progresivamente hasta llegar a una aldea bereber llamada Sidi Chamarouch (a unos 2.300 mts de altura) y que se distingue por tener en el centro una enorme piedra pintada de blanco. Históricamente es un lugar de peregrinación, aunque hoy en día es un pequeño mercadillo de recuerdos (alfombras y otros objetos artesanales) que pueden salirte, si no tienes mucho cuidado, más caros que en el propio mercadillo de Marrakech. Hay algo sorprendente: ellos no tienen acceso a poder comprar equipo de montaña, guantes, cortavientos, crampones, etcétera, por lo que te piden el trueque al cambio; hay gente que se paga todos los recuerdos con prendas usadas que desea tirar y que al descenso lo cambia una vez pactado en el ascenso consiguiendo así aminorar el peso de la vuelta.

Aquí tuve mi segunda sorpresa con el guía: mientras que miraba las tiendecitas me preparó un suculento cuscús y allí mismo comí fenomenalmente, en mesa y caliente. Saliendo de Sidi Chamarouch comienza una fuerte subida en zigzag aproximadamente a la mitad del trayecto. A partir de aquí el camino va ganando altura siguiendo unas veces más cerca y otras más separado el riachuelo que dejamos en Sidi Chamarouch y que nace en una pequeña cascada pasando cien metros del refugio Neltner del Toubkal (3.207 mts), al que se llega sin pérdida por el camino, que está muy marcado. Lo primero que sorprende del refugio es la cantidad de tiendas de campaña que hay a su alrededor, y que siempre te encuentres con las típicas jaimas magrebíes de las excursiones de treking alrededor del Atlas y, además, puedes llevarte la sorpresa de encontrar un grupo de malagueñas haciendo dicho treking que, desde luego, pusieron la nota de alegría en la noche del refugio.

El refugio me llamó la atención por su gran limpieza, en las habitaciones, en los baños, en las duchas... Está perfectamente equipado aunque sorprende que no tiene cobertores en las camas, por lo que es obligado llevar saco. En mi caso no lo llevaba, pero, ¡oh sorpresa!, el guía también había pensado en eso y en la mula llevaba uno adicional para mí. A las 4:30 de la mañana me dijo el guía que tendríamos que salir. La verdad es que me pareció muy pronto y cuando me levanté vi que el resto de los guías ya estaban haciendo los desayunos a los expedicionarios y entonces me di cuenta del porqué de la hora, ¡estamos en Ramadán! y ellos no pueden comer ni beber a partir que despunta el alba.Desayunamos y arrancamos con los frontales encendidos, por detrás del refugio donde encontramos la pequeña cascada donde nace el río que baja hasta Sidi Chamarouch y donde empieza una subida muy empinada y que, al tiempo, es una gran canchal, pero la verdad es que la subida hasta el pico no representa ninguna dificultad técnica, simplemente pedreras de todos los tipos y tamaños, muy resbaladizas y muy empinadas.Lo que más sorprende son los enormes hitos que marcan el sendero y que en unos casos están muy juntos y en otros no los ves desde uno al siguiente, pero el camino está muy bien pateado y en verano se ve sin problemas. Enseguida vemos el collado Tizi n'Toubkal, de 3.971 metros. Y a la derecha vemos al Toubkal Oeste, de 4.030 metros, también llamado el Toubkal pequeño, una cima en la que, vista desde el Toubkal, se distinguen tres senderos de gente que ha hecho su muy fácil subida y que, desde luego, no merece la pena, ya que lo que se ve desde allí ya lo ves desde el Toubkal grande.

Siguiendo el camino a la izquierda vemos la impresionante imagen del Jbel Toubkal desde la cara norte, muy aérea. Seguimos el camino ya con un fortísimo viento y sólo con esa dificultad, (además de la que representa en sí la altura, que se nota de verdad y tienes que ir parándote de vez en cuando y desde luego andando más despacio de lo normal), cumbreamos el Jbel Toubkal, de 4.167 metros. Desde el refugio hemos tardado tres horas y media. Arriba es increíble, un artefacto horrible en forma de cono metálico con los nombres de algunos de los que han subido no consigue desmerecer la impresionante vista del Atlas a todos los lados. Tuve un fantástico día de sol y mirases hacia donde mirases te quedabas impresionado de la magnitud que en cada montaña te encuentras. Sólo el terrible viento helado te hacía pensar en comenzar la bajada. Por hacernos una idea, Imlil está a 1.740 metros de altura y se distinguía desde la cumbre, increíble.

