
miércoles 2 de diciembre de 2009
Tres Hermanitos y Casquerazo en Gredos

domingo 29 de noviembre de 2009
Ameal de Pablo

Hago aquí el comentario y lo haré siempre que vaya a Gredos acerca del "caminito o senda" que las "mentes pensantes funcionariales" de la Junta de Castilla y León han hecho con el acceso desde la Plataforma hasta el Refugio Elola, vamos a ver, vale que en algunos tramos lo simplificaran un poquito a pesar de que tampoco era necesario, pero lo que no vale es el pedregal que han hecho en la senda, piedras incomodísimas para andar ¿han consultado con algún médico que les diga el daño que esas piedras producen en las rodillas?, no, me temo que no, ¿han pensado que en las heladas se forma verglas encima de esas piedras con el enorme riesgo que eso significa?, no, me temo que no, ¿han pensado que al encauzar el terreno, en lluvias todo el agua se va al camino provocando un barrizal escurridizo tremendo? no, me temo que no, eso si, si que han visto que junto al camino se ha formado un sendero y ¿han pensado en porqué la gente desprecia ese maravilloso camino en que se han gastado el dinero de los contribuyentes y que no sirva para nada?, no, lo que si han pensado es que no les obedecemos ooohhh y, entonces qué, pues esas maravillosas "mentes pensantes funcionariales" se han gastado más dinero y han llenado de piedras y cortes el sendero paralelo que la gente ha hecho, es decir en su falta de humildad y exceso de soberbia lo que piensan es en seguir prohibiendo en lugar de analizar el porqué la gente desprecia esa obra y se va por el lateral. Bien, bien, así nos va.
En suma dando caña, hora y media larga hasta el Elola, estamos sólos con los del refugio, cenamos en la cocina con ellos y a dormir, nubes y no muy buenas previsiones para mañana, pero eso si a dormir solito en una habitación para mi "sin ronquidos que maravilla". Amanece un día perfecto, frío pero soleado, a por ello.
Salimos por la senda que se inicia por detrás del Refugio con la indicación de La Galana, con mucho cuidado hasta que lleguemos al sol, a donde llegamos cuando ya vamos a iniciar la trepada al Ameal. Antes subimos por el canal de los Geógrafos con alguna patinadita a pesar del cuidado que llevamos y algún rodeo al pasar por zonas de río helado, la subida es empinadilla y en menos de hora y media llegamos a la zona de las primeras trepaditas hacia el collado que separa el Risco Moreno del Ameal de Pablo, siempre incluso en esta zona con bastantes hitos en el camino. En ocasiones hay que echar mano a la roca para superar algunos de los pasos.Unos metros antes de llegar al collado, hacia nuestra izquierda comenzamos la trepada, también muy señalizada con hitos. La secuencia de hitos, casi siempre en nuestra mano derecha, nos van remontando para poco a poco llevarnos hacia casi la cumbre. Antes de la trepada final, aproximadamente a unos quince metros del collado, dejamos detrás un patio hacia el collado entre Ameal y Risco Moreno y aparecemos de nuevo en la vertiente del Gargantón y de la Galana, seguimos estos pequeños metros ascendiendo hacia la antecima del Ameal, allí, a la derecha nos encontraremos con un bloque bastante liso pero con una par de grietecillas suficientes para poder encaramarnos hasta la cima. Arriba y ¡¡cima!!.
Un viento fuerte y la vista del mar de nubes que se divisa detrás del Circo de Gredos nos hace pensar como en un ejercito preparado para el asalto, es decir las tormentas están ahí, vienen ya, fotos a un lado Almanzor, Cuchillar de Ballesteros, mas a lo lejos en una primera fila Morezón, Ventana, Hermanitos, Casquerazo, etc... detrás y después del primer mar de nubes sobresalen La Mira y Galayos y mas atrás vemos el Pico Casillas, detrás La Galana, la Portilla del Rey y el Pluviómetro y a nuestro lado la cresta de bajada del Ameal, Risco Moreno y Cerro de los Huertos, ¿que más se puede pedir?, venga, abajo, que viene la nevada.
viernes 20 de noviembre de 2009
Peña de Chilla en el espaldar del Circo de Gredos
Salimos del Santuario por una pista forestal que deja a la derecha la fuente de los cuatro caños y a la izquierda el Santuario, según empezamos a subir dejamos a nuestra izquierda unas preciosas gradas de piedra, la pista tiene muy a su principio, una desviación de buen cemento hacia su derecha que no debemos tomar, unos diez minutos mas adelante la pista se bifurca en dos y, en buena lógica, el famoso Murphy , elegimos la que no era, es decir la de la derecha que nos llevó hasta su finalización, y tuvimos que subir una loma a trocha y sin camino, simplemente por mera intuición. Si hubiésemos seguido la pista de la izquierda, mas o menos a los treinta minutos de la salida desde el Santuario hubieramos encontrado un sendero con buenos hitos a nuestra derecha que es con el que enlazamos nosotros después.
Seguimos en dirección norte entre helechos en dirección Norte y divisando desde un principio el espaldar del Circo de Gredos adentrándonos en la Garganta del Río Chilla entre robles y enebros poco a poco más escasos, pero entre un verdadero mar de helechos, pero con la vista al fondo de la Portilla de los Machos, el Casquerazo, el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, la Portilla Bermeja.
El camino es suave, algunos descensos y ascensiones suaves atravesando la llamada Vega de la Zarza entre las casetas de pastores unas ya convertidas en restos y otros en perfecto uso. Seguimos siempre por la margen izquierda (de bajada) del río hasta que, es evidente que tenemos que cruzarle, y así lo hacemos.
Comienza entonces una fuerte pendiente bien señalada con hitos y vemos muy evidente a nuestra izquierda el Collado del Sillao de la Peña de Chilla, nos olvidamos de los hitos, que nos llevarían hacia el Almanzor y nos dirigimos por las rampas hacia el collado desde el que vemos la Peña Asperón, la Garganta Tejea, etc.
Una vez en el collado vemos a nuestra derecha el Almanzor (norte) y a nuestra izquierda la subida a la Peña, cuando llegamos a lo que pensábamos que era la cumbre vemos que es la antecima, alguna foto en dirección al Almanzor y hacia las impresionantes laderas del otro lado de la Peña.
Cumbre, fotos y para abajo que las nubes llegan muy espesas.
El descenso lo intentamos hacer por la cuerda del pico de Descargaderos, pero, o nos pasamos o no llegamos, el caso es que viendo que se nos puede caer la noche, anochece muy pronto ya, a las seis, decidimos tirar por la vía de enmedio y bajar entre helechos en unos momentos, piornales en otros, pero sin camino hacia el río Chilla, cruzarlo y volver al camino inicial de subida.
Resultado, en lugar de siete horas de actividad, cerca de ocho y media, pero han merecido la pena y si no veamos las fotos que nos dan una idea del excelente paisaje recorrido.
miércoles 4 de noviembre de 2009
Montgó, buen paseo cerca de la playa

Desde que vendí la casa de Dénia tenía la intención de recorrer el macizo del Montgó, nunca lo hice en mi estancia en Dénia, pero al final, este mes de Abril del 2009 decidí hacerlo.
Un día de paseitos por las bonitas calas de la Granadella y de Moraig y al siguiente al Montgó.
Tenía una habitación en un hotelito cercano al puerto de Dénia y arranqué desde allí andando hacia la avenida del Montgó y hacia las colonias, me perdí un par de veces por las callejuelas finales, pero al final conseguí dar con la Ermita del franciscano Pare Pere, construida hacia los 80 y donde se retiraba a rezar en el siglo XVII, merece la pena pararse a ver en cerámica su historia.
Un sendero, bien balizado, me lleva en sus primeros pasos por una pista que rodea el Montgó por la base de la montaña en dirección al mar, voy hacia la derecha, donde poco después se convierte en sendero ascendente, con zig-zags para facilitar la subida. A media altura (unos 330 metros sobre el nivel del mar) encuentro el desvío a la Cueva del Agua, lo sigo durante un rato pero al final encuentro un cartel de las autoridades del Parque Natural del Montgó, en el que no permite el paso por peligro, ¿a que?, bueno, al fin y al cabo una prohibición más, ¿que se puede hacer?.
Resultado, vuelvo unos metros sobre mis pasos a la búsqueda del camino que me lleva hasta la meseta a unos 500 metros de altitud, desde allí un sendero entre los matorrales me lleva, pasando junto a una pequeña ascensión culminada con una cruz, con posibilidad de subir a ella hasta el punto mas alto del parque, la cima del Montgó.
Bocadillito junto al punto geodésico. Poca gente, he subido muy pronto y decido comenzar la bajada por la vertiente sur-este, hacia Jávea, mirando al mar y, menos mal que he decidido bajar, ¡que cantidad de gente subiendo!.
Un pequeño destrepe que me deja en un sendero de innumerables zig-zags a cuyo final aparece la cueva del Camell, donde tomo el camino que rodea parte de la base del Montgó. A partir de aquí un largo camino por una fácil pìsta hasta llegar de nuevo a la ermita del Pare Pere y bajar hasta el puerto, paellita, paellita ...
domingo 1 de noviembre de 2009
Bisaurín y valle de Hecho
domingo 18 de octubre de 2009
El Morezón en Gredos
Pasamos un muy bien indicado repecho hasta, pasando los 2080 metros de altura llegar al Puerto de Candeleda, se trata de la línea divisoria de la sierra, con bellas vistas hacia Candeleda y el valle del Tietar y, hacia el norte, a nuestra mano derecha, ya divisamos el histórico Refugio del Rey construido en 1914 y que fue la base de caza del rey Alfonso XIII, además desde este refugio parte el famoso camino denominado la Trocha Real que, pasando por la parte baja de la Laguna Grande sube hasta la Portilla del Rey como paso a la zona de las Cinco Lagunas. Lamentablemente el refugio se encuentra en ruinas.
Junto al Refugio del Rey, una buena fuente y un camino mas plano que girando a través del mogote donde está la fuente y circulando en algunos tramos por la Trocha Real, hacia el Oeste nos lleva a una hondonada anterior, Navasomera donde nace el Río Pozas, y desde donde ya, tras una suave bajada, divisamos perfectamente el Morezón.
Un buen repecho, bien marcado de hitos nos lleva, en otros 150 metros de desnivel nos lleva hasta la cima del Morezón con sus 2390 metros de altura.
Increíble, desde la cruz blanca que cumbrea el Morezón, da igual en la dirección que mires te sorprendes, a un lado La Mira, Galayos, El Raso ..., a otro el Circo de Gredos, que decir de ello, Los Hermanitos, El Casquerazo, El Cuchillar de las Navajas, El Almanzor, el Cuchillar de Ballesteros, el collado del Venteadero, La Galana ..., mas allá La Portilla del Rey, la del Pluviómetro, hacia abajo como si desde un balcón te asomases la Laguna Grande, el Refugio Elola.
Bueno, hay que bajar, por donde, en principio pensamos en bajar por la Cuerda del Cuento hacia la Fuente de los Cavadores en los Barrerones pero, al final deshacemos parte del camino andado y volviendo a la Trocha Real, vemos evidente el camino q1ue baja hacia Prao Pozas y por allí nos vamos hacia la Plataforma.
Cinco horas con paradas y buenas, buenísimas fotos.
jueves 15 de octubre de 2009
La integral de Gredos
Por lo que se ve arranqué con fuerza y con el frontal puesto, nocturna hora y media larga hasta el refugio, descanso y partimos desde el Elola en dirección a la Portilla de los Machos pasando por la bellísima Laguna Esmeralda, y siguiendo por la ancha canal, fácil de encontrar y bien señalada al este del refugio. Seguimos los hitos y en los últimos metros nos ladeamos hacia la pared del Casquerazo y subimos pegados a ella, al final hay que tirar un poco de manos.
Desde la Portilla, fenomenales vistas del circo de Gredos y de la zona de Arenas de San Pedro al otro lado. Aquí hay dos opciones, hacer el Cuchillar de Las Navajas por la pedrera baja o subir pico a pico todo el Cuchillar, la primera opción buena, la segunda espectacular, pero eso si, hay que tirar de cuerda en su recorrido y hay algunos pasos muy aéreos.
Y al llegar al punto base del Cuchillar, El Sagrao, trepada y bajada por donde subimos en lugar de por la continuación, mas que nada porqué quería conocer el aéreo paso de la vertiente norte.
El siguiente paso es la Portilla Bermeja, viendo en su camino la Pala del Diablo, y por su izquierda, continuando por las Canales Oscuras, donde hay que tirar de manos en algunos pasos, y siguiendo los hitos llegamos a la base del Pico del Crampón, desde luego le subimos y sus vistas a ambos lados del circo de Gredos son espectaculares, bajamos y ¿porqué no? vamos a por el Cuerno del Almanzor, escalada y desde la cumbre del Cuerno del Almanzor, genial, vistas del Almanzor, del Collado del Crampón y del Pico del Crampón, al bajar decidimos que no subimos el Almanzor, ya lo conocemos y se nos hace tarde, lo bordeamos por su izquierda y llegamos a la Portilla de Los Cobardes, también queremos bajarla, no la conocíamos, aérea pero factible y, en lugar de seguir el camino de hitos que nos llevaría al Collado del Venteadero, decidimos volver a subir hacia el Cuchillar de Ballesteros, nos perdemos su primera cumbre desde el Almanzor y tiramos trepando pico a pico hasta llegar, por la izquierda del último, al collado del Venteadero, reponemos fuerzas, o sea a comer algo, fotos de La Galana y del Ameal de Pablo a un lado y, enfrente el Cuchillar de las Navajas y el Almanzor.
Bajada por la canal de los Geógrafos hacia el Elola, un descansito, y lo más pesado, otra vez los Barrerones hasta la Plataforma, que bien se hace por la mañana y que pesado se hace al volver, ya cansado de todo el día en Gredos, bueno, es el precio.
viernes 9 de octubre de 2009
En bici ...
miércoles 7 de octubre de 2009
Un paseo por Uruguay

Montevideo, aeropuerto bastante pequeño, cercano a la ciudad, aun así, los taxis una pasada de caros, cerca de treinta euros, y me consta que no ha dado vueltas, porque iba siguiendo el plano que llevo, llego al hotel NH y la primera discusión, bueno esta ya es frecuente, al entrar, déjenos una tarjeta de crédito, pues mire no, no en absoluto, lo que gaste lo pagare al final, no es que las normas del hotel son estas, bien, me da igual, tengo un documento con la reserva confirmada y o me dan la habitación o tenemos problemas, venga adelante.
He salido a conocer Montevideo, y coincide que hoy es el día del Patrimonio, esto quiere decir que a todos los edificios públicos se puede entrar sin pagar nada y además acceder a sitios que en días normales no puede hacerse, fantástico.
Varios paseos por Montevideo, Centro, La Ciudad Vieja, la Avenida 18 de Julio, el Barrio Sur, sensación, abandono del centro, muchos edificios en ruinas, o simplemente abandonados, mucho indigente durmiendo en las calles, mas de lo que yo me esperaba y además, elecciones políticas, por tanto mítines, manifestaciones, en fin, toda la parafernalia que acompaña a estos temas.
Al final me fui a comer al. Mercado del Puerto, precioso, lleno de restaurantes, todos con su parrilla y ¿cual elegir?, de repente lo veo "Cabaña Verónica", no me lo puedo creer, acabo de venir de Asturias, bueno pues son cántabros, de Potes, entablo charla con los dueños, amabilísimos, la carne fenomenal, en suma, un sitio recomendable.
La tarde, la tarde en la Rambla del Parque Rodo, por supuesto a cubierto a tomar un mate con churros (rellenos de dulce de leche) y después quiero cenar una parrillada de marisco, cuando vuelva voy a tener que hacer un par de maratones seguidas para quitarme el sobrepeso, pero merece la pena.
Y así como el primer día el resto, no voy a detallarlos pero he recorrido toda la zona sureste de Uruguay desde Montevideo hasta Chuy, frontera con Brasil, adonde he pasado unas horas y desde luego todas las ciudades, Aiguá, San Carlos, Rocha, La Paloma, La Pedrera, Chuy, están bastante más limpias y cuidadas que Montevideo.
He visitado los campos agrarios, que era mi verdadero objetivo del viaje, pero las zonas de playa son increíbles, cuidadas, limpias, ordenadas, sin aglomeración de construcciones, relajantes en suma, Piriápolis, Punta del Este, La Paloma, etc.., son preciosas, no muy caras, y sorprendente las casas no tienen ni verjas ni rejas, libres, tránquilidad absoluta.
Las lagunas limpias, cuidadas, bonitas Los Sauces, Los Castillos, Rocha, etc...
domingo 20 de septiembre de 2009
Tour del Midi D´Ossau