La bajado, por supuesto, por el mismo sitio, ya que el guía me indicó que podíamos bajar por una cresta más difícil pero muy bonita, que al final terminaba en el mismo camino pero que no lo aconsejaba en un día con tanto viento. Así que ¡hala! pedreras resbaladizas para abajo para en la misma jornada descender 2.500 metros, desde la cumbre hasta Imlil. Casi ocho horas de descenso y sufrimiento de los cuádriceps.

martes 6 de enero de 2009

El Aneto, un clásico


Tiempo total estimado: Unas once horas.
Material: siempre de alta montaña.
Dificultad: alta.

El Aneto con sus 3.404 metros es, por su historia y por su aplomo, el rey indiscutible del Pirineo. Se trata de una ascensión de dificultad media pero sobre todo muy dura.

Para ascender al pico más alto de los Pirineos hay que estar en buena forma, no es ningún paseo.

El horario es muy relativo y todo depende de los descansos que nos tomemos. Nosotros tardamos mas en bajar que en subir. El desnivel es alto, 1.500 metros desde el coche y la distancia de más de seis kilómetros, dos de ellos por el glaciar del Aneto.

Hay que salir temprano; las seis no es mala hora. Tengamos en cuenta que entre subir y bajar, esperar en el paso de Mahoma, y el tiempo que nos tomemos en la cumbre serán de entre diez y doce horas y, además tengamos en cuenta que por las tardes en esta zona es frecuente la típica tormenta veraniega.

El glaciar del Aneto no tiene una excesiva inclinación y en verano las grietas están al descubierto, pero no deja de ser un glaciar.

Por último comentamos que el paso de Mahoma no es nada del otro mundo, técnicamente fácil, pero peligroso. Son uno 30 ó 40 metros más o menos horizontales pero angostos y formados por bloques con buenos agarres, pero muy peligrosos, un mal paso nos puede llevar a los abismos que hay a ambos lados. Es muy aconsejable el asegurarse con una cuerda y seguros intermedios.

Partiendo del aparcamiento, seguiremos la bien marcada senda hacia el refugio de la Renclusa con marcas verdes que indica el camino al Forau de Aiguallut y, al día siguiente, inicio desde el refugio a 2.140 metros, a una hora del aparcamiento de Plan de La Besurta con unos 250 metros de desnivel. En unas dos horas desde el refugio al collado de los Portillones. No pasaremos por el collado del Portillón Inferior, más evidente, sino que seguimos ascendiendo hacia el sur y, en unas dos horas y media llegaremos a la estrecha y panorámica brecha del Portillón Superior a unos 2.980 metros y, desde aquí ya divisamos el Aneto y su glaciar, al que nos dirigimos hacia el sudoeste en una media hora mas, es decir en unas tres horas estamos inmersos en el glaciar del Aneto, pongámonos los crampones y nos iniciamos por la amplia depresión del Collado Maldito y del Medio. ¡Ojo con las grietas, muy peligrosas, que a veces ni se ven!.
El glaciar da paso a la roca y a una pequeña antecima en la que en una hora mas, cuatro horas estamos ya en el collado de Coronas. a 3.170 metros de altitud donde tenemos, por fin, el famoso paso de Mahoma.

El panorama en la cumbre es increíble. Un mar de montañas. Al Norte Salvaguarda, Pico de la Mina; NorOeste: Perdiguero, Maupas; Este: Diente del Alba, Maladeta; Oeste: Posset; OesteNorOeste: Vignemale; Este: Besiberris, Montardo; Sur: Ballivierna; SurSurOeste: Turbón; SurOeste: Cotiella. En suma infinito.

Descenderemos por el mismo itinerario. Llegamos al refugio de la Renclusa y bajada hasta el aparcamiento para tomar los coches o el autobús en época estival.

lunes 5 de enero de 2009

El Balaitous por la Brecha Latour, qué preciosidad de ascensión

Está situado junto al Valle de Tena en España y cerca del Val d´Azun en Francia

Se accede desde la población de Sallent de Gállego, pudiendo llegar en coche hasta el embalse de la Sarra, esta carretera se toma desde la misma entrada a Sallent de Gállego a su izquierda, a unos diez minutos encontraremos la cabecera del embalse donde puede dejarse el coche o bien seguir hasta un merendero unos minutos más adelante donde hay un mejor aparcamiento.

El Balaitous es un macizo granítico de los Pirineos, situado entre España y Francia, marca el comienzo desde el Oeste de los Altos Pirineos. El Balaitous con sus 3.144 metros de altura es el primer pico de los Pirineos que sobrepasa los 3.000 metros desde la costa atlántica.

Su nombre procede de las palabras francesas "bat" (valle) y "laytouse" (leche). Otra denominación es la de Mamure, que se ha traducido en abundante cartografía española como Pico de los Moros, nombre que no cuenta con tradición.

El primer día subimos desde La Sarra (1.400 mts) al Refugio de Respomuso (2.150 mts) con una distancia aproximada de 7,5 Kms

El segundo día subimos desde el refugio de Respomuso (2.150 mts) por el barranco de Aguas Limpias hasta la Brecha Latour y coronamos el Balaitous (3.144 mts) con una distancia total de unos 3 Kms, bajamos al refugio de Respomuso (2.150 mts) y después al aparcamiento de la Sarra (1.400 mts).

Por lo que en total hicimos en los dos días una distancia aproximada de 21 Kms con un desnivel igual en subida y bajada de unos 1750 metros.

La dificultad técnica podría describirse como media con algunas trepadas de hasta grado III.

Hay que usar crampones y piolet en los tramos de nieve y en la ascensión por la brecha Latour cuerda, arnés, los típicos mosquetones y, para bajar, un reverso o similar como descendedor, las reuniones están equipadas, en la ascensión hay unas pequeñas zonas de clavijas y para descender hay que montar cinco rápeles.

Bueno pues nos juntamos Félix, Ricardo y yo y decidimos la subida, pensando en hacer el primer día La Gran Facha y al siguiente (domingo) el Balaitous, basándonos en que según las previsiones meteorológicas, el sábado llovería y el domingo aclararía y, para ello salimos desde Madrid el viernes, llegamos a comer en Sallent de Gállego y partimos después hasta la zona de La Sarra, allí preparamos las mochilas y bien cargaditos comenzamos la subida hasta el Respomuso, el recorrido es increíble, precioso, a veces pensábamos que estabamos en el típico bosque de cuentos de gnomos, mucha agua, en algunos puntos las cascadas, de mas de 100 metros de altura, te salpican y en invierno es algo peligroso si se carga de nieve, en la zona del paso del Onso.

En el camino dejamos dos desvíos, ambos a nuestra izquierda, el primero lleva al Pico Arriel de 2.825 metros y el siguiente nos presenta otra alternativa de subida al Balaitous que es por la Gran Diagonal a través de los lagos de Arriel, esta vía es mas asequible a la cumbre.

Más o menos en un par de horas llegamos a la cabecera del embalse de Respomuso desde donde se divisa el refugio, es un circo increíble a uno y otro lado, a nuestra derecha el Circo de Piedrafita, al fondo, entre otros, el Gran Facha, a la izquierda La Frondella.

Y ya en el refugio, la cena, la litera, un trato estupendo, refugio limpio y moderno, da gusto.

Al día siguiente cuando me levanto, a las seis de la mañana , una hora antes de la que habíamos pensado, veo las estrellas y el cielo totalmente despejado e inmediatamente cambio de opinión, ¡¡Félix, Ricardo, arriba, nos vamos ahora al Balaitous y mañana al Gran Facha!! y así lo hacemos, desayuno, preparación del material y a empezar el pateo.

Dejamos el refugio, partimos en dirección Norte, remontamos el barranco de Aguas Limpias, ganamos altura rápidamente, superamos algún neverillo y dejamos atrás el desvío que nos llevaría a Frondellas y, al llegar arriba, ooooh, noticia, Ricardo se ha olvidado el agua, por supuesto decidimos que no bajamos otra vez y que nos repartimos la que llevamos entre Felix y yo a pesar del calorcito que hace.