Hacía tiempo que lo estábamos planificando, y a pesar de las poco buenas previsiones meteorológicas tiramos para adelante.
Jueves llegamos al Portalet, aparcamos el coche en el parking de Anéou y andando, en una hora y cuarto al refugio de Pombie, a 2032 metros de altura, el camino desde el aparcamiento comienza por una pequeña bajada al barranco de Brousset hasta cruzar un puente, pasando junto a la cabaña Sénescau, refugio de pastores, en ese momento seguimos la senda dirección norte, muy visible y con la pendiente bastante más pronunciada hasta llegar al collado del Soum de Pombie a 2130 metros de altura, ya en la subida todo nublado y empieza a llover, llegamos tarde al refugio, y primera sorpresa, en septiembre sólo otras cinco personas hospedadas, además de los guardas, por supuesto, entre ellos Karina y su preciosa y simpatiquísima hija Balú, con su añito y dos semanas es encantadora y nos alegra las tediosas horas en el refugio, además la amabilidad y magníficos guisos de su madre nos hacen terminar llenos en cada cena.
Viernes y primera decepción, nos levantamos y vemos el tiempo, horrible, cielo totalmente encapotado, nubes bajas que impiden la visibilidad y lluvia, lluvia constante y abundante. Decisión, no se puede subir al Midi, vámonos a hacer el trekking del tour del Midi D´Ossau, dicho y a por ello, que maravilla, no me arrepiento, salimos después de desayunar del Pombie siguiendo el camino que nos lleva, al principio por una pedrera y después por buen camino hasta el collado de Suzón a 2127 metros, desde allí, a la izquierda se intuye el Midi, no se ve nada en absoluto, hacía abajo el camino para seguir el Tour es evidente, incomodo por el barrizal que la lluvia está haciendo y no sólo incomodo, mas de una escurrida nos depara.
Bajamos hacia el Col Long de Magnabaitg, sin bajar al refugio de Gabas, que queda a nuestra derecha, la bajada por el bosque de Bious-Artigues es increíble, llegamos hasta los 1422 metros del lago de Bious-Artigues, donde consultamos los mapas y comenzamos el recorrido por el GR-10, una subida que sigue el curso ascendente de la Gave de Bious y que nos lleva hasta el puente Bious, donde dejamos el GR-10 y nos adentramos por una pradera que nos lleva por la pista del mismo nombre hasta el cruce cercano a la cabaña de Cap de Po donde empieza la dura subida al Peyreget atravesando primero el bosque de los Arazures y después un tupido hayedo, a los 1.940 metros el camino se suaviza en dirección al lago de Peygeret donde nos desviamos hacia la derecha, hacia el Col de L´Iou, mas seguro que seguir por la cresta del Peyreget debido a la lluvia y a las nubes bajas que nos impiden la visibilidad, que lastima, las vistas desde el Col de L´Iou, con sus 2194 metros, del Balaitous, el Anayet y el macizo del Aspe deben ser espectaculares, pero nos conformamos, que no es poco, con lo que la cercanía nos ofrece en cada momento.
Desde el Col de L´Iou, continuación hasta el soum del Pombie y bajada al refugio, cinco horas de caminata sin parar, y en el refugio después de unas partiditas, otra vez una fenomenal cena.
Sábado, el tiempo sigue igual, no, peor, hasta nos nieva, desistimos de hacer el Midi d´Ossau, para otra ocasión, la montaña siempre sigue ahí.
sábado 12 de septiembre de 2009
Portillas del Rey y del Pluviómetro

miércoles 2 de septiembre de 2009
Elbrus en el Cáucaso una gran experiencia

Bueno, dos días previos en Terskol para la aclimatación previa, haciendo el Cheget con sus 3600 metros y a por el objetivo.
lunes 17 de agosto de 2009
Una ruta de seis cuatromiles por los Alpes

He estado varias veces en Alpes, y siempre con base en Chamonix y muy centrado en el macizo del Mont Blanc, bueno es el objetivo principal y no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho, todo lo contrario me siento orgulloso de ello y no descarto volver a repetirlo, pero las sensaciones de este último recorrido han sido diferentes, desde la no masificación, salvo en el primer Breithorn, pasando por el tipo de montañeros que te encuentras, siguiendo por los espectaculares paisajes, todo ello te proporciona un retorno a tu país con una tremenda satisfacción montañera.
El primer día vuelo, llegada a Zermatt, tan atractivo como Chamonix pero diferente desde el momento en que es una ciudad peatonal, eso sí al igual que a Chamonix le domina la impresionante imagen del Mont Blanc, la del Cervino no lo es menos con Zermatt, y el albergue Tanenhof, fenomenal por sus atenciones, por su limpieza y por su buen trato.
El segundo día iniciamos la actividad subiendo desde Zermatt en telecabina hasta los 3883 metros de Klein Matterhorn, viendo la maravillosa estampa del Cervino y su arista Horni a tu derecha pero aaagggg, viendo zonas llenas de remontes, de telesillas, de ..., en fin, ruptura del paisaje en muchos puntos, arriba iniciamos la actividad, crampones, güetres y a andar hacia el Breithorn Occidental, mucha, muchísima gente en esta primera parte y en la subida a su cumbre a 4165 metros, fácil y con unas vistas impresionantes, el Pollus, el Liskamm, el Castor, te encuentras con los que vas adelantando en las rampas de subida como con los que bajan, pequeña arista de acceso a la cumbre que ya algunos no hacen y desde la cumbre ves la impresionante y larga arista que recorre los Breithorn, arista que ya casi nadie intenta, bajamos sólos por esa arista hasta llegar al collado que une el Breithorn Occidental con el Central y al volver la vista atrás y ves la arista de bajada, enorme, subida, de nuevo en arista hasta el Breithorn Central con 4159 metros y después de las fotos de rigor bajada directa hasta el Breithorn Pass a través del collado de los Breithorn, seguimos por la ladera del Roccianera viendo su refugio vivac Cesare e Giorgio a 4075 metros y llegamos hasta la base del Pollus dando un fenomenal rodeo para evitar las grietas de la bajada directa al refugio de Ayas a 3394 metros, que buena la cerveza en estos refugios, cara si, pero buena, cena y a dormir prontito.
El tercer día nos levantamos, como todos los días a partir de aquí a las 04:30 para así poder andar por nieve mas dura evitando la nieve blanda el mayor tiempo posible. Retroceso de parte del camino andado el día anterior hasta llegar a la base del Pollus que tiene 4084 metros de altura ¡¡que trepada!!, fácil hasta la última parte con grado IV y con botas rígidas a a 4000 metros de altura, eso si con una maroma de ayuda, pero muy ancha, luego te sirve como ayuda a las manos pero no para autoasegurarte, perdí un mosquetón, ale para abajo, se hizo añicos, fotos con la Madonna arista mas fácil que la del Breithorn y ves la panza del Castor ¿y ahora eso?, bueno pues vamos para allá, desacer lo andado, bajada en destrepe y el trozo mas complicado en descuelgue (manual) por la maroma y hasta el collado que une Pollus con Castor, el Paso di Verra, de nuevo los crampones y vamos a intentarlo. La subida al Castor se hace interminable, un cuestón en zig zag que cada vez que miras es mas duro y en el que no puedes hacer muchas paradas, es muy vertical, antes de llegar a la arista de acceso, un grietón con un paso muy delicado, nos aseguramos y a pasarlo a ver si alguno cae, ojito que las caídas en una grieta como esa tienen que ser jodidas para sacar a alguien, menos mal que había mas cordadas por allí y en caso de necesidad nos ayudaríamos, pero bueno pasamos, después un paso horizontal que me recordaba al famoso Paso Horizontal de Peña Telera, ale a clavar el crampón en las paredes para sujetarte y llegada a la arista de acceso a la cima, también impresionante, llegada a la cumbre ¡¡se ven todos los Alpes, desde el Mont Blanc hasta el Grand Paradiso!! ¡increíble! y ahora ves la arista de bajada ¡pero bueno!, dos kilómetros de arista ¡pero esto que es!, bueno pues despacito y a por ella, bajas y al final hay una subida al Felek de 4176 metros y seguimos bajando, duro día, hasta llegar al refugio Quintino Sella, ya en Italia, como siempre las cervezas (eso si, sólo una) fenomenales.
El cuarto día intentamos hacer el Paso Naso, pero al llegar dos grietazas imposibles de pasar, intentamos hacerlo desde mas abajo evitando las grietas pero entonces la pared de subida es demasiado grande, con hielo y no tenemos material para equipar la vía, sólo dos tornillos de hielo por seguridad, media vuelta y de nuevo palizón de retroceso hasta el Quintino Sella, meditación y decisión, para abajo, hacia Italia, hacia Cervinia, la arista de salida del refugio impresionante, algunos puntos con maromas de ayuda y hasta con un puentecito de madera para evitar un paso delicado, llegamos hasta la parte cercana al glaciar del Breithorn hacia Italia, a los telesillas (otros 31€), dos enlaces de bajada y dos telecabinas de subida hasta los 2930 metros y a subir hasta el refugio Gnifetti a 3585 metros, primero pedrera (con botas rígidas) y luego laderas por los glaciares y al final, sorpresa, clavijas y ferratas para acceder al refugio (fenomenal refugio, buena cena, eso sí las habitaciones con literas de tres alturas, para llegar a la última por la noche descalzo, casi grado IV), eso sí en todos los refugios seguimos sin encontrar una maldita ducha, el edor (que no olor) empieza a ser insoportable y los precios, ¡como se pasan, 6€ te piden por una cerveza!, ¡¡¡1000 pesetas!!!!, han llegado a pedirnos 7€ por una botella de agua.
El quinto día salimos del Gnifetti y nos vamos a la Pirámide Vincent a 4245 metros, fácil en la subida y en la bajada, y para mí, las mejores vistas de todo el recorrido a un lado y a otro, fotos, bajada hacia el collado y en el camino hacia la próxima subida otro cuatro mil, El Fraile a 4165 metros, con su caseta vivac y la estatua del fraile, unos diez metros de clavijas fáciles, yo no lo subo, ya lo veo y no me apetece quitarme los crampones, llevo los nuevos semiatomáticos de aluminio y el aluminio se puede romper en las piedras. Un poco de bajada y subida hacia el Ludwig Schaeghe con 4285 metros dejando a un lado el Corno Nero y las vistas ¡únicas! del macizo del Monte Rosa, el ParrotSpize el Dufour Spice y el refugio de Cabaña Margarita, el mas alto de los Alpes, teníamos plazas reservadas, pero es imposible, por el tiempo de mañana para bajar así que bajamos hasta el collado de Lis y tomamos el glaciar del Monte Rosa hasta llegar al refugio de Monte Rosa ya a 2700 metros y no me arrepiento, el glaciar es impresionante, todas las fotos son de auténtica postal a la izquierda las partes traseras del Liskamm, del Castor, del Pollus, de los Breithorn, a la derecha todo el macizo del Monte Rosa y de fondo el Cervino, eso sin contar con la belleza en sí del glaciar, en el refugio del Monte Rosa, una cena de TRES PLATOS impresionante, eso sí, sin servilletas ni pan, cada refugio es un mundo.
El sexto día bajada a Zermatt tomando en su última parte el cremallera, ducha en el albergue ¡que gente mas encantadora! tren y avión hasta Madrid.
Seis cuatromiles en cuatro días de actividad y la sensación de haber hecho un precioso recorrido.
Ver las fotos de la actividad
viernes 31 de julio de 2009
El Naranjo de Bulnes

Es una preciosa vía, con buenos agarres en una pared que además es muy adherente y el trazado hace honor a su nombre, es muy directo, tan es así que si en la subida usamos cinco reuniones, en la bajada hicimos tres rápeles, saltándonos dos reuniones, la tercera y la primera.
El acceso desde el refugio de Urriellu es de, más o menos, una hora por la canal Celada. Nos encontramos ¡¡a finales de julio!! con un par de neveros que atravesamos con cuidadín, no llevábamos ni tan siquiera bastones para evitar peso, ya que empezamos a caminar muy pronto y fuimos abriendo vía, a eso sumarle que salimos con niebla y orbayando (hay que hablar un poco en asturianín).
Hay buenas reuniones y además, buen detalle, en cada una de ellas hay la posibilidad de meter rápidamente un reenvío.
El quinto tramo ya es más fácil y en el anfiteatro, hasta la pequeña arista cimera, las vistas son espectaculares pero nada comparado con la cumbre desde donde divisas todo el circo de Picos y, hasta el Curavacas. Me dijeron que podías ver el mar desde la cima pero no pudimos por las nubes, hacía fresquete en la cumbre y algo de viento, pero daba igual, habría estado horas contemplando los alrededores y sintiendo el placer de haber culminado un sueño.
Después de la bajada rapelando, otra hora casi hasta el refugio, recoger el resto de cosas y, a Pandebano, Sotres y vuelta, con una sensación de relax, de haber alcanzado algo mas que una cima.
Pensaba poner una descripción de la subida, pero hay muchas en la web, prefiero poner sólo estos sentimientos y dejar como la mejor descripción la que hace Fer en su blog.
martes 28 de julio de 2009
Tesorero por la cara sur

El primer problema lo representó el teleférico de Fuente De, en pleno verano, con la afición montañera con ganas de hacer cosas y el teleférico que no empieza hasta las nueve de la mañana ¿por qué tan tarde?, ¿por qué?, bueno, la cafetería, abajo, también está cerrada hasta las nueve, sorprendente que no la abran un poco antes para poder tomar un cafetito o comprar un bocadillo, pero bueno, la subida en el teleférico, como siempre espectacular por los paisajes que divisas en todo el circo de Fuente De, La Canal de la Jenjuda, El Butrón, el Pico de Valdecoro, y al llegar arriba, también la cafetería esta sin servicio, no hay café aún, no hay pan del día para hacer bocadillos, en fin olvidémonos del tema de las cafeterías y empecemos el día pensando en alimentarnos con barritas energéticas.
El camino hasta Cabaña Verónica, muy transitado, sobre todo al principio, fácil, y antes de llegar allí dejamos a nuestra derecha la Colladina, las Peñas del Hachero, Peña Olvidada, Peña Vieja, la Aguja Bustamante y al final el collado de Horcados Rojos, desde donde se toma el camino tradicional a la cumbre del Tesorero, pero nuestro objetivo era hablar con Quique en Cabaña Verónica para que nos explicase bien el camino hacia el Torre Cerredo (el pico mas alto de los Picos de Europa con sus 2648 metros) desde el Tesorero, no lo hay, hay que bajar desde el Tesorero hasta un poco antes del collado de Horcados Rojos y desde allí por los Urrielles, la collada Labrada, bordeando el Pico Arenizas, la Horcada de Caín, el Pico del Oso y la Horcada de Don Carlos, dejando a un lado Torre Bermeja.
Bien pues decidimos seguir con el plan y subir primero el Tesorero, pero ya que estamos allí lo intentamos por la cara sur, para ello nos vamos previamente por Hoyos Sengros hasta la collada Blanca, el camino que lleva a Torre Blanca y Llambrión y allí, en la collada, nos desviamos hacía la cumbre del Tesorero, sorpresa, subida mas lenta de lo que esperábamos pero espectacular, una constante trepada de algo mas de doscientos metros hasta llegar a la cumbre del Tesorero, a sus 2568 metros, los que han llegado a la cumbre por la cara tradicional nos miran sorprendidos ¿por donde venís?, bueno, agua, barrita energética y a bajar por la senda tradicional, empinada pero fácil, hasta el collado de Horcados Rojos.
Comenzamos el camino antes indicado hacia el Torre Cerredo, pero antes de llegar vemos que es imposible, no tenemos tiempo de hacer cumbre y bajar hasta el refugio del Urriellu a tiempo, así que al llegar a la Horcada de Don Carlos, bajamos por el Jou Sin Tierre al refugio, cena, dormir y el domingo desde el refugio hasta el teleférico por los Boches, ascendiendo ayudados por el cable hasta el collado de Horcados Rojos.
No hicimos el objetivo principal pero nos hemos divertido bastante, otra vez será.
jueves 16 de julio de 2009
Las Forquetas
martes 14 de julio de 2009
Pavots y Tuca del Forau de la Neu

miércoles 8 de julio de 2009
Escalando en La Maliciosa

Salimos desde el aparcamiento de la Barranca por el camino que hay nada mas cruzar la primera presa, subida muy bien señalizada con hitos, en algunos casos parece que hay bifurcaciones, pero no, son sólo pequeñas variantes del principal que, enseguida vuelven al camino original.
Toda la zona de escalada es en clásica, luego hay que llevar empotradores, fisureros, cintas, en suma toda la parafernalia de chatarra necesaria.
Al no conocer la zona, hicimos la primera, la Nico, vía fácil y que te ayuda a conocer bien el área, el próximo día haremos otras. Desde luego es una zona que a Félix y a mí nos entusiasmó y nos hemos prometido nuevas subidas este verano. Para nosotros con su hora y media larga de aproximación nos conlleva por un lado darnos una pateada con su correspondiente sudada y luego disfrutar de unas paredes a nuestro nivel.
Para la bajada hay varias opciones, pero después de la escalada, lo fácil es volverse por el collado del Piornal hasta alcanzar el camino por donde hemos subido.
lunes 6 de julio de 2009
Un recorrido por La Vallée Blanche en Alpes.