Hemos empezado despacito en la subida a Aguas Limpias y eso nos permite ir tomando ritmo poco a poco e ir adelantando a algunos grupos que nos habían pasado en la subida inicial e inclusive a otros que salieron antes que nosotros. Y, poco a poco, el paisaje se vuelve espectacular, Infernos, el Vignemale, etc..., así hasta llegar al pequeño glaciar, pero ojo glaciar al fin y al cabo, donde nos ponemos los crampones y tiramos de piolet y, enseguida, enfrente de nosotros la imponente Brecha Latour, para mí lo mas espectacular de la subida, mas que la propia cumbre en sí.

Como no hay mucha nieve el primer tramo de la Brecha es el peor, con nieve accedes a la Brecha pisando la nieve, aquí hay que usar casco sí o sí, te caen piedrecitas de todos los tamaños constantemente, nos encordamos y para arriba, abro vía, detrás Ricardo y cerrando la cordada Félix, la primera parte, como ya digo es la mas traicionera por lo inconsistente del terreno y después tiene algunas clavijas que nos ayudan algo, pero enseguida, no por la dificultad en sí, sino por precaución pongo algún friend en algún paso entre cada una de las reuniones.

En la cima de la Brecha superamos a un grupo de aragoneses que habían subido delante de nosotros y después y hasta la cima del Balaitous una pala algo pesada pero sin mayores dificultadas aunque, con peligrosas caídas y, algún que otro recuerdo en forma de retrato de alguien que sufrió un accidente en la subida.

Y, como siempre en las cumbres de los tresmiles de los Pirineos unas vistas únicas, entre ellas el Midí, además tuvimos la suerte de que el magnífico tiempo nos continuó todo el día. Tres horas y media de ascensión, incluyendo alguna parada a desayunar y las típicas de quita ropa, pon ropa, quita arnés, pon arnés, etc...

En la cumbre, mientras reponemos fuerzas comiendo algo, nos volvemos a ver con los aragoneses que sólo llevan una cuerda y nos proponen que si nos ayudamos con las dos cuerdas para bajar mas rápido y no tener que montar un rapel después de otro cada uno de los dos grupos y, bien, así lo hicimos, pero el problema es que una vez preparado el primer rapel nos enteramos de que alguno de ellos no había rapelado nunca, jod... que valor tienen, bueno, sin problemas, se prepararon para rapelar y con la otra cuerda les hice un seguro adicional a través de un dinámico para que fueran bajando, y esto sí que nos retrasó, pero bueno llegamos abajo y al final del rapel, ya en el glaciar nos encontramos con dos vascos que pretendían subir sin cuerdas, sin crampones, sin ..., menos mal, lo entendieron y se dieron la vuelta, sobre todo al ver como uno de los maños, en la bajada por el glaciar se escurrió y se dio un buen susto.

Bueno nos quitamos crampones y comenzamos a bajar, buen calor y vaya, pues se nos ha terminado el agua a todos, Ricardo dice que se adelanta a coger agua en un arroyuelo, Felix dice que no hace falta el GPS, resultado, perdemos a Ricardo que creemos está delante, al final no fue así, venía justo detrás de nosotros, y cuando ya convenzo a Félix de que encienda el GPS vemos que nos hemos desviado como unos doscientos metros, los cuales tenemos que bajar por una pedrera tremenda.

El descenso, por lo demás, es rápido, simplemente desaciendo el camino andado.

Y, al final en el refugio, sediento como nunca, ¿cuántas cervezas bebí? no lo sé, muchas, pero, a pesar de todo mereció la pena, una de las montañas mas bonita del Pirineo y, al día siguiente del Gran Facha, nada de nada, a Ricardo se le rompió una bota en el final del descenso del Balaitous, ya en el barranco de Aguas Limpias.

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domingo 4 de enero de 2009

Antártida, una fantasía de viaje

He estado en el pabellón del Jardín Botánico de Madrid viendo la exposición "Atrapados en el Hielo" donde, con fotografías y filmaciones originales, se recrea la legendaria expedición de Shackleton a la Antártida en 1914, una epopeya que duró más de dos años y en la que no murió ninguno de los 28 expedicionarios a pesar de las duras condiciones climatológicas.