Un recorrido muy aconsejable y que te ayuda a conocer mejor el macizo de los Alpes.
Todo comienza en la subida en el telecabina desde Chamonix hasta el Col de L´Aiguille de Midi a 3842 metros, cuando sales de los túneles de hielo y ves la arista de bajada ya te planteas muchas cosas, pero bueno lo bajas, ya lo hice dos veces y, la primera es acoj ..., pero bueno, cuando llegas abajo y miras hacia atrás y ves lo que has hecho tu planteamiento se traduce en como subirlo al volver.
El recorrido está muy bien marcado y transitado sobre todo en días buenos pero, eso sí, con un total y absoluto nivel de atención a las grietas que te encuentras o que no ves, ¡estamos en un glaciar!, a un lado vas dejando el Mont Blanc de Tacul, la Pyramide del Tacul, el Grand Capucin, el Tour Ronde y al otro el Dent du Geant, L´Aiguille Marbrées, así hasta llegar al Helbronner desde donde ves Cournayeur, es decir el Chamonix italiano ¿o es al revés?.
domingo 28 de junio de 2009
Carriata Cilindro de Marboré

Preciosa actividad que nos llevó a admirar más aún, si cabe, el maravilloso valle de Ordesa.
Noche del viernes a sábado, después de la paliza en coche desde Madrid a Torla, cena y reparador sueño en el albergue, al día siguiente no era necesario madrugar, así que dedicamos parte de la mañana a la compra de comidas y algún que otro material o ropa que nos faltaba.
viernes 26 de junio de 2009
Pico del Nevero y Via de las Terrazas
l Alto del Puerto. Vimos dos pequeñas cumbres a nuestra derecha que ignoramos y seguimos rectos, en un terreno de escasa pendiente.lunes 22 de junio de 2009
San Pedro de Atacama ¿Desierto o paraíso para la vista?

jueves 4 de junio de 2009
Besiberri Norte y cresta de los Besiberris

Así subimos hasta 2575 metros donde encontramos un magnífico lugar para hacer el vivac, podríamos haber subido algo más, pero se anuncian tormentas de evolución y preferimos acampar aquí, buen sitio, las nubes amenazan, preparamos el vivac viendo el precioso, aunque aún helado, embalse de Malavesina, cenamos y a dormir, a medianoche las nubes se han despejado y ver las estrellas desde el vivac es relajante.
Por la mañana, con los primeros rayos de sol de un despejadísimo día, café, unos bollitos que hemos subido desde Pont de Suert, dejamos los artilugios del vivac bien escondidos para no llevar tanto peso y comenzamos la subida.
Mucha, mucha nieve, pero afortunadamente esta durita, los crampones cumplen su función, llegamos hasta la piedra donde hace diez días me encaminé hacia el Besiberri Sur, nos acoplamos hacia las paredes de piedra que suben a nuestra derecha, la llamada brecha de Peyta a una altura de 2765 metros. Los hitos nos indican ascender por su izquierda hasta la base de la enorme mole que configura la torre del Besiberri Norte con sus últimos cien metros largos de desnivel.
Ascendemos por la cresta hasta su base. Paredes escarpadas y angostas y verticales chimeneas nos esperan. Estamos sobre los 2.900 metros de altitud.
Iniciamos la escalada por la primera chimenea, la que se encuentra un poco a la izquierda de la ascendente cresta del lado este del Besiberri. La roca es buena.En algunos lugares el itinerario no esta, a pesar de los hitos, bien definido lo que hace que puedas meterte en líos. Cerca de los tres mil metros una pequeña brecha en la cresta nos muestra, a nuestros pies, el Lago de Mar con su bonita isla llamada Unhola, en medio, todo ello a unos 800 metros más abajo. Las escaladas de IIIº ya llegan a su final con la última chimenea, que nos deja en la angosta y afilada cima del Besiberri Norte a sus 3014 metros de altitud, cumbre formada por una serie de bloques con una pequeñita plataforma de arena, un buzón de recuerdos herrumbroso y una placa que recuerda algún triste episodio. La vista es magnífica, podemos admirar las Maladetas, el Punta Alta, los accesos al túnel de Viella, etc.
Fotos rápidas y típicas de la cumbre y de sus vistas. Dos horas y media de ascensión y vamos a comenzar el recorrido por la arista, hacia el Besiberri Centro.
Comenzamos el descenso por la cresta de bloques, mediante flanqueos a tramos por senderitos y otros colgados del abismo, pero bueno, vamos llegando a la brecha Jaime Oliveras a 2.935 metros. En todo momento hay seguridad ya que hay buenos agarres para las manos y el granito es magnífico, después de destrepar pasos delicados y bastante expuestos llegamos a la brecha, y enfrente vemos un muro vertical de unos veinte metros que David abre con maestría, sin olvidarnos de que llevamos botas de treking y no pies de gato. Después cruzamos la brecha por el canto de una piedra afilada, apoyada en otra, con unos patios acojonantes, nos metemos en una placa con una fisura ciega pero con suficientes agarres y pocos apoyos para los pies de IV grado, hay una clavija para asegurar, dando un paso expuesto hacia la izquierda llegamos a una canal vertical pero con muy buenos agarres IIº hasta la cumbre.
Vamos cresteando por bloques, a ratos por la izquierda y a ratos por el filo de la cresta, destrepamos y se llega al primero de los rápeles, se trata de una corta canal de unos diez metros largos montado con dos cintajos en un bloque, bajamos, cruzamos un poco, pero ojo, allí es hielo puro, pero bueno, seguimos.
La bajada es complicadilla, palas muy verticales de nieve, pero poco a poco llegamos hasta donde dejamos los trastos de vivac, cargamos las mochilas a tope y, en lugar de bajar por el sendero marcado decidimos hacerlo por el nevero que recorre una muy buena parte de la bajada, así es más rápido, algún susto al pisar nieve que está por encima del río y que al hundirme tengo la gran suerte de pisar en roca, sino me voy p´abajo, que suele decirse.
Cervezas, siempre digo lo mismo, que bien saben después de hacerte una montaña como esta, llegada a Pont de Suert, coches y regreso.
Que dos fantásticos días, vivac, subidas, crestas, nieve, magnífico.
domingo 31 de mayo de 2009
El Tesorero en Picos

e dirige hacia el Collado de la Canalona y el de la izquierda nos llevará en otra media hora hasta Horcados Rojos desde donde se ve el sorprendente refugio vivac de Cabaña Verónica que a 2325 metros con capacidad para seis o siete personas, que no tiene fuentes ni agua corriente pero que suele tener de todo, literas, gas para cocinar, emisora de radio de emergencia y desde 1961 en que fue construido con la cúpula de una batería antiaérea de un portaaviones americano, increíble.sábado 30 de mayo de 2009
La Mira en Gredos

La primera opción comienza en el aparcamiento del Nogal del Barranco a 1085 metros de altitud, cerca de Guisando, para ascender por la garganta de los Galayos, pasar y descansar un ratito en el refugio Victory propiedad del Club Peñalara de Madrid a 1950 metros de altura, y llegar al pico de la Mira a 2341 metros, después de subir una buena pedrera para acceder al collado de Los Pelaos. El descenso lo hicimos por el mismo camino. Recorrimos en total cerca de 12 kilómetros con una subida acumulada de cerca de 1700 metros en cerca de 9 horas.
La segunda opción, mas pesada, además nos coincidió con un buen día pero con una nieve blandísima que nos obligó a ponernos y quitarnos las raquetas en repetidas ocasiones.
viernes 29 de mayo de 2009
Posets, mi primer tres mil

Siempre desde Eriste, un precioso y tranquilo pueblo de 173 habitantes censados y con un casco urbano digno de ver, con el precioso embalse de Linsóles a su lado, con una altitud de 1118 metros, antes de Benasque, y tan poco antes, que a veces, a Benasque voy andando, cerca si, pero de manera incomoda por la carretera hasta que descubrí hacerlo por Anciles.
La ascensión al Posets (o pico de Llardana) con sus 3375 metros de altura, el segundo pico mas alto de Pirineos después del Aneto, supone una subida con un desnivel de 1100 metros desde el refugio y otros más de 1000 desde Eriste, de las dos veces que lo he ascendido la primera lo hice directamente desde Eriste y la segunda lo hice subiendo el primer día al refugio de Forcau (Angel Orús) y al día siguiente haciendo la ascensión y bajando después hasta Eriste. En cualquier caso, desde el refugio, situado a 2295 metros la ascensión puede llevarnos unas cuatro horas y otras tres de bajada y la distancia de Eriste al refugio puede ser de unas dos horas largas al subir y mas de una hora al bajar hasta Eriste, aunque puede hacerse parte en coche, siempre y cuando que el aprecio que le tengamos a la suspensión y sus bajos no sea excesivo.
En cualquier caso, la subida hasta el refugio desde Eriste, sale al final del pueblo, en dirección a Benasque y tras pasar una inmediata central eléctrica, un cartel señala hacia la izquierda el desvío al Ángel Orús, a partir del aparcamiento se señala como PR-11, un camino que parte a la derecha del aparcamiento y que no tiene pérdida, está bien marcado y habitualmente bien transitado hasta el refugio. Poco después de empezar a caminar se pasa junto a la cascada de la Espigantosa, obligatorio, si o si las fotos de rigor.
El refugio Angel Orús tiene lo mejorcito del Pirineo, muy bien montado, muy cómodo, buenos baños y duchas, casi un lujo en montaña y lo peorcito, pocas veces hn sido tan extrictos en los horarios de cena, que pienso debe ser así, pero siempre con un mínimo de flexibilidad, pero bueno.
Desde el refugio, comienza una senda en dirección NO que se eleva por pastizales y escarpes de granito y cuando se lleva una hora caminando por ella se atraviesa el torrente de Llardana, media hora más tarde, tras seguir ganando altura, llegamos a la desembocadura de la Canal Fonda, cuyo abrupto corredor hemos de atravesar. Se ve claramente el sendero que asciende por las pendientes de rocas y los neveros.
Este tramo del recorrido también se conoce como Ruta Real. A su término, tras tres horas de marcha, encontramos la fantástica aguja del Diente de Llardana.
Seguiremos a nuestra derecha, al NE, por el sendero entre canchales que nos lleva a la cresta de la Espalda del Posets y de ahí a la cumbre, que tal vez pueda considerarse el mejor mirador natural del Pirineo aragonés, dada su más que respetable altura y que en sus proximidades ninguna montaña llega a sus cotas.
Es, en suma, una montaña en la que hay que tener cuidado con los neveros y los rápidos cambios de tiempo, en suma una montaña fácil, pero para montañeros y senderistas experimentados y bien equipados.
jueves 28 de mayo de 2009
Peñalara, siempre a mano

En verano en esos días tan fantásticos, buscándo mi rincón preferido de la sierra madrileña, el valle de Pedro Hernándo, en invierno tirando de piolets y crampones en las palas detrás de la Laguna Grande o escalando esos pequeños riscos de hielo en la pared negra.
¿Que tiene que envidiar Peñalara en invierno? nada, grietas, balcones a punte de derrumbarse, aludes, nieve, hielo, buenas pendientes, todo, tiene de todo.
Subiendo a celebrar el fin de año con los amigos de V+ con nuestras botellitas de sidra y nuestros dulces, ¡que bonita tradición! ...
Escalando en las paredes del Zabala, en la placa Teresa, tanto en deportiva como en clásica.
En suma un disfrute para el deporte, para el descanso, para las practicas, para las buenas relaciones con amigos.
sábado 23 de mayo de 2009
Chamonix

miércoles 13 de mayo de 2009
Ocejón, un agradable paseo

Llegamos al collado que hay antes de la cumbre donde aún quedan restos de algunos neveros y, hacia la izquierda las últimas cuestas que en algunos tramos tienen las típicas colocaciones que las convierten practicamente en escaleras, unos minutos más, y ya estamos en la cumbre con sus 2049 metros de altura donde hacemos las fotos de la espectacular panorámica de la Sierra Norte y de los campos de Guadalajara, Los Montes de Ayllón, la Reserva de Sonsaz, Majaelrayo, Valverde de los Arroyos, Cantalojas, el Pantano del Vado, la Campiña, el Alto Rey, un sinfín de sitios.
martes 12 de mayo de 2009
Un dia en Cabezas de Hierro

Félix y yo quedamos en el Puerto de Cotos, al ser un día de trabajo casi estamos sólos, preparamos mochilas y eso sí, precavidos que somos, cargamos con piolets y crampones por lo que nos podamos encontrar, buen paseo les dimos pero sin mas uso, pisamos nieve pero no hizo falta usarlos.
Desde Cotos por la carretera que conduce a la estación de esquí de Valdesquí, unos diez minutos y encontramos un amplio camino que sale a nuestra izquierda y que tiene una barrera que impide el paso de vehículos, pasamos la barrera y enseguida llegamos a una pequeña explanada nos adentramos bien a la derecha y tomamos un sendero que, a través de un espeso pinar nos conduce hasta el refugio juvenil del Pingarrón.
Unos cinco o seis metros antes del refugio sale a nuestra derecha un camino que poco a poco va descendiendo en zig zags y que está señalado como RV1, ojo que la señalización es de vuelta.en otros diez o quince minutos de descenso vemos una pequeña pradera antes del arroyo de Guarramillas que se cruza por un puente de madera que está bien visible. Tomamos el sendero que sale hacia nuestra izquierda y en otros quince minutos estaremos en una planicie que nos permite ver a nuestra izquierda el macizo de Peñalara y a nuestra derecha los picos de Cabezas.
Siguiendo otros cinco minutos por el sendero, con las indicaciones de RV1 que nos seguimos encontrando, haciendo una bajada que nos lleva hasta el arroyo de Cerradillas con otro buen puente de madera, nada mas cruzarlo el sendero RV1 sigue hacia nuestra izquierda, pero nosotros seguimos de frente y hacia arriba, sin coger otro sendero, también evidente y subiendo hacia nuestra derecha, en dirección SE hacia Cabezas, nos internamos a través del bosque, con pocas indicaciones, pero sin mayor problema ya que a nuestra derecha seguimos viendo el arroyo Cerradillas hasta que salimos del bosque y enseguida veremos hitos que nos marcan la subida, en algunos momentos por pedreras, en otros momentos por piornales pero siempre encontrando los hitos y en alguna ocasión cruzando de nuevo el arroyo Cerradillas, y así llegamos hasta el collado, momento en el que, a nuestra derecha vemos el primero de los picos de Cabezas a 2383 metros, y mas a nuestra derecha el sendero que baja del primer pico para llevarnos al segundo, tomamos el camino a través de la pedrera, perdimos los hitos, pero daba igual, se veía perfectamente la cumbre a donde llegamos dos horas después de salir de Cotos.
Fotos de la Cuerda de La Pedriza, de la Bola, de Peñalara, del Montón de Trigo, del paisaje de Guadarrama en general, bajada del primer pico hacia el collado existente entre los dos picos de Cabezas, subida al segundo a 2374 metros, un tentempie y bajada hacia las ya abandonadas pistas de esquí, las cuales cruzamos a través de los piornales y las pedreras y poco después de nuevo por la carretera de Valdesquí hasta Cotos, bueno cinco horas de buen ritmo y un relajante día de montaña.
jueves 7 de mayo de 2009
Cresta del Dragón o del Malcalzado en Ayllón

Dejamos los coches en el Puerto de la Quesera y anduvimos unos pocos metros hasta tomar un camino hacia la izquierda por el que iniciamos la ruta hacia la Peña de la Silla con 1935 metros de altura, que es el primer vértice geodésico que subimos.
Primeras fotos, unos pocos metros de bajada y a continuar por la cuerda sin grandes complicaciones (no olvidemos que además de poderse hacer la ruta por la cresta, a unos metros discurre una senda paralela, bien visible, pero, en cualquier caso esta primera parte no tiene complicación alguna. Ya después de coronar la Peña de la Tiñosa (1950 metros) la arista se estrecha algo más, con hielo la arista sería algo peligrosa y en mojado habría de tener algo más de cuidado, pero al estar completamente seca el único peligro podría presentarse al pisar alguna laja que se moviera (de hecho pisamos más de una).
Más subiditas, más bajaditas, trepaditas y destrepes divertidos que, eso sí, hay que hacerlos con el debido cuidadín, nos llevan hasta el pico Atalaya que, sin ser una gran cumbre tiene unas buenas vistas hacia toda la sierra de Ayllón, el Cerrón, el Tres Provincias, el Pico del Lobo y su circo, el Ocejón, el hayedo de Tejera Negra, el pico de la Buitrera, en fin, toda la sierra de Ayllón, sobre todo en un día tan despejado como el que tuvimos.
Comidita, foto del grupo y el regreso, algunos por la senda paralela y otros nos fuimos haciendo un poco el cabra por la cresta de vuelta, se ve que teníamos mono. Y claro, al final cervecita en Riaza y vuelta en los coches.
jueves 30 de abril de 2009
Integral de La Pedriza, clásica entre las clásicas
Se trata de una dura ruta de senderismo circular señalizada como PR-C1 con marcas blancas y amarillas y puede iniciarse y terminarse tanto desde Canto Cochino como desde El Tranco, en ambas opciones pasaremos por el otro punto al que hayamos seleccionado, bien al inicio de la ruta o al final.
Es una dura ruta de senderismo que rodea toda La Pedriza por su parte más alta, con trepadas varias, destrepes, pasos por debajo de piedras y un largo etcétera. O sea una buena forma de disfrutar en el monte además de entrenar para cualquier otra ruta montañera.
Quedamos, el grupo de Haciendo Camino, en el aparcamiento de Canto Cochino y antes de las ocho y media ya estábamos andando. Cruzamos el río Manzanares sobre un puentecito de madera 1025 metros y tomamos una senda que se va alejando del río y nos lleva a el Collado del Cabrón 1303 metros.
Tomamos la senda PRM1, con marcas blancas y amarillas, hacia el Collado Miradero 1878 metros. Este tramo es de los mejores, pasando al pie del Pajarito y por el risco Tres Cestos.Desde el collado la senda sigue con menor pendiente hacia Las Torres 1990 metros, punto más alto de la ruta. Vemos varios grupos de cabras por los sitios más escarpados. Empieza la bajada por un laberinto rocoso, ¡qué formas tiene el granito!, guiados siempre por las marcas blancas y amarillas. (Hay que ignorar los hitos de piedra, que corresponden a otras rutas). Llegamos al Collado de la Ventana a 1784 metros, donde hacemos una paradita para el bocata. Luego seguimos en pronunciada bajada hacia el Collado de la Dehesilla a 1453 metros, pasando al pie de la archiconocida pared de Santillana. Desde aquí puede cortarse la ruta y hacer la denomina Media Integral, bajando ya hacia hacia la pradera de El Yelmo. Tras el collado viene la última subida, hacia la zona de El Acebo 1620 metros, desde donde se ve al fondo el embalse de Santillana, ahora lleno de agua.A continuación viene un tramo casi horizontal que nos lleva en suave paseo hasta la Pradera de El Yelmo 1587 metros, habiendo dejado a nuestra derecha el Rompeolas, zona de iniciación a la escalada. Tras admirar la paredota de El Yelmo, plagada de esforzados escaladores, iniciamos la bajada hacia la Gran Cañada. Y de ésta, por la senda de la Carbonera, hasta El Tranco, ya a 995 metros, punto más bajo de la circular. Vemos las obras que han hecho las excavadoras para la reforma de una pequeña presa, sin entender muy bien si todo esto era realmente necesario.
Seguimos el curso del río Manzanares hasta llegar tranquilamente a Canto Cochino, donde tenemos los coches.Estiramos los músculos de las piernas, especialmente gemelos y cuádriceps, y bajamos a Manzanares a tomarnos una cervecita. Ha sido una muy buena jornada, en uno de los entornos que más nos gustan, nuestra querida Pedri.
He reproducido la descripción de la ruta de la hecha por el grupo.
Mas fotos de las rutas.
domingo 26 de abril de 2009
Le Petite Verté

viernes 24 de abril de 2009
Cabezo del Cervunal

domingo 19 de abril de 2009
Coriscao

Al estar aislado de otros montes de mas renombre y el estar rodeado de profundos valles convierten al Coriscao en un balcón privilegiado de la Tierra de la Reina y del Valle de Liébana; en un mirador excepcional de las cadenas de montañas que le rodean: Cordillera Cantábrica, Peña Prieta, Sierra de Hijar y, sobre todo, de Picos de Europa. El Coriscao parece colgarse a 1200 metros por encima de Fuente De.
Mochila al hombro, comenzamos a subir, ladeando un poco hacia la izquierda, poco rato después, nos encontraremos en un pequeño collado, el Gustal a 1942 metros de altitud, desde el que se divisa la cumbre. Continuamos subiendo hacia las cimas del Cascajal 2.028 metros y Peña de los Calares 2.010 metros, descendemos, siempre en dirección oeste, por un collado herboso para posteriormente subir por una campera hacia la cima del Coriscao, hay un gran cortado que queda a la derecha y ya sólo nos queda el ultimo tramo, en el que, en invierno, se justifica haber subido con buenas botas y piolet , ya que es un repecho pequeño pero al que hay que darle el respeto que se merece.
En la cima se encuentra un cilindro de cemento de la sociedad Geológica, bocata, buena mañana, descenso y para mañana el ascenso al Tesorero.
sábado 18 de abril de 2009
Una nueva forma de recorrer el macizo de la Mujer Muerta

Distancia recorrida 19 Kms
Subida acumulada 1050 metros
Descenso total 1200 metros
Duración estimada 7 horas incluyendo descansos
Tenía ganas de recorrer el macizo de la Mujer Muerta haciendo un camino distinto del clásico desde el Puerto de la Fuenfría, pasando alrededor del Montón de Trigo y la opción que hice ayer me pareció de lo más interesante, desde el área recreativa de la Panera hasta el pueblo de Revenga.
Iniciamos el trayecto desde el aparcamiento que existe en el área recreativa de la Panera (a 1300 metros), una vez dejados atrás los múltiples merenderos que existen en la zona y a la que se accede desde El Espinar a través de unos maravillosos pinares, pinares que sigues recorriendo durante muy pocos metros, justo hasta donde se encuentra la barrera de vehículos, donde a su izquierda se inicia una durísima rampa (sobre todo porqué no has tenido mas camino para ir calentando un poco), muy amplia, es un gran cortafuegos que te lleva hasta el Alto del Caserón, donde ya se terminan los pinares y te dejan una amplia vista sobre toda la cuerda del valle de la Fuenfría desde su parte posterior, el Alto de la Peñota, la Peña del Águila, la Peña Bercial y, más adelante el Cerro Minguete y el Montón de Trigo se ven perfectamente pero desde donde no estamos acostumbrados a divisarlos.
Se suaviza un poco el camino y llegamos al Puerto del Pasapán desde donde una nueva subida por unos caminos perfectamente señalizados (casi todo el camino es el GR88) se accede al Pico del Pasapán (200º metros ). Una suave bajada y de nuevo una subida, esta vez algo más dura que la anterior nos llevan hasta el famoso Pico del Oso donde es obligada la fotografía con el osito de piedra situado en el hito.
Nueva bajada por una pedrera muy bien señalizada desde donde se ven perfectamente Riofrío y su castillo y Segovia y acometemos la subida a la Pinareja, 2194 metros, por unas fuerte rampa y desde su cumbre divisas perfectamente la Bola del Mundo, La Maliciosa, Peñalara, los pinares de Valsaín, impresionante.
Y ya acometes la última bajada hasta el Collado del río Peces por unas pedreras muy traicioneras ya que no puedes fiarte ni de las piedras más grandes, no están bien asentadas y se mueven muchísimo, después una pendiente de bajada bordeando el río Peces y, más adelante siguiendo una senda de madereros que nos llevan hasta el pueblo de Revenga, desde donde se ve perfectamente definida la silueta del Macizo de la Mujer Muerta y entiendes perfectamente el porqué de su nombre.
viernes 17 de abril de 2009
Montón de Trigo

miércoles 8 de abril de 2009
Le Brévent un bonito trekking frente al Mont Blanc
Cuando pretendes hacer la subida al Mont Blanc puede ocurrir, en mas ocasiones de las que nos gustaría, que el buen tiempo predominante en el valle no lo sea en la cumbre, y que sea tan malo que haga inviable el intento de ascensión.Entonces ¿que hacer en Chamonix?, bueno pues además de las numerosas actividades de Chamonix hay un bonito trekking que me propuse y que me sorprendió por las maravillosas vistas que de Chamonix y del macizo del Mont Blanc me planteó, además por supuesto, del bonito recorrido que llevé a cabo.
Ni mas ni menos que una caminata desde Le Brévent hasta la Flégère, recorrido algo duro en sí, pero al que además le aderecé haciendo la dura subida desde Chamonix (Les Plans) hasta Planprez a 2062 metros a pie, evitando el telecabina (también porqué lo ponen en marcha mas tarde de la hora en que inicié el camino), bueno llegué arriba a la misma hora que la primera cabina, pero así endurecí algo mas la jornada, con la suerte de ver debajo de mí un mar de nubes que cubría Chamonix en un día perfectamente despejado en altura.
Allí comencé unas rampas iniciales que me llevaron (perfectamente indicado) hasta el Col de Brévent a 2368 metros desde donde las vistas del Mont Blanc se hacen espectaculares con todas sus vías, que día mas despejado y bonito y que lastima el terrible viento que se anunciaba en las cumbres del Mont Blanc.
Bonito camino con fáciles y divertidas trepadas hasta el Col del Lac Cornu y desde allí hasta Aigle Pourrie contemplando el bonito Lac Cornu. Sigue la caminata con subidas y bajadas y fáciles trepadas y destrepadas hasta el Col des Lacs Noires con el Lac Noire a su izquierda continuando hasta el Col de L´Index, desde el que a través de una aérea rampa, eso sí con cadenas de aseguramiento, se comienza la bajada, al principio mas abrupta y poco a poco mas suave hacia el final del telecabina de La Flégère, allí, en lugar de comenzar ya la bajada, a pesar de las horas que ya llevaba de caminata decidí continuar hasta el Lac Blanc desde donde pude ver las Aiguilles de Belvedere a un lado y de frente el otro lado del Mont Blanc con los glaciares de La Mer de Glace y el de Argentiere.
Claro que, por supuesto, decidí no contaminar el maravilloso día tomando el telecabina de bajada y lo hice a pie, dura bajada que castiga los cuadriceps, y eso que no contaba con lo peor del día, desde la Flegère hasta Chamonix hay una buena caminata por los bordes de la carretera.
Llegué a Chamonix ya anocheciendo, ducha y a cenar, bien me lo había ganado.
Ver mas fotos
domingo 5 de abril de 2009
Pico del Lobo

Si hablamos de dificultades yo lo definiría como de una dificultad media, quizá media alta pero sólo por su larga duración y por lo empinado de alguna de sus cuestas, con un desnivel total de unos setecientos metros que puede hacerse en unas cuatro horas y media apróximadamente con una recomendación de época a subir de entre mayo y noviembre ya que en los meses de invierno presentaría necesidad de usar crampones debido a la nieve.
e ser la que se inicia en la estación de la Pinilla, desde donde una vez aparcado el coche nos dirigiremos a la zona de los apartamentos más altos de la estación, en los que podremos encontrar la pista que arranca en dirección sureste.
e en ella hay unas antiguas ruinas de la construcción de la estación de esquí. Superada la corta bajada tendremos que acometer la pala final que nos da como premio la cumbre de Castilla La Mancha.sábado 4 de abril de 2009
Escalando ...

lunes 30 de marzo de 2009
Escalando en hielo

Bueno pues una primera subida de treinta metros, reunión, otros treinta de subida en un segundo tramo con lo que completamos la vía Opera Prima, bajada en rapel y vuelta a subir por otra vía, la Canal Roya Wall, justo al lado, nuevo rapel de bajada, fotos, a recoger los materiales y otra hora de vuelta hasta el coche.
domingo 29 de marzo de 2009
La Galana, el otro pico de Gredos

martes 24 de marzo de 2009
Peña Telera, un montañón

martes 17 de marzo de 2009
Monte Perdido, el señor de Ordesa y Pineta

domingo 15 de marzo de 2009
Belesar, un buen fin de semana en Gredos
La última actividad fue el pasado fin de semana de este Marzo del 2009 y fue excepcional, no hicimos lo que teníamos planeado, pero es igual, que gozada, pensábamos hacer desde Bohoyo hasta el refugio de Belesar el primer día y el segundo llegar al refugio Elola a través del collado del Venteadero y bajar a la plataforma y esto es lo que tuvimos que cambiar y volver a Bohoyo, no sin antes hacernos un par de cumbres.
Quedamos en Bohoyo con José María que es quien ya se conocía el camino y, por tanto, quién nos guiaría y así fue, arrancamos la subida con Jorge, Isabel (en plena forma), Periko (y sus rodillas), Edu, FJ, Paco y yo, dejamos los coches aparcados y arrancamos, cerca de 19 kilómetros de subida hasta el refugio de Belesar, al principio por caminos y, enseguida por nieve blanda que hacía muy dura la subida ya que constantemente nos hundíamos al andar, bueno dura para todos excepto para el máquina de José María, quien cada vez que le dejábamos abrir huella se nos iba, atrás se nos quedaban Periko y sus rodillas y FJ, llegamos al refugio ya casi de anochecida y ya había cuatro personas que habían retirado la nieve de la entrada ¡que cantidad de nieve!, el “refugio” si así se le puede llamar casi hundido, es una especia de choza donde, de mala manera pudimos pasar la noche los cuatro que ya habían llegado y nosotros, menos mal que el buen ambiente montañero predominó y nos hicimos hueco como pudimos.

La cena, espectacular, con el agua que obtuvimos en una cascadilla cercana (la fuente de los Serranos) José María llevó un cazo y un hornillo y preparó la sopa y la pasta, pobre, hasta tres veces los inútiles que estábamos a su alrededor dejamos derramar parte de nuestras sopas encima de él, paciencia tuvo de no terminar tirándonos el resto de las sopas a los demás. Charleta nocturna con los otros compañeros que nos indican que el Venteadero tiene malas cornisas de nieve con buen riesgo de aludes.
Después de la cena, a dormir, los cuatro que llegaron primero encima de dos repisas de madera y el resto apretados unos con otros en el suelo, pero aún así y todo, dormimos mejor de lo esperado, pocos ronquidos y la ausencia de otros ruidítos típicos facilitaron la labor.
A las seis y media de la mañana, diana y arriba, un precioso día soleado hizo que no necesitáramos los frontales al arrancar, la nieve esta muy bien, algo dura y nos ponemos los crampones. Llegamos al collado de Belesar, enfrente de la parte posterior de La Galana y vemos que la nieve forma peligrosas terrazas con el consiguiente riesgo de aludes, así que decidimos no cruzar hasta el Venteadero.
Por tanto Edu, Jorge y yo dejamos las mochilas antes del ascenso al Belesar, FJ se baja hacia el refugio y Periko e Isabel nos acompañan con sus mochilas hacia el pico del Belesar. Hacemos cumbre y mientras Periko e Isabel se van hacia el cercano Pico Meapoco, a donde ya han ido José María y Paco, nosotros nos bajamos a buscar a FJ a quién Jorge le ha indicado que nos espere dejándose ver, no le vemos y es que se ha bajado solo hasta el chozo del Belesar, bueno allí le vemos, nos juntamos con Periko e Isabel que ya bajan, comemos algo y empezamos la bajada. Enseguida vemos ya como José María y Paco llegan, los esperamos y bajamos.
Dura y larga bajada, en mi caso además, debido a la mala elección de botas que hice, creía que habría nieve desde mas abajo, me hacen unas buenas rozaduras , pero bueno son el pan nuestro de cada día, llegamos a los coches cada uno como puede, primero José María, lógico, después llego yo y, rápidamente, Isabel, después Jorge y Paco, como los últimos kilómetros de bajada discurren por una pista forestal, José María decide ir a buscarlos con el coche, en ese momento llega FJ y poco después José María baja con un destrozado Periko, Edu se niega a montar en el coche y baja con su mochila, si señor, así se hace.
Nos vamos hasta Hoyo del Espino con los coches y en el restaurante La Galana (¡que buen ambiente montañero!, allí nos encontramos con Jonás de TV+, con Raúl Lora, en fin hasta arriba), nos tomamos esa especie de mezcla de comida tardía, merienda y cena temprana y, claro consistente en los típicos huevos fritos con chorizo ¡viva el buen colesterol!.
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jueves 5 de marzo de 2009
Almanzor en Gredos