En aquella exposición había una amplia serie de fotografías que impactaban por su elevada calidad. Fueron tomadas por Frank Hurley, el fotógrafo "oficial" de la expedición y gracias a ellas tenemos una especie de diario visual de aquellos meses de supervivencia en condiciones extremas. En esas fotografías podemos apreciar no sólo los inmensos paisajes de las latitudes antárticas sino a un grupo de seres humanos que lucha por mantenerse con vida en medio del hielo, del frío, de la soledad y todo ello con un gran ánimo, baste como ejemplo la anécdota de que al salón del barco le llamaban el Ritz. Todas las fotos son de una enorme belleza, por el contraste de los grandes hielos con la pequeñez de los marineros, por la luz antártica y todas hechas jugando con el blanco y el negro.

Una gran cantidad de material fotográfico y cinematográfico de Hurley y del álbum de fotos que montó a bordo -167 instantáneas en blanco y negro-, y que supo captar la belleza y la fuerza del impresionante mundo del hielo que rodeaba y que finalmente destruyó el barco, así como la heroica lucha diaria de la tripulación por sobrevivir.

"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de oscuridad completa. Peligro constante. No es seguro volver con vida". Con este anuncio, el británico Enrest Shackleton reclutó la tripulación con la que partió rumbo a la Antártida en agosto de 1914, pocos días antes de estallar la I Guerra Mundial.

Leí este texto en un museo de Ushuaia en mi viaje a la Antártida en 2007 y me impactó, desde entonces sigo todo lo que me llega acerca de Shackleton con bastante interés, fruto de mi admiración por una persona que nos demostró algo que hoy en día cada vez tenemos mas perdido, la fuerza de cumplir con la promesa de volver que dio a su tripulación y lo que eso significa.

El explorador británico pretendía atravesar la Antártida a pie por primera vez y, de hecho, la suya fue la última aventura de la época heroica de las exploraciones polares.

Consciente de la repercusión que había tenido la documentación gráfica de exploraciones marítimas anteriores, Shackleton fundó la compañía TransAntartic Film Sindicate Ltd., con cuyos derechos quería financiar parte de la expedición.

Por este motivo, el fotógrafo australiano Frank Hurley formaba parte de la tripulación del barco Endurance ("resistencia", en inglés) y se ocupó de documentar todo el viaje.

Pero el Endurance acabó literalmente atrapado y destrozado entre los hielos antárticos y lo que se había planteado como una exploración geográfica, propia del espíritu aventurero de la época, devino en toda una gesta en la que afloraron los mejores valores del ser humano. La tripulación al completo logró sobrevivir cuatro meses en las latitudes australes hasta ser rescatada por marinos chilenos, gracias al épico viaje de más de 1300 km. que hicieron en un pequeño bote Shackleton y otros cinco marinos en busca de ayuda.

Puede verse un mayor detalle de la historia de Shackleton en www.es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Shackleton y mas detalles de la expedición pueden leerse en www.fundacioncac.es/val/revista/articulo.jsp?idArticulo=245

Ver el video de fotos del viaje

Algunas fotos de mi colección sobre la Antártida

Un pequeño y simpático video tomado en la Antártida

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Perú Huayhuash, turismo, trekking, ascensión.

El circuito del Huayhuash es posiblemente el más espectacular trekking que puede hacerse en el mundo. Hicimos más de 200 kilómetros salvando desniveles muy fuertes con alturas de 5000 metros. Además es un terreno salvaye y solitario como pocos y en el que pude ver algunas de las montañas mas bellas de la tierra y algunas famosas como los Siulá.

Y además de ser un muy bonito trekking, lo aderezamos con la ascensión final al Diablo Mudo a más de 5500 metros.

Y como colofón un precioso recorrido turístico por Perú.

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Las fotos del viaje turístico por Perú

Las fotos del trekking por el Huayhuash

Un alud en el Yerupahá:

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Kilimanjaro, Uhuru Peak, Pico de la Libertad



Es la cumbre más alta de África con sus 5.895 metros de altitud, solitaria, altiva ya desde sus primeras imágenes y con una gran variedad de paisaje en todo su recorrido. Simplemente impresionante.

Para los montañeros técnicos no es ésta la montaña en la que desempolvar todas sus habilidades, es una montaña 100% trekking.

El Kilimanjaro puede describirse en cinco grandes zonas que, además, están perfectamente definidas cada 1000 metros de altura.