Como muchas otras veces, pisar una cumbre no se consigue en el primer intento y así me pasó también con el Almanzor, también llamado Plaza del Moro, Abi Amir Muhanmad (Almanzor) fue el primero en subirlo y por tanto, darle su nombre a este pico de leyenda.
La primera vez en invierno de 2008 lo intenté con mi amigo Ricardo que llevó a su perra Luna cuando aún era un poco cachorro, y después de subir el collado del Crampón y ya, cerca de la cumbre, en las últimas trepadas, la dejamos atada a una roca e intentamos la subida encordados, primero Ricardo que ya se conocía el camino y yo asegurando desde abajo, pero fue imposible, la perrita no dejaba de ladrar y temíamos que hasta pudiese ahogarse, por lo cual desistimos, bajada complicadilla por la pala de acceso al collado del Crampón por el estado de la nieve, al llevar yo mi cuerda de 60 metros. nos aseguramos en la primera parte de la bajada, es importante tener en cuenta que la bajada del collado del Crampón en verano es por una pedrera, pero en invierno es imprescindible el buen uso de crampones y piolets por su grado de desnivel.
La segunda, con algo de mejor tiempo, lo intenté en solitario y llegué a la cumbre.
Salí de casa a las cinco de la mañana con lo que a las siete estaba aparcando en la Plataforma a 1750 metros, mochila al hombro y caminata través de Los Barrerones a 2190 metros y después, bordeando la Laguna Grande (alguna vez anterior ya la atravesé pisando su superficie helada) hasta el refugio Elola a 1950 metros, donde ya no estaba Francis, saludos a Oscar, tentenpie y hacia arriba, hacia la cumbre a 2592 metros de altura, no sin antes admirar el magnífico Circo de Gredos.
Pocos, la verdad es que no subíamos muchos ese día, y coincidiendo conmigo sólo dos personas más, salimos del refugio y justo a su lado, en una pequeña esplanada, están unos indicadores de madera hacia el Almanzor, hacia La Galana, etc... Al principio la subida es cómoda por un camino bien señalizado con hitos, al frente tenemos el Cuchillar de las Navajas, a nuestra izquierda los Tres Hermanitos y la Portilla de los Machos. En poco mas de quince minutos estamos en otra esplanadita con varias charcas que se llenan con el agua de la Hoya del Ameal de Pablo. Dejamos a nuestra derecha el moro de la cuerda que separa la Hoya bdel Ameal y la Hoya Antón. Una enorme piedra aislada nos indicará que vamos por el buen camino. Enseguida los repechos que nos llevan hacia la Portilla Bermeja, a la que no llegaremos, no sólo son duros por el desnivel sino por la pedrera en que se convierten.
Llegamos al Nevero del Almanzor a 2270 metros de altura que antes permanecía todo el año, ahora sólo cuando en invierno nieva abundantemente. A su derecha sale la pala, aun más empinada y pedregosa que nos llevaría a la portilla del Crampón, dejando a nuestra izquierda la subida a la Portilla Bermeja.
Nosotros, sin embargo, subimos directos la pala izquierda hacia la Portilla Bermeja, pretendemos hacer en las zonas de cumbres una especie de ruta circular para contemplar mejor el Pico del Crampón y el Cuerno del Almanzor, en lugar de subir directos al collado del Crampón por su pala, vuelta por detrás, merece la pena, y llegada a la portilla del Crampón, trepada sencilla de grado II+ hasta la cima, fotos, buen día despejado, y como siempre asombrado por las vistas desde la cumbre, a un lado el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, el Casquerazo, Morezón etc. y al otro el Cuchillar de Ballesteros, La Galana, el Ameal de Pablo.
Destrepe y bajada por la pala de acceso directa a la portilla del Crampón, sin problemas llegada al refugio Elola, un caldito y de vuelta por el mismo camino.
Llegada a La Plataforma, que pesada se hace siempre la vuelta por los Barrerones, cambio de ropa en el coche y hacia Hoyos del Espino, me espera una suculenta cena con migas y huevos fritos con chorizo, me relamo imaginándolo, ha sido un día duro, con un recorrido agreste de 20 Kilómetros, pero me merece la pena, Gredos nunca me defrauda.
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domingo 1 de marzo de 2009
Besiberri, costó conseguirlo

Pero bueno los planes están para cambiarse y Periko nos indica que quiere hacer el Besiberri Norte, a mi no me parece buena idea, pero como estamos en grupo, a por ello y así, el sábado decidimos llevar a cabo la ilusión de Periko y dejar las otras opciones para otra vez.
Así lo hacemos y a las seis y media de la mañana, diana, a desayunar y a las siete en marcha, otros grupos salen delante de nosotros hacia el Besiberri Sur, en lugar de bajar hasta la cola del embalse de Cavallers pasamos por delante de la laguna de Travessani, bordeando las lagunas de los Monges y la de Tumeneia, según vamos subiendo, a mí sigue sin gustarme demasiado la idea, veo que en las crestas finales del Besiberri Norte, hay bastante nieve y hielo, llevamos una cuerda de 30 metros nada más, ya que la mía de 60 metros la dejamos en el coche porqué no pensábamos en hacer el Besiberri Norte, en las zonas altas del refugio la cantidad de nieve existente es muy grande y, por tanto, la aproximación lenta, en un momento nos encontramos con un agradabilísimo grupo de cinco personas de Rutas que nos dicen que van hacia el Besiberri Sur, pero que la gran vuelta que están dando es para hacer todo el circo anterior de los Besiberris, hablo con Periko y yo no veo factible cumbrear el norte hoy, así que decidimos que yo me uno al otro grupo y me voy hacia el Besiberri Sur y ellos (Periko, Albert y Edu) intentan hacer el norte, suerte compañeros, cuidadín y nos veremos en el refugio a la noche, nos comunicamos durante el resto del día por los walkis y así sabemos los unos de los otros.
En el camino subida hacia el Besiberri Central, por una arista preciosa, lo dejamos a nuestra derecha y tomamos la arista que nos llevará a la base de la cumbre del Besiberri Sur, en plena arista nos detenemos porqué hay que hacer las fotos sí o sí, imprescindibles, que maravillas a un lado y a otro.
Llegando a la cumbre, veo, es una foto en mi mente, el punto exacto donde lo dejamos en septiembre del 2007, pensabamos en aquella ocasión que no nos quedaban mas de una veintena de metros, por favor, es así, no nos quedaba nada mas, unos pocos metros más y nos hubiéramos encontrado con una anilla y un maillón fijos para poder rapelar en la bajada y enseguida la cumbre, pero bastante hicimos para nuestra poca experiencia en aquella ocasión y la tremenda lluvia y niebla que nos rodeaban, que buena decisión tomó Fer aquel día.
Bueno llegada a la cumbre y, siempre se dice lo mismo que paisajes, no. en esta ocasión es diferente, las vistas, son, sencillamente impresionantes, pero hay que bajar que se nos acaba el tiempo, abrazos, emoción fotos y a descender.
En la bajada el güetre derecho se rompe y con la gran cantidad de nieve que hay y que ya está muy blanda me entra la nieve en la bota, siendo los pies casi al borde de la congelación, no paro de mover los dedos pero es una bajada interminable, nos salimos del camino tres veces, con lo que luego cuesta recuperarlo y la nieve está tan blanda que en una de las muchísimas veces que nos hundimos en ella, María José que se hunde hasta casi la cintura y el pie encajonado al fondo entre dos piedras, un buen rato para vaciar a su alrededor toda la nieve y poder liberarla.
Doce horas en total, con muy pocos descansos y llegada al refugio cuando ya ha empezado la cena, nos reciben con aplausos y una gran simpatía, mi pie derecho se recupera al quitar la bota empapada y los calcetines chorreantes.
Y el domingo, vuelta a Madrid, yo no puedo hacer nada sin güetres y sin crampones.
Que gozada, por fin conseguí el Besiberri Sur, era una espínita muy, pero que muy clavada.
jueves 26 de febrero de 2009
Mont Blanc, una cima obligada

Tres veces lo intenté, y al final lo conseguí, una montaña que siempre te guarda sorpresas con el tiempo. La primera vez, buen tiempo en Chamonix, imposible en la cumbre, quise subir por la ruta de los cuatromiles y no se podía seguir, solución, prácticas en la Mer de Glace.
Segunda intentona con HC y viento de más de cien kilómetros hora en la cumbre, nos vamos abajo y turismo por las ciudades de los alrededores, y es en la tercera intentona, en Agosto del 2008 con Africa y Luis cuando por fin lo conseguimos, aunque cambiando planes, como no podía ser de otra manera.
Fuimos en avión a Ginebra, alquilamos un vehículo y hacia Chamonix, nuestro centro de descanso en la Gite de la Tapia, muy bien. Aclimatación en Montenvers, en la Mer de Glace. Y en la plaza de Chamonix, en la información meteorológica, ¡no!, ¡otra vez no!, mala previsión de tiempo, no podremos subir el lunes, no por favor, no puede ser, tenemos reservadas plazas en el refugio de los Cósmicos la noche de domingo a lunes, queremos subir por los cuatromiles el lunes de madrugada, bueno, no hay problema, lo adelantamos y subimos el domingo, dormimos en Cósmicos la noche de sábado a domingo, pues tampoco, no puede ser, no hay plazas, no se puede subir, pues mira, da igual, subimos el sábado al refugio de Gouter, dormimos allí como podamos y hacemos la subida el domingo, ya, pero deberíamos aclimatar un poco más, no, no es posible, yo vengo bien desde Perú, así que lo intentamos como sea, ¿vale?.
Dicho y arriba, sábado por la mañana arrancamos desde el teleférico de Les Houches hacia el TMB del collado de Bellevue donde nos hacen la primera, venden tickets de más para el tren debido a la ingente cantidad de turistas que quieren subir hasta el Nido del Aguila a 2372 metros, y tenemos que esperar, casi una hora al siguiente, y cuando llega, subir apretados unos a otros con la consabida pelea para poder acceder y no quedarte esperando al próximo.
Bueno, subimos en el teleférico desde las Houches hasta Bellevue 1.790 metros, cargamos las mochilas, guetres y a patear por la pedrera hasta la antigua barraca forestal des Rognes a 2708 metros de altitud por una senda perfectamente marcada y hasta donde llegan algunos senderistas algo mas preparados, poco mas allá a su derecha sigue la subida hasta el refugio del Tete Rousse, a 3167 metros, con alguna pequeña y fácil trepadita, enfrente del refugio nos ponemos los crampones y seguimos por la arista Payot sin cruzar al refugio, no es necesario. Hasta llegar al Gran Corredor, también llamado La Bolera con su cable donde asegurarte y que hay que cruzar lo mas rápido posible por el peligro de desprendimiento de piedras, por eso se llama la bolera, los bolos son las personas, las piedras se oyen al caer, siempre y cuando que no esté el listillo de turno que no para de gritar y no deja atender bien a los sonidos de las piedras, además hay que dejarse paso uno a otros en ambas direcciones.
Y a partir de este momento, trepada tras trepada, algunas de grado II, en algunos momentos con cables para asegurarse, seguimos hasta el refugio del Gouter a 3817 metros. Lo peor de la ascensión, un refugio sucio, mal atendido, maloliente, atestado de gente (bueno, es el precio por saber que sea como sea, podrás pasar la noche), caro, mala cena y por turnos y el descanso, que no dormir, en el suelo debajo de las mesas, en los bancos, encima de las mesas. Bueno dormir, dormir, no hay forma de pegar ojo, pero al menos reposas hasta la hora del desayuno, allá como a la una de la madrugada, Dios mío, nunca vi nada igual, la gente en la ventanilla de los desayunos a empujón limpio, al final conseguimos los nuestros, bueno lo de desayuno es un decir, pero los comimos, nos preparamos para la subida, crampones, piolet, frontales, bien abrigados, nos encordamos y, a eso de la una y media hacia arriba los tres, primero Luis, en medio Afri y yo cerrando cuerda .
Lista de frontales, tranquilo Luis, despacio y llegaremos los primeros, algunos nos pasan, sobre todo en la engañosa bajadita que hay después de la primera rampa, muy bien, hasta luego, ya os esperaremos en la cumbre y así es, tan rápido como iban y poco a poco se van parando, a nuestro ritmo los vamos pasando.
Llegamos al Dome del Gouter a 4300 metros, donde empieza otra suave bajadita y vemos los frontales de los que suben por la ruta de los cuatromiles, pasamos el refugio Vallot y nos encaminamos hacia la arista de los Bosses, poca, muy poca gente tenemos ya delante, se han ido quedando atrás, siempre es así, hay que arrancar lento y llegarás rápido, y ya, llegamos a la arista final y, sin problemas, a la cumbre.
Esperaba mas de la cumbre en sí, pequeña y, casi un pasillito pero las vistas, que espectaculares, son únicas y máxime en un día despejado como el que nos vino en suerte, fotos, risas, objetivo cumplido y a andar el camino desandado, la bajada en las aristas presenta sus pequeñas dificultades ya que la gente que hemos adelantado está subiendo y, en montaña, la preferencia siempre es para el que sube, así que tienes que apartarte como puedas de la arista y dejar paso a los que suben, esto hay que hacerlo con mucho cuidado, las aristas del Mont Blanc no son excesivamente difíciles pero son pasos que no perdonan un sólo error, hay que tener mucho cuidado.
En la bajada llegamos de nuevo al Gouter, un pequeño descanso, unas barritas energéticas y a seguir bajando hasta llegar a Chamonix, ahí sí, en ese momento sí, objetivo cumplido y a celebrarlo con unas fenomenales hamburguesas.
Bueno, por fin lo conseguí, tres intentos pero merece la pena, claro que si.
Lo intentaré otra vez, pero por la ruta de los cuatromiles. Por cierto, una anecdota, la ruta normal por el lado italiano fue encontrada en el 1890 por Achille Ratti (Pio XI)
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miércoles 25 de febrero de 2009
algo de rocódromo

Sábado por la mañana, y al llegar lo vimos, zona para hacer algo de bulder, zona de travesías, zona de vías con cuerda de grados bajos 4, 4- y 4+, zonas mas exigentes, 5, 5+, sextos, con fisuras, con diedros, con volados, zonas de paredes de granito también con todos los niveles y bien equipadas, todo en deportiva, pero que bien nos lo pasamos, bueno yo en la quinta vía sufrí un pequeño tirón en el tríceps y no quise seguir por precaución, pero Fer y Periko le dieron con ganas, sobre todo en el granito.
Que bien pasamos el sábado toda la mañana, nos dio tiempo a volver a comer en casa a cada uno de nosotros después de pegamos unos buenos tirones de antebrazos, además tiene buenas zonas para correr al lado del polideportivo.
lunes 23 de febrero de 2009
Un día de esquí

El año pasado esquié un día y hacia, puff, ¿cuantos?, ¿veinte?, ¿dieciocho?, ¿quince años que no esquiaba?, un montón, pero bien me animé, mejor dicho, mis amigos de Haciendo Camino (que gran idea Periko) me animaron y allá que nos fuimos, bueno, yo con mis miedos ya que Periko según los correos, para mí y para mas gente estaba claro que lo único que habías encontrado en el albergue, (que gran labor haces con cada salida que organizas) era una habitación para las tres chicas, otra para Edu y su pareja y otra para nosotros tres, es decir Angelito Vámonos (así le llama Felix), tú y yo, pero además, la impresión que daba era que teníamos sólo una cama, bueno que le vamos a hacer, pero ya que tenía que irme a Pamplona y volvía antes, intenté buscar alguna anulación en algún hotel y encontré una en el Reno (buen precio y gente amable, para otra vez que vayamos, que espero que así sea), ergo me perdí mas de una juerguecita en el último piso del albergue, pero bueno así estábamos todos mas anchos.
Viernes noche, buena cena en el refugio y a dormir, y el sábado a levantarse pronto, subían en hordas ya a las ocho y cuarto de la mañana y por favor ¿porqué tienen que subir a las pistas con esa histeria? ¿no se puede ir mas relajado?, si se llega igual, parece que les va la vida. Bien, llegada al parking de Candanchú y a por los forfait del día y a empezar, como siempre me he perdido, no os veo a ninguno ¿donde estáis?, pues que bien, ya llegareis, empiezo a esquiar por las pistas verdes de la zona de la Pista Grande y de Debutantes y, poco a poco me voy familiarizando con la nieve, cada vez que bajo os busco y no os veo, hasta que, mas o menos pasadas las diez me encuentran Chus (que maravilla, que bien esquía) y Francis (como siempre, humillándo a los mortales, el tío lleva tres clases en Benasque y ya se tira por cualquier pista, pero bueno hay que acostumbrarse, así lo hace en escalada, en bici, en fin hijo a ver si te da por el mús, seguro que eres el mejor compañero posible). Al grano, ya con ellos seguí por algunas azules, como la Pista del Nido y alguna mas, hasta que aparecen los demás, Jorge va sobrado y estuvo los dos días dándome consejos y temas que debía corregir, gracias Jorge me han servido de mucho y lo noto, con ellos subimos Tortiellas (la zona azul) y la descendimos muy bien, Chus, Sonso y yo nos fuimos a otras azules (y alguna roja fácil) de la Pista Grande, hasta que bajamos a ver a Paco, el hombre allí en las zonas de Debutantes con gran voluntad, pero bueno aprende a la velocidad de los humanos, no como su hijo que no, no es humano, lo reitero, y en la otra pista de cinta estaban Periko, Edu, su novia y Marga, vamos a ver Periko se esquía de pie, no tumbado, es decir alguna vez levántate ya verás como es mejor, aparece Angel DD (que estilazo esquiando, parece que no hace nada) y con Chus, Sonso, Fran y Jorge (un poco después se nos une Isabel) nos vamos hasta el Tobazo, cruzamos hasta la Tuca Blanca, y por allí una bajada y otra y otra, hasta que en un momento que no los veo me digo ale a por la roja y me tiro por la roja de la Tuca Blanca, todo bien hasta que una vez mas, inconsciente de mí, me digo: y ahora una de fuera pista, dicho y hecho, según bajo veo abajo del todo a Francis y a Chus que me están esperando, grito a Francis que me ve y sigo bajando, ale, trozo de nieve dura en un pie y de blanda en el otro, demasiado para mí, caida y me dejo llevar mas de veinte metros hacia abajo, bueno de algo hay que reírse, me calzo esquís, unos chavales me bajan los bastones que se quedaron mas arriba y, a seguir (lo del fuera de pista lo dejo para mas adelante ¿vale?) y así todo el día, Angel DD corrigiendo a Francis, Jorge ayudándome a mí, Chus a Sonso, no paramos de subir y bajar hasta cerca de las cinco de la tarde (sólo el tiempo de un bocadillito), que gran día, un sol esplendido y una temperatura maravillosa.
Atasco para bajar a Villanúa, ducha y a cenar en Canfranc, que maravillosa sorpresa nos preparó Jorge, esas patatas a la aragonesa estaban que se salían y que fenomenal atención de sus amigos del restaurante y en medio de la cena Angel DD que recibe un SMS: el Madrid ganó 6 a 1 y el Barsa perdió, botellita, y a bajar, en pocos coches y todos/as apretaditos/as, a dormir que el domingo, de nuevo a las ocho arriba, y lo mismo, desde primera hora y hasta la una los de abajo, en la zona de Debutantes, Periko ya entendió que se esquía de pie (máxime cuando bajo Angel DD y se puso con ellos a ayudarles) y nosotros, de nuevo en la Tuca Blanca.
Viajecito fenomenal a Madrid, sin atascos y con un fenomenal bocata en el restaurante de carretera que hay en la gasolinera de subida a Monrepós.
Que fenomenales fines de semana cuando vas con un buen grupo de amigos.
jueves 19 de febrero de 2009
Grand Paradiso, un clásico en los Alpes

cía buen tiempo pero había gente que decidió no pasar, una vez pasada la pared, dos metros de trepada y ya estás en la muy pequeña cumbre, fotos rápidas al lado de la Madonna y a bajar para dejar paso a otros que esperan y, en la base de la cumbre mas fotos de las limpias vistas de los Alpes en todas las direcciones.sábado 14 de febrero de 2009
Mulhacén demasiado transitado


viernes 6 de febrero de 2009
Perdiguero, nieve papa y bajada en helicóptero ...

Y dicho y hecho, hacemos cumbre y al bajar, metí la pierna entre dos piedras cubiertas por la nieve y averia, mis gritos se oian hasta en el ....., rápidamente Santi baja y me mira la pierna, me pone una rodillera, Periko se preocupa, intento bajar pero no puedo, cada paso es un grito, Periko saca su manta térmica y llama al 112 pidiendo un helicóptero, se quedan conmigo, no hay forma de que baje ninguno de los dos, que buenísimos compañeros, yo no soy capaz de seguir, hay otro accidente con un posible fallecido y nos dicen que tardaran, da igual, no puedo hacer nada, Periko y Santi conmigo, ya estamos nerviosos, al final vemos al helicóptero, pero ellos a nosotros no, vuelta a llamarles, están son nuestras coordenadas, ellos dicen dejaros de coordenadas, ¿donde estáis?, otra vez se lo decimos, enseguida vuelven, esta vez si nos ven, increíbles los chicos de la Guardia Civil, casi se tiran desde el helicóptero para ayudar, me toman en volandas, no,. tus compañeros no caben en el helicóptero, pues entonces no, yo no bajo, sin ellos no bajo, se está haciendo de noche, y ellos enseguida, no te preocupes, volvemos a por ellos, si, si en algún momento me he quejado por alguna multa en carretera, estos son diferentes, que gente mas encantadora, increíbles, me llevan a Benasque y si, claro que si, suben de inmediato a por mis compañeros y los bajan, enseguida están conmigo, bueno, una fisura en la cabeza del peroné un esguince de ligamentos y un desplazamiento del menisco, poco precio para la satisfacción de esa belleza de Pirineos y el conocer a gente tan encantadora como estos guardias civiles, mis felicitaciones, sois fantásticos.
El pico Perdiguero es una cumbre de los Pirineos, situada entre Aragón y el Alto Garona, como frontera divisoria entre España y Francia. Su cumbre fue alcanzada por primera vez en 1817 por Friedrich Parrot. Tiene una altitud de 3.221 metros sobre el nivel del mar y su situación debe indicarse desde Benasque con un desnivel de recorrido de 1640 metros.
Para llegar allí, desde Benasque tomamos la carretera en dirección norte, hacia los Llanos del Hospital, pero unos pocos kilómetros antes de llegar, encontramos la típica placa junto a la carretera que nos indica el puente de Literola. Es desde este punto desde donde comenzamos la ascensión con los crampones, desde las cinco de la mañana, después de pasar la noche en Benasque.
Desde este punto empezamos a ver el pico Perdiguero, el objetivo de hoy, estaremos cerca de hacer la mitad del recorrido.
n crampones a pesar de que la nieve esta muy blanda, aquí Kanquis nos abandona, os espero abajo, bueno pues bien, la bajada es fácil así que no tenemos inconveniente en dejarle solo.martes 3 de febrero de 2009
ISLAND PEAK (ImjaTsé)


Nos encordamos y llegamos hasta la tremenda y empinada, casi vertical, rampa lateral, nos preparamos para engancharnos con el puño jumar a la cuerda fija, pero cuando la veo me asusto, por Dios, si alguno se cae ¿aguantará esto?. Da igual, hay que seguir, para ello en la pared preparo los dos piolets y dejo el jumar sólo como un seguro más que voy arrastrando. La pared se hace interminable, me creo que nunca llegaré a la arista final, pero poco a poco, cada vez mas poco a poco, voy trepando, del grupo sólo quedamos tres, los últimos metros se me hacen eternos, pero al final llego a la arista, me aseguro y me tumbo en la nieve dura a descansar unos segundos y recuperar el resuello.
las celebraciones abajo y el éxito es cuando levantas la cerveza de celebración.lunes 2 de febrero de 2009
Un recorrido por el valle del Khumbu en Nepal
Ruta que coincide en parte de su recorrido con el trekking del Everest, ver el croquis

Pero el viaje comenzó en ruta hacia Katmandú. El vuelo se hace pesado, con escala en Doha, menos mal que la Qatar nos dio un magnífico servicio durante todo el viaje.
Ya, al aterrizar en la capital de Nepal es increíble: parece que retrocedes cien años. Katmandú es una ciudad que enamora, tanto por sus gentes como por los contrastes culturales que se ven. Es llegar al magnífico hotel Yak&Yeti donde nos dan un maravilloso recibimiento, ocupar sus inmejorables habitaciones y, al salir a dar un paseo encontrarte con las enormes diferencias tanto de limpieza, como culturales, como de nivel de vida, pero es lo que es , en las calles, continuamente es como si te sintieras observado por los ojos de Buda que están por todas partes.
Y después de unos días conociendo la ciudad, sus barrios comerciales como el de Thamel y sus alrededores, la plaza Darbar, los templos como los de Swayanbhunath, Pashupatinath, la Stupa de Bodhnath, etc. tomamos una avioneta que nos llevó a Lukla a 2866 metros, con su " gran aeropuerto": una pista de aterrizaje en subida, y de despegue hacia abajo, que acaba en una pared vertical, ciudad donde se contratan guías, porteadores, yaks, etc., allí nuestro guía, el buen amigo Pasang (4 coronaciones del Everest) se encargó de preparar toda la logística de la ascensión manejándose como pez en el agua en ese caos que se forma todas las mañanas.
Y aquí comenzamos el trekking que, en una primera etapa nos llevará, por un verde camino (pasando por debajo del primer templo de oración que nos encontramos, después nos encontraríamos uno a la salida de cada pueblecito o bien las típicas ruedas de oración que hay que pasar siempre dejándolas a tu derecha) hasta Phakding 2652 metros donde pasamos nuestra primera noche en un fantástico lodge de la misma cadena Yeti para, al día siguiente partir ya hacia Namche Bazaar a 3440 metros, la ciudad mas importante del valle del Khumbu, donde pasamos un día más visitando Thame, Namche con sus mercados, con sus tiendas de material de montaña, baratas pero no muy fiables en cuanto a la calidad final de los artículos que allí puedas adquirir y con su gran cantidad de montañeros, unos hacia el Gokyo otros hacia el Everest, otros hacia el Island Peak, otros de trekking, otros ....
En la siguiente etapa partimos hacia Khumjung desviándonos a conocer el monasterio de Khunde y algo mas allá tenemos nuestra primera vista del Everest y el Lhotse pero, sin embargo y a pesar de su altura y su fama me quedo, sin duda, con la que para mí es la montaña mas bonita y espectacular que he visto, el Ama Dablan, montaña que, en todo el viaje pude contemplar desde todos los ángulos y la viese desde donde la viese siempre me ha fascinado. Que belleza de montaña.

Nuestra etapa siguiente, corta, nos lleva hasta Tengboche 3800 metros, atravesando varias veces el río por puentes colgantes a cual mas espectacular y móvil, el lodge donde nos hospedamos es el peor de todo el trekking pero a cambio, que maravilla, el monasterio de Tengboche se nos ofrece espectacular, podemos entrar a visitarlo y coincidimos con los rezos de los monjes, las vistas desde Tengboche en cualquier dirección, a cualquier hora, amanecer el día, al anochecer, en la penumbra, en fin, en cualquier momento son espectaculares. No paro de hacer fotografías, voy a quemar la cámara.
De Tengboche a Pangboche nos ofrece las mismas sensaciones, además de empezar a ver las obras de Hillary en forma de colegios, hospitales, etc...
Continuamos hasta Pheriche siempre con la presencia majestuosa del Ama Dablan y sus glaciares desde todas sus vertientes, en Pheriche al tener un día de descanso aprovechamos para hacer la colada en sus ríos antes de tomar camino hacia Lobuche que, con sus 4930 metros de altura nos ofrece una maravillosa aclimatación.
Al día siguiente subida al KalaPatthar con sus 5545 metros pasando por los campamentos de Gorak Shep y desde cuya cumbre se tienen las mejores vistas del Everest, del Lhotse, del Nuptse, del Pumori, del glaciar del Khumbu y, abajo, junto a uno de los glaciares del Everest, su campamento base, día, por desgracia, de un tremendo ajetreo, la noche anterior un alud en altura acabó con tres alpinistas italianos y tres sherpas. Y además mi amigo Oscar sufre su primer ataque del mal de altura, bajamos rápido y se le pasa pero le ha dado bastante fuerte, se le veía muy mala cara.

Después de hacer cumbre y pasar una noche mas en Lobuche, en realidad una especie de locura de montañeros subiendo y bajando hacia el Everest, bajamos hacia Dingboche, abandonando durante unos días el valle del Khumbu para acercarnos al Island Peak, Dingboche con buenos lodges, los típicos tenderetes de conexión vía satélite con internet y hasta sus pequeños garitos con mesas de billar.
Arrancamos hacia el campo base del Island Peak, pasamos por Chukhung, donde simplemente nos detenemos a comer algo, pero, otra vez a Oscar le ataca el mal de altura y se baja hasta Dingboche a recuperarse y después se irá hasta Namche Bazaar. El resto, al llegar al campo base a 5180 metros establecemos las tiendas de campaña, para pasar las siguientes noches, los dos días siguientes en el campo base nos sirven el primero para descansar y el siguiente para hacer cumbre, fantástica cumbre, preciosa, la tercera noche nos sirve de descanso y, al día siguiente retorno en largas etapas, la primera hasta Dingboche, la segunda a Namche Bazaar y en la tercera hasta Lukla donde tomamos el avión hacia Kathmandu, donde nos esperaba lo mas deseado después de un trekking, una larga, relajante y maravillosa ducha.
Dedicamos los pocos siguientes días a conocer las maravillosas ciudades de los alrededores como Patán, Bhaktapur, etc...
sábado 31 de enero de 2009
La Mesa de los Tres Reyes

lunes 26 de enero de 2009
Lukla, aterriza como puedas, ¡o despega!
La pista está inclinada desde la montaña hacia el barranco, para así facilitar el aterrizaje y el despegue, genial ...
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Desde el interior del ¿avión?, aterrizando ...
miércoles 7 de enero de 2009
Aconcagua: frío, viento, el desierto en la altura