Hasta llegar a los 1600 metros de altura es sorprendente encontrarte con una intensa área de cultivo, con impresionantes plantaciones de plátanos, café, té, etc..

A partir de los 1700 metros y hasta los 2700 nos encontramos con un frondosísimo bosque que circunda todo el Kilimanjaro. Tuve la suerte de encontrar en la subida un poco de niebla, y es increíble el pasar de una sensación de densa selva africana a una sensación de fantasmagórico bosque británico. Los guías nos indicaron que podríamos encontrarnos en raras ocasiones con algún animal salvaje, pero lo único que vimos fueron colonias de monos en los árboles más altos y muy difíciles de ver, ya que enseguida se esconden; creo que habría más especies, pero tienen ellos más miedo al hombre que nosotros a ellos.

Desde los 2700 metros y hasta cerca de los 4000 de altura, el paisaje cambia paso a paso a sabana de altura, más seco, más frío y con heladas nocturnas, pero, aún así, es increíble ver esas extrañas lobelias gigantes y, sobre todo, las senecias gigantes.

Ya desde los 4000 metros surge el desierto de alta montaña con unos rayos solares de los que hay que protegerse con factor 65 al día y muchísimo frío en la noche.

Y, por último, desde los 5000 metros nos envuelve un clima típicamente ártico, con temperaturas bajo cero toda la noche y una tremenda radiación solar durante el día.

Nada más llegar a Tanzania, en la noche, al aeropuerto de Kilimanjaro, 50$ de pago del visado y las agencias esperando a los turistas (montañas, safari, etc...). Es entonces cuando empiezas a percibir la sensación POLE POLE, despacio en swahili, que será la frase que más escucharás en todo el viaje: todo es tranquilo y sin prisas.

Nos llevaron al hotel SPRINGLANDS en Moshi, muy tranquilo, donde tuvimos una cena en un jardín típico africano (mosquitos desde el primer día en esa altura, ya desde la llegada hay que aplicarse el Relec extrafuerte). Los hoteles para turistas son como pequeñas fortalezas en su exterior y con un magnifico interior. Y, a la mañana, la sorpresa: entrando en el hotel varios 4x4 están listos para recoger a los turistas que llevan a los safaris y uno para los que vamos al Kilimanjaro. Después de un suculento desayuno en el buffet del hotel tenemos por fin la gran impresión de ver, justo enfrente de nuestro hotel, el majestuoso Uhuru Peak (Kilimanjaro( y a su lado el impresionante Mawenzy, seguidos, ya que no hay más montañas.

En el trayecto vas observando y preguntando acerca de la forma de vida en Moshi y Arusha, las dos ciudades más importantes de la zona, y te sorprendes por todo: todos los niños van a los colegios, todo el mundo habla inglés perfectamente (son bilingües), conviven perfectamente las diferentes religiones sin fanatismos de ningún tipo (Islam, hindúes, luteranos, cristianos...). Al final siempre te queda la duda sobre quién está más acertado, ellos por conservar sus culturas y sus raíces familiares o nosotros con nuestro desmedido crecimiento y consumismo.

Llegamos a la entrada del parque del Kilimanjaro, donde es obligatorio registrarse y donde nos esperaba el guía que nos acompañaría en todo el recorrido. Allí, de repente, se formó un tremendo maremágnum de gentes (impresiona bastante, ya que parece que están chillando y no es así, es que hablan el swahili desde el pecho y el sonido es como si estuvieran cabreados, pero no es cierto, en seguida aprendes la segunda frase más usada en swahili “akuna matata”, es decir “no hay problema”). Ese maremágnum es para formar equipos. Cada guía contrata a un cocinero y a un número determinado de porteadores (dos en nuestro caso). Dos horas después (pole pole), comienza la ascensión por una maravilla de paisaje de jungla, al principio con caminos y, más adelante, con senderos para ascender desde 1700 metros hasta 2720 metros con 12 Km. de recorrido hasta el refugio Mandara, al que se llega en 5 horas (incluyendo alguna pequeña parada para comer). Es un precioso refugio con cabañas para seis personas, una cabaña central como comedor, otra como cocina donde sólo pueden entrar los cocineros contratados y otras cabañas para dormir los guías y porteadores. Pero lo bucólico de las cabañas cambió cuando a media tarde se nubló de inmediato y empezó a llover y a granizar, así que toda la tarde la pasamos en unas cabañas tan pequeñas que resulta un poco aburrido.