Medio primero y segundo día, 24 horas de viaje, justas, desde mi casa en Pozuelo hasta el hotel en Mendoza. Qué cansancio. Pero bueno, es lo esperado.
He hecho los dos vuelos con Aerolíneas Argentinas. El vuelo desde Madrid a Buenos Aires, puntual, más los veinte minutos de rodadura por las pistas de Barajas, maldurmiendo en turista, qué mala cena y qué peor desayuno. Llegada a Buenos Aires en doce horas y media, media hora de espera a la bolsa y viaje a Aeroparque, el otro aeropuerto. Increíble: TRECE DÓLARES UN COLECTIVO; hace un año, el mismo TRES DOLARES Y PICO. Estos argentinos cuando se lanzan, se lanzan. Eso sí, me he parado en el centro de Buenos Aires a tomar un capuchino, es una ciudad única, maravillosa, cada día me gusta más, tiene una vida especial. Hora y media de vuelo a Mendoza con cuarenta minutos de retraso. Mendoza, espectacular, una ciudad tranquila, perfectamente habitable (1.500.000 de habitantes), con una particularidad: la increíble canalización de aguas por acequias en todas las calles, creadas por sus fundadores los indios huarpe, lo que le da una frondosidad de arboles en todo momento. Es más, no se puede cortar ni un árbol, antes se cambia la ubicación de un posible edificio que talar un árbol. Unos parques preciosos, ni un solo atasco y, a 900 metros de altura, una temperatura en verano (ahora) de 28 grados e inviernos nada fríos.
Para más, coincido con la llegada del Dakar a esta misma ciudad. He visitado el parque cerrado y mañana no los veré salir ya que parten a las cuatro de la mañana y quiero dormir algo.
Nos hemos reunido con el guía para repasar el material y planear la ascensión y he cenado un asado de tira, qué maravilla. Bueno, me voy a dormir, que mañana tengo que ir a pagar los permisos de ascensión.
Tercer día dedicado en su mañana a las últimas compras y, sobre todo, a pasar los complicados trámites de los permisos de ascensión por el Aconcagua. Una vamos a decir no mala noticia: al llegar nos informamos de que cuatro andinistas italianos y su guía habían muerto en una grieta. Al final, después de 48 horas han rescatado a tres, dentro de lo malo... Mañana partimos a Penitentes, allí estaremos un día.
4º día: Previsto para llegar a la estación de esquí de Penitentes desde Mendoza, en un pequeño colectivo de montaña, viejo como él solo.
Después de 2 horas de viaje llegamos a Uspallata, un pueblo que estuvo destinado al tren con Chile y ahora se dedica a la gente que accede a los Andes. Al salir de este pueblo vemos el último árbol que nos encontraremos en el resto del viaje, compramos agua y llegamos a la estación de esquí de Penitentes, donde dejo una bolsa con las cosas que no usaré en la ascensión. Comemos y, para aclimatar, subo por las pistas de esquí (ahora sin nieve) hasta los 3200 metros, me quedo un rato arriba y bajo a dormir. Nos llegan las noticias de que ha muerto un inglés de un infarto cerca de la cumbre del Aconcagua.
5º día: Salimos de la estación de esquí de Penitentes a 2950 metros en 4x4 hacia el control de entrada a la zona del Aconcagua, pasamos por el Puente del Inca, otra estación de esquí que, al igual que en Penitentes parece esos típicos sitios de las películas americanas en las que en pleno desierto ves una larga carretera transitada por enormes camiones y donde hay una gasolinera, un motel y poco más, además del viento. Después de registrarnos en el control de los rangers de Horcones comenzamos a andar hacia el campamento de Confluencia a 3400 metros, donde pasaremos nuestra primera noche en tienda de campaña. El primer puente por el que pasamos sirvió para el rodaje de parte de la película <7>.
Los horcones, que dan nombre a esta zona, son unos pequeños pajarillos con el pecho amarillo o rojizo que inclusive se posan por tu mano para comer las miguillas que les des, simpatiquísimos.
En Confluencia, después de una corta caminata, comemos y colocamos las tiendas. Necesito andar algo más y me doy una caminata de unas dos horas con Jarno, un jovencísimo y fuerte compañero de viaje que pocos días después cumpliría sus 23 años. Después a estirar.
6º día: Dentro de la aclimatación a la altura y de los días qu
7º día: Dejamos Confluencia y la simpatiquísima Verónica, una chica encantadora que nos ha preparado unas cenas y comidas buenísimas y nos vamos a Plaza de Mulas a 4350 metros. Más de 7 horas hacia arriba pasando por lo que llaman Playa Ancha, que no es más que un tremendo pedregal producido por las aguas del deshielo de los glaciares del Aconcagua y donde el sol aplana a cualquiera. Pero sin embargo, tiene un encanto especial con el enorme arcoiris de colores de las piedras.
Llegamos a Cuesta Brava. Son doscientos metros de desnivel antes de llegar a Plaza de Mulas, donde se han despeñado algunas mulas y donde algunos argentinos la denominan la cuesta de la madre que... Pero bueno, llegamos, comemos y a descansar.
8º día: Aclimatación en Plaza de Mulas (Campo Base) y descanso, al tiempo de pasar el pertinente control médico: todo NO bien, es decir, tensión 128-75, pulsaciones 66, oxigenación en altura 89%, pero una imponente bronquitis con placas en la garganta hacen que me den fortísimos antibióticos (me destrozan, me agotan). Para mantener subo los primeros 200 metros del acceso a campo 1 y me voy a un refugio cercano al campamento, donde en el comedor encuentro la banderita de HC que dejó José María. Al lado de Xouxou pongo mis iniciales y hago la foto de rigor.
Las noches se empiezan a hacer interminables dentro de la tienda de campaña. Se cena muy pronto, hacia las ocho, y se desayuna muy tarde, mas allá de las ocho y media. A eso sumemos los cinco litros de agua que hay que beber al día (potabilizada del río cercano) y nos dará la cantidad de veces que hay que salir de la tienda en las noches.
9º día: Para aclimatar subimos al cercano Cerro Bonete, 5004 metros, que es una pedrera en toda su longitud. Salimos del campo base hacia el refugio y hacia su derecha sale un empinadísimo camino, muy resbaladizo, atravesamos varias zonas de penitentes (esa forma tan peculiar de producirse el deshielo en la zona andina) alcanzamos su cumbre en 3 horas largas. Eso sí, según subimos cada vez vemos mejores y más impresionantes detalles de la cara oeste del Aconcagua.
La última parte de la ascensión es algo mas expuesta y hay que tirar un poco de manos, pero siempre dentro de unos niveles de facilidad. Al llegar a la cumbre, el Aconcagua a un lado, a otro el Catedral, el Dedos, el Tolosa, innumerables...
Nos dividimos en grupos y en el primero, divertidísimo, bajamos deslizándonos por las pedreras y corriendo, en 1 hora y 10 minutos. A lavar la ropa y a prepararnos para mañana.
10º día: Para preparar la subida final subimos hacia el campo 1, cargados con la primera parte del material a instalar. Me sigue doliendo la garganta, la mucosidad es constante, he vuelto a ir al médico del Campo Base que me dice siga con los antibióticos, me da por pensar que no me van a dejar subir, pero bueno.
Cargamos las mochilas hasta arriba y comenzamos a andar. Subida dura al principio y al final y algo más suave en el intermedio. Llegamos, comemos, montamos los materiales y tiendas que llevamos y alguno propone llegar hasta la cota de los 5000 antes de bajar. Dicho y hecho. Delante de nosotros suben 3 miembros del ejército a unos 100-150 metros. De repente un grito brutal y una persona, solitaria, que se cae: una gran piedra desprendida le alcanza en el pecho. Pela, nuestro guía nos pide permiso para ir a ayudarle, cómo no, por supuesto; eso sí, llevamos un médico en el grupo que en momento alguno se ha ofrecido a ayudar a nadie y que aquí tampoco lo hace. Le ayudan a respirar, un soldado saca una camilla plegable y deciden bajarle, el Pela baja ayudando, alguno toma la mochila del herido y la baja, nosotros nos bajamos por otro camino también de piedras. A unos 100 metros del campo base el herido fallece. El médico ¿dónde está? El Pela me abraza al ver que estoy a punto de saltar. Las dos caras de la humanidad.
11º día: Sin olvidar el anterior, descanso y aclimatación en el campo base. Preparamos las mochilas para mañana, separando lo que necesitamos en altura y lo que dejamos aquí. Vuelvo al médico por la tarde y me dice que aún no estoy bien curado, pero que, si quiero, puedo intentar subir, pero que recuerde la cantidad de fuerzas perdidas con la bronquitis.
A la tarde y, como todos los días en el campo base, nos cae una copiosa nevada que deja un precioso paisaje pero un frío increíble. Al dormir dejo el reloj fuera del saco para ver la temperatura y alcanzamos los 7 negativos dentro de la tienda.
12º día en que empezamos la ascensión, ya desde campo base hasta campo 1 (Canadá) a 4950 metros, es decir 600 metros de desnivel, llegamos, instalamos el resto del equipaje, yo llevo mi tienda ya que es individual, 5 kilos y medio más y aquí ya cambia mas aún la forma de estar, no desayunamos hasta las nueve y media que sale el sol y cenamos hacia las seis de la tarde, el resto en la tienda, por falta de cuidado he dejado la bolsita de pilas de repuesto, al dormir, fuera de mi saco y se han descargado, o sea que no puedo usar el frontal para leer algo y tengo que conservarlo como pueda, hasta el final, que largas se hacen las noches.
13º día: Frío, frío intenso por la noche, el guía nos dice que más de lo normal. Desayunamos y vamos hacia el campo 2 a 5425 metros (Nido de Cóndores), con 16.5 kilos en la espalda. Mucho viento en la subida y cada vez cuesta más cualquier esfuerzo. Los pasito a pasito que vamos dando son agotadores.
Por cierto, una más y van... ¿qué pasa este año? Sigue sin aparecer el andinista francés que está desaparecido desde hace unos días, es desmoralizante.
Lavar los cacharros de l
Una chica americana, Catherine, que se baja ya, nos regala un pequeño ajedrez de bolsillo que lleva y al que le falta un alfil de las blancas ¡qué maravilla!, César (el peruano) y yo nos frotamos las manos: podemos jugar con algo.
14º día: Subimos a campo 3 (Cólera, 5950 metros, hay otro al lado que se llama Berlín). Por radio nos anuncian que el tiempo arriba no será excesivamente ventoso pero que las temperaturas estarán 20 grados negativos y que las ventanas de tiempo despejado no serán superiores a unas pocas horas. Instalamos el campo 3 y a dormir horas y horas.
15º día: No se puede subir a cumbre, todo el día en campo 3 Cólera. Sigue nevando, mañana veremos.
16º día: A las 4 de la mañana Ulises nos dice que por radio le han indicado que hay una ventana de buen tiempo para subir. Está todo nevado pero podremos intentarlo. Me levanto con las placas de la garganta sangrando. El médico, ¡ohhh!, me mira, tengo algunas décimas de fiebre, pero voy. Subo bien pero hay un momento ya, en los 6600 metros, en que la mente me abandona, no me da más fuerzas, y si la mente no te empuja, el cuerpo no hace nada y me decido a no seguir. No sé, han pasado tantas cosas que la ilusión de hacer cumbre me ha abandonado, me da igual hacerla que no. ¿Necesito el ego de decir que he hecho cumbre? Pues no lo sé, pero ahora mismo quiero bajar. Los poquísimos que quedan en la subida me dicen que siga, que estoy fuerte, que puedo hacerlo, pero es que NO QUIERO SEGUIIIIR...
Me bajo hasta campo 3 y, a pesar de que los quedaron en campo 3 me lo desaconsejan, digo que me voy, que me bajo, que tengo cuatro objetivos: una ducha de media hora, un bife de chorizo con una botella de malbec, una terraza tranquila y unas sabanas limpias con un buen colchón. Algunos se juntan a mí y con toda la carga de siempre, mis famosos 16,5
17º día: Óscar y yo tiramos hacia la civilización, recogemos el resto de nuestras pertenencias, nos enteramos de que un rumano con el que coincidimos pierde los diez dedos de los pies, congelados, bajamos la cuesta Brava, llegamos al campamento de Confluencia con la mejor sonrisa de Verónica que nos prepara bebida y unos sandwiches. Seguimos andando hasta el control de los rangers, donde nos espera un 4x4 que nos lleva hasta Mendoza, y a cumplir mis cuatro sueños.
¿Por qué no hice cumbre? Podía, duro, sin duda, pero podía, pero ¿estaba disfrutando?...
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Jbel Toubkal, una pedrera en el Atlas


martes 6 de enero de 2009
El Aneto, un clásico

Material: siempre de alta montaña.
Dificultad: alta.
lunes 5 de enero de 2009
El Balaitous por la Brecha Latour, qué preciosidad de ascensión
Se accede desde la población de Sallent de Gállego, pudiendo llegar en coche hasta el embalse de la Sarra, esta carretera se toma desde la misma entrada a Sallent de Gállego a su izquierda, a unos diez minutos encontraremos la cabecera del embalse donde puede dejarse el coche o bien seguir hasta un merendero unos minutos más adelante donde hay un mejor aparcamiento.
El Balaitous es un macizo granítico de los Pirineos, situado entre España y Francia, marca el comienzo desde el Oeste de los Altos Pirineos. El Balaitous con sus 3.144 metros de altura es el primer pico de los Pirineos que sobrepasa los 3.000 metros desde la costa atlántica.
Su nombre procede de las palabras francesas "bat" (valle) y "laytouse" (leche). Otra denominación es la de Mamure, que se ha traducido en abundante cartografía española como Pico de los Moros, nombre que no cuenta con tradición.
El primer día subimos desde La Sarra (1.400 mts) al Refugio de Respomuso (2.150 mts) con una distancia aproximada de 7,5 Kms
El segundo día subimos desde el refugio de Respomuso (2.150 mts) por el barranco de Aguas Limpias hasta la Brecha Latour y coronamos el Balaitous (3.144 mts) con una distancia total de unos 3 Kms, bajamos al refugio de Respomuso (2.150 mts) y después al aparcamiento de la Sarra (1.400 mts).
Por lo que en total hicimos en los dos días una distancia aproximada de 21 Kms con un desnivel igual en subida y bajada de unos 1750 metros.
La dificultad técnica podría describirse como media con algunas trepadas de hasta grado III.
Hay que usar crampones y piolet en los tramos de nieve y en la ascensión por la brecha Latour cuerda, arnés, los típicos mosquetones y, para bajar, un reverso o similar como descendedor, las reuniones están equipadas, en la ascensión hay unas pequeñas zonas de clavijas y para descender hay que montar cinco rápeles.

Bueno pues nos juntamos Félix, Ricardo y yo y decidimos la subida, pensando en hacer el primer día La Gran Facha y al siguiente (domingo) el Balaitous, basándonos en que según las previsiones meteorológicas, el sábado llovería y el domingo aclararía y, para ello salimos desde Madrid el viernes, llegamos a comer en Sallent de Gállego y partimos después hasta la zona de La Sarra, allí preparamos las mochilas y bien cargaditos comenzamos la subida hasta el Respomuso, el recorrido es increíble, precioso, a veces pensábamos que estabamos en el típico bosque de cuentos de gnomos, mucha agua, en algunos puntos las cascadas, de mas de 100 metros de altura, te salpican y en invierno es algo peligroso si se carga de nieve, en la zona del paso del Onso.
En el camino dejamos dos desvíos, ambos a nuestra izquierda, el primero lleva al Pico Arriel de 2.825 metros y el siguiente nos presenta otra alternativa de subida al Balaitous que es por la Gran Diagonal a través de los lagos de Arriel, esta vía es mas asequible a la cumbre.
Más o menos en un par de horas llegamos a la cabecera del embalse de Respomuso desde donde se divisa el refugio, es un circo increíble a uno y otro lado, a nuestra derecha el Circo de Piedrafita, al fondo, entre otros, el Gran Facha, a la izquierda La Frondella.
Y ya en el refugio, la cena, la litera, un trato estupendo, refugio limpio y moderno, da gusto.
Al día siguiente cuando me levanto, a las seis de la mañana , una hora antes de la que habíamos pensado, veo las estrellas y el cielo totalmente despejado e inmediatamente cambio de opinión, ¡¡Félix, Ricardo, arriba, nos vamos ahora al Balaitous y mañana al Gran Facha!! y así lo hacemos, desayuno, preparación del material y a empezar el pateo.
Dejamos el refugio, partimos en dirección Norte, remontamos el barranco de Aguas Limpias, ganamos altura rápidamente, superamos algún neverillo y dejamos atrás el desvío que nos llevaría a Frondellas y, al llegar arriba, ooooh, noticia, Ricardo se ha olvidado el agua, por supuesto decidimos que no bajamos otra vez y que nos repartimos la que llevamos entre Felix y yo a pesar del calorcito que hace.
Hemos empezado despacito en la subida a Aguas Limpias y eso nos permite ir tomando ritmo poco a poco e ir adelantando a algunos grupos que nos habían pasado en la subida inicial e inclusive a otros que salieron antes que nosotros. Y, poco a poco, el paisaje se vuelve espectacular, Infernos, el Vignemale, etc..., así hasta llegar al pequeño glaciar, pero ojo glaciar al fin y al cabo, donde nos ponemos los crampones y tiramos de piolet y, enseguida, enfrente de nosotros la imponente Brecha Latour, para mí lo mas espectacular de la subida, mas que la propia cumbre en sí.

Como no hay mucha nieve el primer tramo de la Brecha es el peor, con nieve accedes a la Brecha pisando la nieve, aquí hay que usar casco sí o sí, te caen piedrecitas de todos los tamaños constantemente, nos encordamos y para arriba, abro vía, detrás Ricardo y cerrando la cordada Félix, la primera parte, como ya digo es la mas traicionera por lo inconsistente del terreno y después tiene algunas clavijas que nos ayudan algo, pero enseguida, no por la dificultad en sí, sino por precaución pongo algún friend en algún paso entre cada una de las reuniones.
En la cima de la Brecha superamos a un grupo de aragoneses que habían subido delante de nosotros y después y hasta la cima del Balaitous una pala algo pesada pero sin mayores dificultadas aunque, con peligrosas caídas y, algún que otro recuerdo en forma de retrato de alguien que sufrió un accidente en la subida.
Y, como siempre en las cumbres de los tresmiles de los Pirineos unas vistas únicas, entre ellas el Midí, además tuvimos la suerte de que el magnífico tiempo nos continuó todo el día. Tres horas y media de ascensión, incluyendo alguna parada a desayunar y las típicas de quita ropa, pon ropa, quita arnés, pon arnés, etc...