Por cierto, es curioso ver a los guías con pantalón corto y con los güetres puestos, pero cuando les preguntas por qué hacen eso te los pones tú de inmediato: lo hacen para evitar las picaduras de algún bichito reptador.

A la mañana (espléndido amanecer, qué colorido tan impresionante) una actividad de locos de los porteadores, guías y cocineros preparando los desayunos y las marchas (en este refugio coinciden, además de los subidores del Kilimanjaro, los trekkings de los alrededores del monte).

Salimos desde Mandara Hut hacia Horombo Hut a 3720 metros de altura, con 15 Km. de distancia que se recorren en unas 7 horas, y nos encontramos con el precioso cráter Maundi (no olvidemos que es una zona volcánica) y, siempre al fondo, la cada vez más cercana presencia del Kilimanjaro.

Por cierto, cuando preguntas por el descenso de la magnitud de los glaciares allí hay dos opiniones, los que lo achacan al cambio climático y los que, sorprendentemente, te indican que es por un calentamiento del monte debido a una nueva actividad volcánica en un futuro próximo (de 5 a 10 años).

En fin, llegamos a Horombo Hut con el paisaje ya totalmente cambiado, con la climatología ya de alta montaña y, cómo no, en la tarde de nuevo todo nublado y granizada. No obstante subo otros cien metros de desnivel para aclimatarme lo mejor posible.

A la mañana siguiente (precioso amanecer como todos los días en el Kilimanjaro), mi compañero de viaje decide bajarse a las playas de Zanzíbar y dejar la montaña y sus constantes granizadas, mientras nosotros dedicamos el día a aclimatarnos a la altura y subimos hasta Zebra´s Rock a 4005 metros de altura ¡¡ qué bonitas para hacerse unas paredes de escalada !! y después subimos a otra cumbre de 4375 metros y comenzamos la bajada, viendo el Mawenzy. Este monte merece una atención aparte, llega a los 5149 metros y está prohibida su ascensión salvo que se haga por un grupo organizado, con experiencia y buen equipamiento.

Llegamos de nuevo al refugio de Horombo Hut y oh, sorpresa, comienza de nuevo a granizar, así que, pues nada, a la cabaña.

Y al día siguiente, muy de mañana comienza la subida hacia Kibo Hut a 4700 metros de altura, 6 horas de marcha y una distancia de otros 15 Km. Aquí ya sí empiezas a notar la altura, los guías están constantemente con el Pole Pole y empiezas a encontrarte con algunas personas que descienden, uno de ellos diciendo que lo de arriba es un infierno por el hielo, otro en camilla porque se ha partido una pierna (hay camillas con una rueda central tiradas por el camino para que las use quien lo necesite) y otra persona a la que le ha dado el mal de altura a fondo y que le bajan como un zombi.

Llegamos a Kibo Hut, el peor refugio de todos, y entiendo porqué: el día de aclimatación se hace en el refugio anterior y no en éste, ya que no tiene condiciones y el frío es realmente intenso.

Después de comer me intento dormir, ya que a las once de la noche me despertarán para desayunar algo y salir a las doce de la noche hacia la cumbre, pero la verdad es que entre el frío, la altura y la tensión de comenzar pronto la subida, no consigo dormir.

A las doce comenzamos la subida y, nueva sorpresa, está cayendo una gran nevada, así que hacia la montaña con todo nevado (¿por qué se empeñan en las agencias de viaje en repetir que no es preciso llevar crampones?), el frío es intensísimo y hay que ir para esta última etapa perfectamente equipado: buenas botas, calcetines de alta montaña, pantalones de invierno, cortavientos para las piernas, las típicas tres capas en el cuerpo aunque alguna más se hace imprescindible, buff para la cara y en la cabeza el gorro cortavientos, las gafas de ventisca y guantes, (llevaba guantes y manoplas, y aún así es en las manos donde más sentí el frío).

La subida es un caminito en constantes zetas y sólo al final hay alguna pequeña trepada.

Llegamos hasta Hans Meyer Cave a 5190 metros de altura (Hans Meyer fue la primera persona en hacer cumbre en el Uhuru Peak) y aquí me empezó a entrar algo de dolor de cabeza por la altura.

Seguía nevando y continuamos la subida (sólo dos grupos, dos guías y cuatro montañeros en total) y el grito fue de enorme satisfacción al llegar a la cumbre entrando por Gillman´s Point a 5618 metros de altura..

La cumbre del Kilimanjaro, es una especie de óvalo donde confluyen los puntos de entrada desde otras rutas (en Stella Point 5720 metros la entrada de la ruta Machamé, en Elveda Points 5805 metros la otra ruta, Shira route, etc...) y el recorrido circular, restringido sólo a la vertiente sur, que se hace sobre una arista helada que a un lado (en el punto por donde yo entré, a mi izquierda) tiene la vertiente exterior del monte y al otro lado la vertiente hacia el interior con una caída de unos cincuenta metros hacia la planicie interior del Kilimanjaro. En toda la arista está hecho un camino interior, pequeño, pero que si te escurres, lo normal es que caigas dentro. Bueno, te levantas y sigues, lo digo por experiencia y, entonces, increíble el amanecer en la cumbre, algo asombroso, a pesar del frío que se te mete en los huesos, no paras de sorprenderte ante las imágenes que se presentan. El cráter interior es una planicie, a un lado tiene el verdadero cráter, y según vas andando por la arista vas viendo los glaciares. El primero de ellos es el Decken Glacier. Los glaciares parecen pequeños desde abajo, pero cuando los ves a tu lado en el amanecer ¡¡¡ más de treinta metros de altura alguno de ellos (el Diamond Glacier) !!!, te dan ganas de quedarte allí horas y horas, pero el frío te obliga a iniciar el descenso y, en mi caso, además me empezaron mareos, lo que unido al dolor de cabeza me obligaba a tomar la decisión de bajar ya, sin esperar más.

El óvalo de la cumbre tiene diferentes alturas según el punto donde estés, desde 5618 hasta 5895 metros máximo, donde iniciamos la bajada.

La subida es en total de 1200 metros con una distancia de 6 Km. y, después de un recorrido por la cumbre de cuatro Km., en total seis horas y media, bajamos hasta Kibo Hut en hora y media, donde tuvimos un pequeño tentempié. A continuación bajada hacia Horombo Hut, otros 15 Km., donde llegamos para almorzar y, de nuevo, comienza a granizar, estoy harto de granizadas, de estar todas las tardes encerrado en una cabaña, de no poder ducharme, así que lo decido, para abajo. El guía se echa las manos a la cabeza, me dice que hemos hecho 27 Km. y que para bajar hay que hacer otros 27. Me da igual, ¡¡¡ para abajo !!!. Los porteadores, que sólo habían bajado desde Kibo Hut, lo dudan, pero al final arrancamos y bajamos hasta la entrada del parque del Kilimanjaro donde pedimos que nos venga a buscar el 4x4 de la agencia para ir al hotel.

Cuando llego al hotel y después de las arduas discusiones con el guía acerca de las propinas al grupo, creo que todos los récords de permanencia bajo una ducha son superados por mí, no sin antes ver el lamentable estado de las uñas de mis pies.

Pero salgo a la puerta del hotel para ver de nuevo el increíble Kilima “pequeña colina” Njaro “nombre del demonio que causa el frío” y pienso, volveré, tengo que volver más veces, merece la pena, no es una cumbre conseguida, es una experiencia a repetir .....

Algunos consejos:
Llevar dos botas, una de trekking o zapatillas buenas para los primeros días y unas buenas botas para el último día. No carguéis con bastones, os los dejan los guías si se los pedís por Internet antes de salir.
No se admiten todos los billetes de dólar, sólo los modernos.
Si queréis traer recuerdos, las tallas de madera en Moshi y Arusha son muy buenas.
Dejaros un día para visitar Arusha.
Obligatorio llevar el certificado internacional de la OMS contra la fiebre amarilla.
No escatiméis en ropa de abrigo para el último día.
Llevar un buen libro para las largas jornadas en los refugios y pilas de repuesto para los frontales (no hay luz en los refugios, sólo la procedente de las placas solares).

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