En la cumbre, mientras reponemos fuerzas comiendo algo, nos volvemos a ver con los aragoneses que sólo llevan una cuerda y nos proponen que si nos ayudamos con las dos cuerdas para bajar mas rápido y no tener que montar un rapel después de otro cada uno de los dos grupos y, bien, así lo hicimos, pero el problema es que una vez preparado el primer rapel nos enteramos de que alguno de ellos no había rapelado nunca, jod... que valor tienen, bueno, sin problemas, se prepararon para rapelar y con la otra cuerda les hice un seguro adicional a través de un dinámico para que fueran bajando, y esto sí que nos retrasó, pero bueno llegamos abajo y al final del rapel, ya en el glaciar nos encontramos con dos vascos que pretendían subir sin cuerdas, sin crampones, sin ..., menos mal, lo entendieron y se dieron la vuelta, sobre todo al ver como uno de los maños, en la bajada por el glaciar se escurrió y se dio un buen susto.
Bueno nos quitamos crampones y comenzamos a bajar, buen calor y vaya, pues se nos ha terminado el agua a todos, Ricardo dice que se adelanta a coger agua en un arroyuelo, Felix dice que no hace falta el GPS, resultado, perdemos a Ricardo que creemos está delante, al final no fue así, venía justo detrás de nosotros, y cuando ya convenzo a Félix de que encienda el GPS vemos que nos hemos desviado como unos doscientos metros, los cuales tenemos que bajar por una pedrera tremenda.
El descenso, por lo demás, es rápido, simplemente desaciendo el camino andado.
Y, al final en el refugio, sediento como nunca, ¿cuántas cervezas bebí? no lo sé, muchas, pero, a pesar de todo mereció la pena, una de las montañas mas bonita del Pirineo y, al día siguiente del Gran Facha, nada de nada, a Ricardo se le rompió una bota en el final del descenso del Balaitous, ya en el barranco de Aguas Limpias.
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domingo 4 de enero de 2009
Antártida, una fantasía de viaje
He estado en el pabellón del Jardín Botánico de Madrid viendo la exposición "Atrapados en el Hielo" donde, con fotografías y filmaciones originales, se recrea la legendaria expedición de Shackleton a la Antártida en 1914, una epopeya que duró más de dos años y en la que no murió ninguno de los 28 expedicionarios a pesar de las duras condiciones climatológicas.
En aquella exposición había una amplia serie de fotografías que impactaban por su elevada calidad. Fueron tomadas por Frank Hurley, el fotógrafo "oficial" de la expedición y gracias a ellas tenemos una especie de diario visual de aquellos meses de supervivencia en condiciones extremas. En esas fotografías podemos apreciar no sólo los inmensos paisajes de las latitudes antárticas sino a un grupo de seres humanos que lucha por mantenerse con vida en medio del hielo, del frío, de la soledad y todo ello con un gran ánimo, baste como ejemplo la anécdota de que al salón del barco le llamaban el Ritz. Todas las fotos son de una enorme belleza, por el contraste de los grandes hielos con la pequeñez de los marineros, por la luz antártica y todas hechas jugando con el blanco y el negro.
Una gran cantidad de material fotográfico y cinematográfico de Hurley y del álbum de fotos que montó a bordo -167 instantáneas en blanco y negro-, y que supo captar la belleza y la fuerza del impresionante mundo del hielo que rodeaba y que finalmente destruyó el barco, así como la heroica lucha diaria de la tripulación por sobrevivir.
"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de oscuridad completa. Peligro constante. No es seguro volver con vida". Con este anuncio, el británico Enrest Shackleton reclutó la tripulación con la que partió rumbo a la Antártida en agosto de 1914, pocos días antes de estallar la I Guerra Mundial.
Leí este texto en un museo de Ushuaia en mi viaje a la Antártida en 2007 y me impactó, desde entonces sigo todo lo que me llega acerca de Shackleton con bastante interés, fruto de mi admiración por una persona que nos demostró algo que hoy en día cada vez tenemos mas perdido, la fuerza de cumplir con la promesa de volver que dio a su tripulación y lo que eso significa.
El explorador británico pretendía atravesar la Antártida a pie por primera vez y, de hecho, la suya fue la última aventura de la época heroica de las exploraciones polares.
Consciente de la repercusión que había tenido la documentación gráfica de exploraciones marítimas anteriores, Shackleton fundó la compañía TransAntartic Film Sindicate Ltd., con cuyos derechos quería financiar parte de la expedición.
Por este motivo, el fotógrafo australiano Frank Hurley formaba parte de la tripulación del barco Endurance ("resistencia", en inglés) y se ocupó de documentar todo el viaje.
Pero el Endurance acabó literalmente atrapado y destrozado entre los hielos antárticos y lo que se había planteado como una exploración geográfica, propia del espíritu aventurero de la época, devino en toda una gesta en la que afloraron los mejores valores del ser humano. La tripulación al completo logró sobrevivir cuatro meses en las latitudes australes hasta ser rescatada por marinos chilenos, gracias al épico viaje de más de 1300 km. que hicieron en un pequeño bote Shackleton y otros cinco marinos en busca de ayuda.
Puede verse un mayor detalle de la historia de Shackleton en www.es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Shackleton y mas detalles de la expedición pueden leerse en www.fundacioncac.es/val/revista/articulo.jsp?idArticulo=245
Ver el video de fotos del viaje
Algunas fotos de mi colección sobre la Antártida
Un pequeño y simpático video tomado en la Antártida
Perú Huayhuash, turismo, trekking, ascensión.
El circuito del Huayhuash es posiblemente el más espectacular trekking que puede hacerse en el mundo. Hicimos más de 200 kilómetros salvando desniveles muy fuertes con alturas de 5000 metros. Además es un terreno salvaye y solitario como pocos y en el que pude ver algunas de las montañas mas bellas de la tierra y algunas famosas como los Siulá.
Y además de ser un muy bonito trekking, lo aderezamos con la ascensión final al Diablo Mudo a más de 5500 metros.
Y como colofón un precioso recorrido turístico por Perú.
Las fotos del viaje turístico por Perú
Las fotos del trekking por el Huayhuash
Un alud en el Yerupahá:
Kilimanjaro, Uhuru Peak, Pico de la Libertad

Es la cumbre más alta de África con sus 5.895 metros de altitud, solitaria, altiva ya desde sus primeras imágenes y con una gran variedad de paisaje en todo su recorrido. Simplemente impresionante.
Para los montañeros técnicos no es ésta la montaña en la que desempolvar todas sus habilidades, es una montaña 100% trekking.
El Kilimanjaro puede describirse en cinco grandes zonas que, además, están perfectamente definidas cada 1000 metros de altura.
Hasta llegar a los 1600 metros de altura es sorprendente encontrarte con una intensa área de cultivo, con impresionantes plantaciones de plátanos, café, té, etc..
A partir de los 1700 metros y hasta los 2700 nos encontramos con un frondosísimo bosque que circunda todo el Kilimanjaro. Tuve la suerte de encontrar en la subida un poco de niebla, y es increíble el pasar de una sensación de densa selva africana a una sensación de fantasmagórico bosque británico. Los guías nos indicaron que podríamos encontrarnos en raras ocasiones con algún animal salvaje, pero lo único que vimos fueron colonias de monos en los árboles más altos y muy difíciles de ver, ya que enseguida se esconden; creo que habría más especies, pero tienen ellos más miedo al hombre que nosotros a ellos.
Desde los 2700 metros y hasta cerca de los 4000 de altura, el paisaje cambia paso a paso a sabana de altura, más seco, más frío y con heladas nocturnas, pero, aún así, es increíble ver esas extrañas lobelias gigantes y, sobre todo, las senecias gigantes.
Ya desde los 4000 metros surge el desierto de alta montaña con unos rayos solares de los que hay que protegerse con factor 65 al día y muchísimo frío en la noche.
Y, por último, desde los 5000 metros nos envuelve un clima típicamente ártico, con temperaturas bajo cero toda la noche y una tremenda radiación solar durante el día.
Nada más llegar a Tanzania, en la noche, al aeropuerto de Kilimanjaro, 50$ de pago del visado y las agencias esperando a los turistas (montañas, safari, etc...). Es entonces cuando empiezas a percibir la sensación POLE POLE, despacio en swahili, que será la frase que más escucharás en todo el viaje: todo es tranquilo y sin prisas.
Nos llevaron al hotel SPRINGLANDS en Moshi, muy tranquilo, donde tuvimos una cena en un jardín típico africano (mosquitos desde el primer día en esa altura, ya desde la llegada hay que aplicarse el Relec extrafuerte). Los hoteles para turistas son como pequeñas fortalezas en su exterior y con un magnifico interior. Y, a la mañana, la sorpresa: entrando en el hotel varios 4x4 están listos para recoger a los turistas que llevan a los safaris y uno para los que vamos al Kilimanjaro. Después de un suculento desayuno en el buffet del hotel tenemos por fin la gran impresión de ver, justo enfrente de nuestro hotel, el majestuoso Uhuru Peak (Kilimanjaro( y a su lado el impresionante Mawenzy, seguidos, ya que no hay más montañas.
En el trayecto vas observando y preguntando acerca de la forma de vida en Moshi y Arusha, las dos ciudades más importantes de la zona, y te sorprendes por todo: todos los niños van a los colegios, todo el mundo habla inglés perfectamente (son bilingües), conviven perfectamente las diferentes religiones sin fanatismos de ningún tipo (Islam, hindúes, luteranos, cristianos...). Al final siempre te queda la duda sobre quién está más acertado, ellos por conservar sus culturas y sus raíces familiares o nosotros con nuestro desmedido crecimiento y consumismo.
Llegamos a la entrada del parque del Kilimanjaro, donde es obligatorio registrarse y donde nos esperaba el guía que nos acompañaría en todo el recorrido. Allí, de repente, se formó un tremendo maremágnum de gentes (impresiona bastante, ya que parece que están chillando y no es así, es que hablan el swahili desde el pecho y el sonido es como si estuvieran cabreados, pero no es cierto, en seguida aprendes la segunda frase más usada en swahili “akuna matata”, es decir “no hay problema”). Ese maremágnum es para formar equipos. Cada guía contrata a un cocinero y a un número determinado de porteadores (dos en nuestro caso). Dos horas después (pole pole), comienza la ascensión por una maravilla de paisaje de jungla, al principio con caminos y, más adelante, con senderos para ascender desde 1700 metros hasta 2720 metros con 12 Km. de recorrido hasta el refugio Mandara, al que se llega en 5 horas (incluyendo alguna pequeña parada para comer). Es un precioso refugio con cabañas para seis personas, una cabaña central como comedor, otra como cocina donde sólo pueden entrar los cocineros contratados y otras cabañas para dormir los guías y porteadores. Pero lo bucólico de las cabañas cambió cuando a media tarde se nubló de inmediato y empezó a llover y a granizar, así que toda la tarde la pasamos en unas cabañas tan pequeñas que resulta un poco aburrido.
Por cierto, es curioso ver a los guías con pantalón corto y con los güetres puestos, pero cuando les preguntas por qué hacen eso te los pones tú de inmediato: lo hacen para evitar las picaduras de algún bichito reptador.
A la mañana (espléndido amanecer, qué colorido tan impresionante) una actividad de locos de los porteadores, guías y cocineros preparando los desayunos y las marchas (en este refugio coinciden, además de los subidores del Kilimanjaro, los trekkings de los alrededores del monte).
Salimos desde Mandara Hut hacia Horombo Hut a 3720 metros de altura, con 15 Km. de distancia que se recorren en unas 7 horas, y nos encontramos con el precioso cráter Maundi (no olvidemos que es una zona volcánica) y, siempre al fondo, la cada vez más cercana presencia del Kilimanjaro.
Por cierto, cuando preguntas por el descenso de la magnitud de los glaciares allí hay dos opiniones, los que lo achacan al cambio climático y los que, sorprendentemente, te indican que es por un calentamiento del monte debido a una nueva actividad volcánica en un futuro próximo (de 5 a 10 años).
En fin, llegamos a Horombo Hut con el paisaje ya totalmente cambiado, con la climatología ya de alta montaña y, cómo no, en la tarde de nuevo todo nublado y granizada. No obstante subo otros cien metros de desnivel para aclimatarme lo mejor posible.
A la mañana siguiente (precioso amanecer como todos los días en el Kilimanjaro), mi compañero de viaje decide bajarse a las playas de Zanzíbar y dejar la montaña y sus constantes granizadas, mientras nosotros dedicamos el día a aclimatarnos a la altura y subimos hasta Zebra´s Rock a 4005 metros de altura ¡¡ qué bonitas para hacerse unas paredes de escalada !! y después subimos a otra cumbre de 4375 metros y comenzamos la bajada, viendo el Mawenzy. Este monte merece una atención aparte, llega a los 5149 metros y está prohibida su ascensión salvo que se haga por un grupo organizado, con experiencia y buen equipamie
nto.Llegamos de nuevo al refugio de Horombo Hut y oh, sorpresa, comienza de nuevo a granizar, así que, pues nada, a la cabaña.
Y al día siguiente, muy de mañana comienza la subida hacia Kibo Hut a 4700 metros de altura, 6 horas de marcha y una distancia de otros 15 Km. Aquí ya sí empiezas a notar la altura, los guías están constantemente con el Pole Pole y empiezas a encontrarte con algunas personas que descienden, uno de ellos diciendo que lo de arriba es un infierno por el hielo, otro en camilla porque se ha partido una pierna (hay camillas con una rueda central tiradas por el camino para que las use quien lo necesite) y otra persona a la que le ha dado el mal de altura a fondo y que le bajan como un zombi.
Llegamos a Kibo Hut, el peor refugio de todos, y entiendo porqué: el día de aclimatación se hace en el refugio anterior y no en éste, ya que no tiene condiciones y el frío es realmente intenso.
Después de comer me intento dormir, ya que a las once de la noche me despertarán para desayunar algo y salir a las doce de la noche hacia la cumbre, pero la verdad es que entre el frío, la altura y la tensión de comenzar pronto la subida, no consigo dormir.
A las doce comenzamos la subida y, nueva sorpresa, está cayendo una gran nevada, así que hacia la montaña con todo nevado (¿por qué se empeñan en las agencias de viaje en repetir que no es preciso llevar crampones?), el frío es intensísimo y hay que ir para esta última etapa perfectamente equipado: buenas botas, calcetines de alta montaña, pantalones de invierno, cortavientos para las piernas, las típicas tres capas en el cuerpo aunque alguna más se hace imprescindible, buff para la cara y en la cabeza el gorro cortavientos, las gafas de ventisca y guantes, (llevaba guantes y manoplas, y aún así es en las manos donde más sentí el frío).
La subida es un caminito en constantes zetas y sólo al final hay alguna pequeña trepada.
Llegamos hasta Hans Meyer Cave a 5190 metros de altura (Hans Meyer fue la primera persona en hacer cumbre en el Uhuru Peak) y aquí me empezó a entrar algo de dolor de cabeza por la altura.
Seguía nevando y continuamos la subida (sólo dos grupos, dos guías y cuatro montañeros en total) y el grito fue de enorme satisfacción al llegar a la cumbre entrando por Gillman´s Point a 5618 metros de altura..
La cumbre del Kilimanjaro, es una especie de óvalo donde confluyen los puntos de entrada desde otras rutas (en Stella Point 5720 metros la entrada de la ruta Machamé, en Elveda Points 5805 metros la otra ruta, Shira route, etc...) y el recorrido circular, restringido sólo a la vertiente sur, que se hace sobre una arista helada que a un lado (en el punto por donde yo entré, a mi izquierda) tiene la vertiente exterior del monte y al otro lado la vertiente hacia el interior con una caída de unos cincuenta metros hacia la planicie interior del Kilimanjaro. En toda la arista está hecho un camino interior, pequeño, pero que si te escurres, lo normal es que caigas dentro. Bueno, te levantas y sigues, lo digo por experiencia y, entonces, increíble el amanecer en la cumbre, algo asombroso, a pesar del frío que se te mete en los huesos, no paras de sorprenderte ante las imágenes que se presentan. El cráter interior es una planicie, a un lado tiene el verdadero cráter, y según vas andando por la arista vas viendo los glaciares. El primero de ellos es el Decken Glacier. Los glaciares parecen pequeños desde abajo, pero cuando los ves a tu lado en el amanecer ¡¡¡ más de treinta metros de altura alguno de ellos (el Diamond Glacier) !!!, te dan ganas de quedarte allí horas y horas, pero el frío te obliga a iniciar el descenso y, en mi caso, además me empezaron mareos, lo que unido al dolor de cabeza me obligaba a tomar la decisión de bajar ya, sin esperar más.
El óvalo de la cumbre tiene diferentes alturas según el punto donde estés, desde 5618 hasta 5895 metros máximo, donde iniciamos la bajada.
La subida es en total de 1200 metros con una distancia de 6 Km. y, después de un recorrido por la cumbre de cuatro Km., en total seis horas y media, bajamos hasta Kibo Hut en hora y media, donde tuvimos un pequeño tentempié. A continuación bajada hacia Horombo Hut, otros 15 Km., donde llegamos para almorzar y, de nuevo, comienza a granizar, estoy harto de granizadas, de estar todas las tardes encerrado en una cabaña, de no poder ducharme, así que lo decido, para abajo. El guía se echa las manos a la cabeza, me dice que hemos hecho 27 Km. y que para bajar hay que hacer otros 27. Me da igual, ¡¡¡ para abajo !!!. Los porteadores, que sólo habían bajado desde Kibo Hut, lo dudan, pero al final arrancamos y bajamos hasta la entrada del parque del Kilimanjaro donde pedimos que nos venga a buscar el 4x4 de la agencia para ir al hotel.
Cuando llego al hotel y después de las arduas discusiones con el guía acerca de las propinas al grupo, creo que todos los récords de permanencia bajo una ducha son superados por mí, no sin antes ver el lamentable estado de las uñas de mis pies.
Pero salgo a la puerta del hotel para ver de nuevo el increíble Kilima “pequeña colina” Njaro “nombre del demonio que causa el frío” y pienso, volveré, tengo que volver más veces, merece la pena, no es una cumbre conseguida, es una experiencia a repetir .....
Algunos consejos:
Llevar dos botas, una de trekking o zapatillas buenas para los primeros días y unas buenas botas para el último día. No carguéis con bastones, os los dejan los guías si se los pedís por Internet antes de salir.
No se admiten todos los billetes de dólar, sólo los modernos.
Si queréis traer recuerdos, las tallas de madera en Moshi y Arusha son muy buenas.
Dejaros un día para visitar Arusha.
Obligatorio llevar el certificado internacional de la OMS contra la fiebre amarilla.
No escatiméis en ropa de abrigo para el último día.
Llevar un buen libro para las largas jornadas en los refugios y pilas de repuesto para los frontales (no hay luz en los refugios, sólo la procedente de las placas solares).
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